Réquiem en cuatro emoticonos
por Juan Francisco Gacitua
Argumentar sobre lo geniales que fueron los Go-Betweens, sobre que Robert Forster-Grant McLennan entra como piña al top 5 de las mejores duplas compositoras del rock, sobre cómo no tuvieron éxito comercial, jamás. Todo eso sería perder tiempo. Intentar comprender cómo después de 12 años sin discos solistas, Robert Forster se zarpa con 10 unidades de indie y folk traídos del cielo, eso estaría bueno.

Pocos, muy pocos son los ejemplos de solistas que cambian sus estilos cuando se termina la banda. Éste, por razones adversas, no es uno de ellos. The Evangelist, del año que corre, comienza en 2006 como proyecto de los Go-Betweens, pero pierde esa forma cuando McLennan fallece, el 6 de mayo del mismo año. Pese a esto su realización continuó, con el resto de los G-B e invitados para cuerdas y teclado.
Y así se decidió que esta fuera la nueva placa de Robert Forster.
Sin rodeos, las canciones no traen nuevas vías a lo que se conoció en los ’80 por parte de la banda. Para bien, pues conservan la atemporalidad, siguen siendo imposibles de rotular, y aún no se saben tristes, alegres o ambas. Claro que pudo haberse potenciado algún sentimiento por la partida de McLennan, quizá en From Ghost Town, la canción del título o en las tres que éste co-compuso (Demon Days; Let Your Light In, Babe; It Ain’t Easy), aunque el disco no se exprese como un homenaje a su figura.
Descuéntese, no obstante, que hay muchísima fuerza (o delicadeza, según se las necesite) en las ejecuciones, que una excelente mezcla permite percibir lo bien tocados que fueron los instrumentos, además de los coros y la voz del cantante, muy poco modificada con el tiempo; que las letras son los caminos algo sinuosos pero finalmente abiertos de siempre; y que hay alguna canción algo up. Todo eso en menos de cuarenta minutos.
Dos grandes discos de 2008 tuvieron intervenciones del más allá: The Bedlam in Goliath, de los Mars Volta, que fue maldito por Goliat, alma perdida e inundador de estudios; y el que nos ocupó este ratito, donde el evangelista tocó unos temas con un tipo que ahora está en el cielo.
Foto: Mariana Ventureira
Curiosamente, siendo un gran compositor de canciones como es, Robert Forster tuvo un pico de gloria artística con un disco de covers, I Had a New York Girlfriend.
Saber que salió nuevo disco de RF acaba de alegrarme este espantoso lunes.
No entiendo de lo que habla.
Pero tener un cronista de música de este calibre literario, ciertamente que enaltece a la memorable familia de LLP.
Abrazos y albricias, amigo: buscaré.
J, a los únicos que escuché son a los Mars Volta, me gustaron, tendré que bajar el último disco (qué nombres raros tienen los temas, Wax Simulacra, Metatron, Askepios, Ouroborous, etc).
Jota: ya le he dicho en otro barrio que ud. dispara directamente al el centro de mi almanaque.
Iré a googlear ¡qué remedio!
Beso grandísimo.
Jota: uno de los grupos que me está fanatizando últimamente Jaga Jazzist cita entre sus influencias a:
Bjørk
Motorpsycho
Magnet
Radiohead
Beck
Miles Davis & Gil Evans
Supersilent
The Mars Volta
Sigúr Ros
The Notwist
My Bloody Valentine
Bernard Herrmann (!)
Angelo Badalamenti (!!)
Sonic Youth
Kronos Quartet
Jim O’ Rourke
Jamie Lidell
Public Enemy
Beastie Boys
Missy Elliott
Ennio Morricone (!!!)
Autechre
David Bowie
Dead Kennedys
Emmylou Harris
Flaming Lips
Mercury Rev
Charles Mingus
Brad Mehldau
Astor Piazzolla
The Band
Johnny Cash
The Locust
Leonard Cohen
Nick Drake
Deathprod
Y un larguísimo etcétera. Sólo cité a los que me gustan y tengo discos.
Sería interesante que les pegues una escuchadita.