por Flavia de la Fuente
Aunque parezca mentira, hoy vino el deshollinador y limpió la chimenea. No se crean que esto fue tan simple. Desde hace años que estamos buscando un deshollinador. Pero venían a casa, miraban concentrados la chimenea y salían rajando. Algo de razón tenían. Abajo les pongo una foto para que entiendan por qué los deshollinadores nos decían: “Mañana vuelvo” y desaparecían de nuestra vida para siempre.

Y así fueron pasando los años, exactamente tres, hasta que se nos incendió el techo. ¡Cómo vuela el tiempo! ¡Quién diría que nos pasamos tres años buscando un deshollinador! Pero hizo falta un incendio para que lo encontráramos. Se nos tuvo que quemar el techo para que nos diéramos cuenta de que era un asunto serio, que no podíamos seguir con la chimenea sucia. Después del incendio nos quedó clarísimo que había que hacer algo. Y lo hicimos. La letra con sangre entra…
Esa misma noche, uno de los bomberos que apagaron el fuego se ofreció para limpiar la temible chimenea. Pero, al parecer, sufrió del mismo síndrome que el resto de los deshollinadores: no lo vimos nunca más.
Fue duro reconocer que tampoco el valiente bombero volvería a pisar la Sede Central. Cuando finalmente asumimos la triste realidad de la deserción del bombero, un vecino nos recomendó otro supuesto deshollinador. El hombre vino y prometió volver un lunes siguiente, a las 9 de la mañana. Pero ese lunes diluvió y el deshollinador se esfumó para siempre.
En fin… la cuestión es que no nos dábamos cuenta de cuál era el verdadero problema hasta que Pita nombró la palabra clave: escalera mecánica. Eso era. Hacía falta una escalera mecánica. El tema era cómo conseguirla. Pero Pita también sabía la solución de ese problema. Me dijo que en el canal de cable de San Clemente, donde ella trabaja, alquilaban una escalera mecánica a 100 pesos la hora. Pero también comentó que era muy caro. Todo esto se lo había dicho otro futuro deshollinador que iba a venir el domingo a destapar la chimenea, sin la escalera mecánica porque él también consideraba que era muy cara.
Y recién ahí me avivé y le dije a Pita: “No. Que el hombre alquile la escalera. Se puede matar si no lo hace. Definitivamente, no se puede hacer ese trabajo sin una escalera mecánica.” El nuevo objeto del cual desconocía su existencia hasta hace pocos segundos pasó, de pronto, a ser indispensable. Estábamos frente a un asunto de vida o muerte. Un tema muy serio que no habíamos tenido en cuenta. Pero una vez que tomé conciencia, no iba a dejar que nadie se trepara a semejante chimenea sin la famosa escalera mecánica: un hombre se podía matar por hacer ese trabajo. ¿Cómo no nos dimos cuenta antes? En cambio, con la maravillosa escalera mecánica era una papa. De pronto, ¡qué simples que parecen todas las cosas!
Perdimos tres años y casi se nos quema toda la casa por desconocer la existencia de la famosa escalera mecánica. Pero así de despistados somos nosotros y así de parcos son los habitantes de San Clemente. Tienen que pasar tres años, se te tiene que incendiar la casa, para que alguien te sugiera que uses una escalera mecánica. Acá la gente es de pocas palabras y, además, nunca quieren ponerte en gastos que siempre les parecen exorbitantes. Pero vayamos al grano. Ni bien aceptamos alquilar la famosa escalera, junto con el sofisticado artefacto vinieron dos hombres muy amables, también empleados del canal, que destaparon en diez minutos la chimenea.
Primero, prepararon todo con mucho cuidado para no ensuciar la casa. Fueron sumamente meticulosos. Pusieron cartón corrugado para cubrir el hogar y no llenar el living de ceniza y, además, colocaron diarios en el suelo por si, pese a las precauciones anteriores, se filtraba algo. Muy previsores y bien dispuestos estuvieron los deshollinadores.

Cuando terminaron de sellar el hogar, uno de los hombres se puso a manejar la camioneta que lleva la escalera y el otro se subió a la casilla o como se llame esa especie de andamio mecánico. Obviamente, me acordé de Mundo Grúa, aunque en este caso la escalera se manejaba desde el auto y el que estaba arriba solo daba indicaciones con los brazos. Aunque estaba en pleno desayuno, no me pude resistir y salí a la calle en pijama a sacar fotos. Pero no estaba sola. Todos los vecinos de la cuadra presenciaban el espectáculo.

Pero lo más absurdo fue que la chimenea no estaba tapada. El incendio había quemado no solo parte del techo del living sino también todos los residuos que se suponía que debía sacar el deshollinador. Conclusión: un buen incendio por año le limpia la chimenea.
Ya arde el fuego en el hogar de la Sede Central. Aunque confieso que le tengo un poco más de respeto. Es una llama modesta, moderada, casi triste.
No sabés el calor que hace acá en Baires; no estamos para chimeneas.
Según cuales, unas vueltecitas por los techos pueden ser divertidas…
http://es.youtube.com/watch?v=yyi5-Gb_bVM
Felicitaciones, el fuego es maravilloso…
Chim chiminey
Chim chiminey
Chim chim cher-ee!
A sweep is as lucky
As lucky can be
Chim chiminey
Chim chiminey
Chim chim cher-oo!…
¡ El deshollinador de Mary Popins ! ¡ Muy bien !
ya me parecía que lo más difícil era subir a esa punta altísima (cuando pusiste la foto antes)! quién diseñó la chimenea, un escultor?
yo quiero tener una escalera mecánica para salir a pasear…
¿Hace frío en San Clemente? Porque acá, como ya te contó Janfi, hace calor. Hoy parece primavera. Está toda la gente en la calle, salieron a buscar el sol, el río, el aire.
La verdad que es peculiar la chimenea, y esa foto en la escalera mecánica me hizo reír.
Lilia, al parecer, la chimenea fue creciendo. La chimenea original que diseñaron los arquitectos era corta pero resulta que el tiraje no funcionaba. Entonces, la fueron alargando de a tramos, por ensayo y error, hasta que funcionó. Y recién funcionó cuando ya era un obelisco gigante.
Janfi y Estrella. Acá de día es una hermosa primavera y de noche, recuerden que estamos frente al mar, hace frío y prendo el fueguito. Y si no hiciera frío lo prendería igual porque lo extraño y me gusta mucho.
Saludos,
F
Jua, Flavia, qué genios los que arreglaron el tiraje. Está previsto que sólo puedan deshollinar la chimenea la gente de los canales de cable con su escalera mecánica. Larga vida al canal de cable, cuidalo. Te cuento que para mí el tiraje de una chimenea es un misterio metafísico. Que disfrutes el fueguito. A propósito: aquella receta de Mickey, de la latita con ceniza, resultó genial, no olvidemos agradecerle. Me pregunto si no servirá la latita de ceniza mojada con gasoil -o biodiésel- para la combustión de los vehículos.
El año pasado trajimos leña de ciprés, prende muy rápido lo que no sabíamos era que , al ser tan resinosa se pega en las paredes del cañon. Hasta que un día se prendió fuego, y de casualidad no se voló el techo de la casa. Cúal es la receta de Mickey? me intriga. gracias
Curiosa la foto de la escalera mecánica. Podría tratarse de una escena de Jacques Tati, por como describís el evento. Saludos.
receta de Mickey para Filo aquí:
http://www.lalectoraprovisoria.com.ar/?p=2452#comment-34831
después convinimos que es mejor gasoil que kerosén, y yo uso lata de 300g -que no se enteren en mi casa- y no de atún sino de jurel porque es más barato, suerte!
Flavia, aunque atacaste el problema certeramete, no sé si unos señores con elevador hidraúlico, y sin el traje negro y la galera, son deshollinadores o simples aprovechados de tu necesidad.
Lilia, hasta hoy no está probado ningún efecto beneficioso de la ceniza en el tanque de gasoil. El proyecto leñodiesel está parado…
Me pasó exactamente lo mismo Flavia, igual, sólo que un angelito me llamó por telefono justo, en ese instante y le conté lo que estaba pasando, y me dijo YA ya, llamá a los bomberos, la combinacion madera, aislante fuego, es tremenda. Asi fue como en 3 minutos, llegaron, se subieron con la super escalera, taparon el piso de madera, cuidadosamente algunos, para que cuando tiraran el agua no mojarlo, asustada, juré comprar todas las rifas, ir a la cena anual, yo también !!! no se me ocurrió ir de paseo en autobomba…pero fue un susto mayúsculo. En esos días , me encontraba en el pueblo con alguno y les agradecía, o los invitaba con un chocolate .
Ya vino uno de los bomberos con la grua, pasó las cadenas, y todo volvió a la normalidad.
Con palitos secos, siempre lo empiezo así, el gasoil, el kerosene, tienen un olor que no me gusta, pero la receta la tendré en cuenta. Gracias
prueba…