Diario de un escritor de ficción (9)

La ansiedad es una máquina formidable

por Hernán Firpo

Hace una media hora que Chitarroni me tiene en su oficina y estamos hablando del cuartito adolescente que se armó ahí al costado y me muestra un elepé de Dylan y quiere saber si yo viví la época del vinilo y le digo que obvio, que tengo mi colección y me acuerdo de Bobby Flores que me dijo: hoy cualquier pelotudo tiene 700 discos en su MP3. Lo pienso y lo digo en voz alta. Chitarroni comparte con sonrisa y ojos chiquitos.

Hace media hora. Me hizo esperar 22 minutos nada más. Exactamente la mitad que Karina Mazzoco, la otra semana en la productora de Suar. Cuando la recepcionista me dijo “pase”, pasé por una puerta que da a un pasillo. Me dijo que siguiera y doblara a la izquierda. Voy, doblo y me cruzo con una mujer. “Para ver a Chitarroni”. La mujer me hace la mueca de lo lamento, no puedo ayudarte. No sabe, no contesta. Sigo por el pasillo. Un obrero y el ruido de una máquina. Acá no es.

Me acuerdo del personaje de “Escupir” que se pierde en el subte. Esta es la venganza del mundito editorial. Santiago Llach conoce a los de Entropía y todos conocen a Chitarroni. Y es una joda con cámaras ocultas y todo. Qué trastornado de mierda, pienso, qué paranoico. Vuelvo al hall, a la recepcionista. “Me perdí, ji”, y que por la hora, doce menos cinco del mediodía, yo ya debería tener mis reflejos primarios en marcha. Le cuento que me perdí, que seguí derecho, doble, le cuento de los obreros y de la mujer que no sabe, no contesta.

La recepcionista tiene un embole galopante y le importa tres carajos todo lo que tenga para decirle. Sin mover un músculo de su cara, la vista contra uno de los tres monitores que hay en el hall, el tubo entre el hombro izquierdo y la oreja, los dedos bailoteando sobre las teclas del aparato, pide que me vengan a buscar. Reviso reflejos primarios. Monitores: tres. Teléfono: sí. ¿Color? Mmm, té con leche. Tubo: entre hombro izquierdo y oreja. Leo: Random House Mondadori y hola, hola, pasa Afo Verde, hola Afo, saludo a nuestro Timbaland (acá también funciona Sony-BMG).

Con Chitarroni, que me viene a buscar en persona, recorremos el pasillo, atravesamos las mismas dos puertas y, ahh, qué boludo, había que seguir hasta una tercera puerta y desembocar en un jardín precioso, ir hasta otro edificio, a la casona antigua, subir un piso por escalera y llegar a la oficinita de Chitarroni. Era medio laberíntico llegar, dice. Yo pensaba agregar “kafkiano”, “borgeano” y finalmente me inclino por un lacónico y saludable “sí, era difícil”.

La novela le pareció intensa, de lectura rápida, con algún reflejo periodístico favorable, quizás, y de allí lo del ritmo. Lo escucho. Me dice que es la primera vez que lee en la pantalla, que no le gusta mucho y que luego la imprimió. Dice que tiene un final “bien logrado y que es corta.”

Fascinante. En el momento en que esperaba el previsible “pero”, Chitarroni coloca un “y”. Dice “y es corta”. Suena a virtud y no lo será del todo.

Llevo un juego impreso en A4. 130 páginas, interlineado de uno y medio. Saco la copia y se la entrego. ¿Corta como “Derrumbe”?, pregunto, porque leí la novela hace poco y es de la editorial para la que trabaja Chitarroni. El interlineado de “Derrumbe”, de Daniel Guebel, es un verdadero prodigio que acompaña la lectura, le digo. Un arial, debe ser. El piensa que “Escupir” es corta y yo le sugiero mi idea de alternar capítulos con dibujitos de Liniers. “Es verdad, siempre puede estar Liniers”, me mira sonriendo, como en todo momento.

El plan, dice cuando dice la palabra “plan”, sería publicar la novela durante el segundo semestre del año que viene. Lo escucho como si se refiriera a un acto del Bicentenario, pero no le digo ni mu. Le cuento a un amigo, y me hace pensar: ¿qué clase de optimista puede prever un país como éste con semejante anticipación?

Puntos suspensivos. Ese sería el título. Segundo semestre 09. Calculo que por la frase seguida de silencio, me tocaba a mí. En lo que a mí respecta, Luis, “está todo bien”, le respondo porque claramente había que responder.

Chitarroni sigue. Parece que tuvo que aplazar un par de publicaciones para el año que viene y que ahora debe, uff, hablar con los escritores y yo, pasado el mediodía, ya entiendo perfectamente lo que me quiere decir y se me ocurre que si, uff, le está pasando ahora con determinados autores, puede que mi turno sea, uff, el segundo semestre del año que viene.

Interrumpo de todo corazón: Luis, no te preocupes, de verdad, y gracias por haberme dedicado este rato. Más o menos eso. Y que uno viene con “expectativas moderadas”, y que para mí, de verdad, es suficiente con que te haya parecido bien y que te hayas tomado el tiempo de leerla y digo “autoestima” y el repite la palabra “autoestima”.

Chitarroni parece cualquier cosa menos un hombre de negocios. Entra una chica y me la presenta. La chica se va. Suena un teléfono y no lo atiende. Estamos hablando, de pronto, de determinada dignidad alrededor de la omisión. La omisión o la digresión. Una estupidez que seguramente aboné para proteger el tamaño de la novela. Que hay una versión más larga y con otro título, le digo, y ¿cómo se llamaba? “Prefiero pensar en vos”. Ajá.

Que la omisión puede ser descuido y a veces puede ser sacrificio. Que las omisiones son los verdaderos generadores de antinomias. Chitarroni escucha atento o algo así. Que la imposibilidad cromática debilita la voluntad y el razonamiento, o algo así. Que en la Argentina es omisión o Pettinato. Que la omisión anula, pero la digresión es divague, pastilleo, encíclica, soundbites. Entonces: ¿discusión en los extremos u océano de dos centímetros? Y que la omisión al menos polariza pero que la digresión es falsa pluralidad…

(Continuará…)

Foto: Gualterio Pulvirenti

Entregas anteriores:

Diario de un escritor de ficción (1)

Diario de un escritor de ficción (2)

Diario de un escritor de ficción (3)

Diario de un escritor de ficción (4)

Diario de un escritor de ficción (5)

Diario de un escritor de ficción (6)

Diario de un escritor de ficción (7)

Diario de un escritor de ficción (8)

47 Responses to “Diario de un escritor de ficción (9)”

  1. perradeagua dice:

    Ya estoy pensando a quien se la voy a regalar…

  2. Diógenes dice:

    Chitarroni es un caballero. En este caso no se si caballero sea sinónimo de editor

  3. Ponéte en los zapatos de Luigi, Hernán. Todo el mundo lo persigue. De noche se saca la barba para que no lo reconozcan. ¿Quién no cree tener derecho a publicar un sandwich? Luis es el gallego del bar que rechaza proveedores. En cualquier momento lo publicás. ¿Probaste en el bajo, en Santillana?

  4. Janfiloso dice:

    Por mi parte ! felicitaciones ¡ No se si otro en tu lugar lograría esto en el paso Nro. 9.

  5. De parte de Firpo dice:

    Es muy fiaca este pibe, Alumno. Se inventó lo del diario para justificar la búsqueda pero no lo imagino yendo a ninguna otra parte.

  6. Cordelia dice:

    Pues te ha ido, lejos, mucho mejor que a mí y mis amigas. Fuimos convocadas por importante editorial después de un trabajo periodístico y nos ofrecieron escribir el libro, pero no firmarlo. Esto es, hacer de “negreras” término que aprendimos ese mismo día. Igual, la dibujamos como ladies (yo me hubiera retirado inmediatamente, los que saben del negocio dicen que no se hace eso). Ladies, pero la bronquita nos dura y eso que pasaron ocho meses.

  7. Janfiloso dice:

    Cordelia, ánimo; un mes mas y viene el parto de la bronquita; una bronquita pequeña y dulce que con el tiempo va creciendo y se convierte en la “Marcha de la bronca” (Huy, qué viejo estoy).

  8. Santiago dice:

    Omisión o Petinatto. Me mató!

  9. San Tiago dice:

    Cordelia, conozco muchos periodistas que pasaron por situaciones parecidas. Te hacen laburar para que Majul o Lanata pongan la firma. Al gordo así le fue. Mandó a un ejército para esos volumenes de historia argentina y se comió un juicio por plagio, por explotador y por pelotudo. ¡Y pone los nombres acá mismo de esos negreros abusadores mal paridos!

  10. estrella dice:

    Alguien le ganará de mano a Chitarroni, falta mucho para el segundo-semestre-del-año-que-viene.

  11. aguaquenohasdebeber dice:

    no falta mucho, un año. Cualquiera que tenga intenciones de publicar la novela seriamente debería programarla para el año que viene.
    Lo otro sería ansiedad… de tenerte en mis brazos…

  12. Martin H dice:

    Esos tipos como Bobby Flores son detestables. Cual es el problema de que “cualquier pelotudo” tenga muchas canciones en un MP3. Mejor, que es lo que le molesta? Ademas como sabe que son pelotudos? Conoce a todos los tipos con MP3? Que hizo este tipo para creerse menos pelotudo que otros?

  13. Bob Flower dice:

    Y… medio naboleti tenés que ser si sos de escuchar música y te la bajás en vez de comprarla. Pensá que, por caso, te gusta Spinetta (que ayer me sensibilizó con un programa en el Siete) y que Spinetta saca un disco y te lo bajás para tu MP3. Si te lo bajás, Spinetta no morfa porque, nos guste o nos guste, Sony le paga un 10 por ciento, y por supuesto que lo caga, pero es lo que hay. Sin ese 10 por ciento no morfa y si no morfa no saca discos y si no saca discos, se junta Soda Sterero y si se junta Soda Stereo y toca Un misil en mi placard nos están afanando y al año siguiente se juntan Los Cadillacs y si seguimos así, todo tiempo pasado seguirá siendo mejor.

  14. Galois dice:

    Bob, el naboletti sos vos. Spinetta y cualquier otro músico vive de los conciertos, no de los discos, que le reportan una miseria porque la parte del león se la quedan las discográficas.
    Sólo un puñado de músicos (y no precisamente los mejores sino los más vendidos) viven de la miseria que les tiran los Sellos.
    Además, si quieren ganar muuucha más guita por los discos, ahí está la experiencia de Radiohead: vendiendo su último disco por internet ganó muchísmo más que lo que cualquier contrato, con cualquier cláusula, firmado con cualquier empresa le haya podido reportar nunca.
    Además te lo podías bajar pagando a voluntad, desde 0€ (sí, cero), hasta el tope que vos quisieras poner. Aún así, ganaron toneladas y contra los analistas que pronosticaban un promedio de 3€ la cifra oficial hasta hace dos meses, era que en promedio los internautas pagaron 7,40€ por cada descarga. Nada mal, ¿no?

  15. amanda dice:

    yo compré un cd, ante el temor de perderlo o arruinarlo, lo grabé en la compu. Ahora me está gustando muchísimo y lo quiero tener pegado todo el día en mis oídos…lo bajé a mi mp3!! y voy felíz por la vida…eso se puede, bob F ???

    Pensaba si Chitarroni que leyó en pantalla y luego imprimió “Escupir”, está al tanto de “Diario…” o no? capáz que lee e imprime un “Diario…”, dos “Diario…”, se entusiasma , todos los “Diario…”

  16. Martin H dice:

    Che pobre Spinetta. Lo voy a llamar a ver si le presto unos mangos (igual puede ser que sea verdad que no morfa, esta muy flaco)

  17. Dibuk dice:

    ¿Y si hacés la prueba y arreglás con Clarín o Nación para que te lo pongan on-line y testeás popularidad?

  18. Cordelia dice:

    Gracias Janfiloso y SanTiago por el aguante. La experiencia de Radiohead fue buenísima y se guardon un temón para el disco que también vendió bien. Coldplay repitió algo parecido con el adelanto de Viva la Vida. Tal vez, sea el momento de que los escritores hagan algo similar, si no los publican…

  19. Bob Flower dice:

    Los de Radiohead se hacen los vivos porque en el peor de los casos venden un castillo y punto. Spinetta debería vivir en los palacios de Radiohead.

  20. Si Bobby Flores dice que soy un pelotudo, es un honor.

  21. Dibuk dice:

    Si Bobby Flores dice que es un pelotudo, es un honor.

  22. Galois dice:

    Lástima que Bob Flower diga que somos naboletis.
    Otra cosa, tener 3754 discos (pero en un disco duro externo), ¿puntúa o me deja fuera de carrera?

    Bob, cuando quieras discutimos sobre el punto. Pero en serio, con cifras, ventas, valor real de los CDs, fortunas recaudadas por las Sociedades de Gestión, como la SGAE, la RIAA, etc.
    Te digo más, aunque trabajes para estas últimas.
    Y la última, lo de los castillos no tiene nada que ver, te puse ese ejemplo para mostrar que se puede vender a través de las descargas y que los internautas están dispuestos a pagar (en promedio), precios razonables si el disco lo vale. Pero por supuesto no lo están con los precios ridículos y abusivos de la Industria.

  23. Flower power dice:

    Galois, a Charly le subieron el disco a internet y la discográfica no lo quiso editar. Por ahí era una soberana cagada, pero estamos hablando de Charly, ¿no? ¿Y las novelas que se suben a internet potenciarán una publicación o la invalidarán? Habrá que ver.

  24. Galois dice:

    La potenciarán, sin duda. Hay cientos de escritores que comenzaron publicando en internet. Y bandas no te cuento. Son músicos de puta madre, que de otra manera no podrían mostrar sus discos, porque a las discográficas no les interesa la difusión musical. Les interesa el lucro, si proviene de cantantes prefabricados que no distinguen una nota de otra les tiene sin cuidado. El asunto es vender y explotar a los artistas.

    No será por nosotros, los que nos descargamos música que vendrá la ruina para los músicos, el asunto es todo el andamiaje industria-difusión-comercialización. Y claro está, los términos de ese andamiaje. No son precisamente sociedades sin fines de lucro.
    Si los Radiohead son dueños de castillos imaginate los dueños de EMI, Universal, BMG y siguen las firmas.

  25. Deleuze dice:

    Dificilmente se pueda explicar una crisis editorial sin entender una crisis de soporte musical. Van absolutamente ligados. Coincido en que EMI o Universal deben estar forrados a expensas del arte de un cantautor o un grupo. Empero, la comercialización existe de una sola manera. Bajarse música no es lo mismo que leer un diario gratuito en el subte. Y leer una novela en internet no es lo mismo que echarle un vistazo a un blog.

  26. Galois dice:

    Sin embargo, hay muchos grupos que comercializan sus discos a través de Internet. Y muchos también con licencias creative commons. Y ganan bastante más que con los contratos que les ofrecen las multis.
    De cualquier manera, les sirve como promoción/difusión para la actividad con la que más dinero ganan: los conciertos.

    Aclaro que soy partidario de expropiar a los parásitos de la industria musical y de poner su maquinaria al servicio del arte para que éste llegue a la comunidad. Sobre todo teniendo en cuenta esa única manera de la comecialización que no beneficia a nadie, salvo a ese puñado que se apropia, en esta época de apropiaciones, también del talento de los artistas y creadores.

  27. Ajá dice:

    suena interesante y utópico. sin mediadores, en la argentina, te cagan, hermano.

  28. Galois dice:

    No es utópico. Cualquiera puede colgar sus canciones en servidores que estén al otro lado del planeta. Con respecto a la expropiación, seguro que no es chasquear los dedos y ya está.
    Y ojo, los principales cagadores son yanquis, japoneses, alemanes e ingleses en la industria musical. El “ser cagador” no es cuestión de nacionalidades sino de poderío económico.

  29. B.- dice:

    Muy buena la idea de que el Indio Solari escriba el último párrafo del post. “La digresión es falsa pluralidad” dijo, y me conquistó. Yeah.

  30. Janfri B. dice:

    Yo fui y puse mis 40 pesitos en el nuevo de Spinetta. Al Flaco le van quedar ¿5, 10 mangos? Algo es algo electroexpropiadores.

  31. Martin H dice:

    Cuarenta pesos!!!!!!!!! Perdoname, Spinetta me gustaba mucho hace un tiempo, hoy no pongo ni cuarenta australes

  32. Galois dice:

    Janfri B: le quedarán 2 (sí, dos) pesos, grosso modo. Si te parece que nosotros somos electroexpropiadores, preguntale al sello que se queda con el resto, o sea 38 (sí, treinta y ocho) pesitos a ver de qué clase de explotadores se trata.
    Y si tenés ganas, discutimos en serio sobre copyright, propiedad intelectual, Creative Commons, Peer To Peer y demás cuestiones.
    Si sólo vas a tirar chicanas baratas no hay problema, seguí dejando tus 38 pesitos para Berstelmann et al.

  33. este tipo dice:

    este tipo galois a qué se dedica? vago profesional?

  34. Galois dice:

    Ya salió el troll que nunca falta.
    Y vos a qué te dedicás, ¿a insultar en forma amateur? Hacete ver hermano.

  35. Janfri B again dice:

    Galois, fijate que en la explicación que das está la matriz del error, con todo respeto. ¿Dos pesos? Okey. Si te bajás un disco, ¿cuánto le queda? Hoy es así.

  36. Janfri B again dice:

    ¿Y en la literatura? ¿Conocés narradores que elijan este soporte por opción? ¿Que pasen por el 2.0 sin aspiraciones de llegar al papel? ¿Que tengan un marco de referencia ideológico respecto del uso de la web?

  37. Galois dice:

    Es exactamente eso. Que los tienen que comercializar por otros canales, en forma independiente. No es una utopía y les quedará bastante más que eso y promocionarán su música y la gente irá a los conciertos y ganarán bastante más que todo x 2$.
    Lo de la literatura, ya veremos. Preguntale a Casciari como le fue promocionando su libro en la Web antes de publicarlo en papel.

    Y yo fui uno de los cientos de miles que se bajó el último de Radiohead y puse 7 €.
    ¿Ta mal?

  38. Y por qué no lactánticos dice:

    Que todos los que leyeron, disfrutaron, execraron, se encariñaron, gozaron, siguieron el folletín, se embolaron, hicieron el boca boca, el river boca, alentaron, clandestinearon y demás pongan 2 pesos por la novela inédita que se publicó en este blog. Galois, experto en derechos de autor, propiedad intelectual, Creative Commons, Peer To Peer y demás cuestiones, queda al frente de esta tarea… Damas y caballeros, desde hoy damos por inaugurado el Radiohead vernáculo en La Lectora Provisoria!

  39. Galois dice:

    Perfecto. Me hacen el envío ¿via transferencia bancaria, Western Union, o giro postal?
    Yo, solemnemente me comprometo a entregárselo en mano a Hernán.
    Satán y el Emule me lo demanden, si no cumplo.

  40. Janfiloso dice:

    y por que no lactánticos (o lactántricos) era el saludo preferido de Carlitos Balá (Sres. Sras y porque no lactánticos) refiriéndose obviamente a los lactantes, a los niños; esto indudablemente acusa la edad del poseedor de semejante nick, quien nacio seguramente antes del 60.
    Si hubiera nacido antes del 50, habría citado al trío de Balá-Marquesini y Locatti que filmó algunos disparates en la década de oro del cine argentino; (Locatti es a quien años después se le cayó la esposa por la ventana, pero seguramente fue un accidente, como el del dentista barreda).

  41. Star, R. dice:

    “Ediciones Galois” y adeus tristeza…

  42. Galois dice:

    Por lo menos la mía.
    Pero no olviden las transferencias/envíos/giros.

  43. Cordelia dice:

    Firpo, me parece que se impone otro post, uno de esos bonitos como el del día de lluvia…

  44. aguaquenohasdebeber dice:

    Cordelia, leete el texto de Marosa, viene a cuento

  45. Marosa di Firpo dice:

    Complicados y aturdidos con el infraconsumo de la expropiación y la caléndula escondida e ignorada en el Number Nine, Number Nine, Number Nine. Lennon, Yoko y yo te entendemos “omisor” que pasa por delante de nuestras narices.

  46. Alma dice:

    “Que la omisión puede ser descuido y a veces puede ser sacrificio. Que las omisiones son los verdaderos generadores de antinomias. Chitarroni escucha atento o algo así. Que la imposibilidad cromática debilita la voluntad y el razonamiento, o algo así. Que en la Argentina es omisión o Pettinato. Que la omisión anula, pero la digresión es divague, pastilleo, encíclica, soundbites. Entonces: ¿discusión en los extremos u océano de dos centímetros? Y que la omisión al menos polariza pero que la digresión es falsa pluralidad”. ¡¡Si esta teoría no está afanada, es genial!!!

  47. Janfiloso dice:

    No es lo mismo una teoría fruto de “afanes” que otra fruto de “afanos”.

Leave a Reply