Nada para hacer, de Sonia Budassi
por Quintín
Hace poco le escuché a Sonia Budassi sugerir que el periodismo se estaba convirtiendo en un oficio para gente que tiene otros ingresos y lo practica por pura diversión. Y es cierto: es cada vez más difícil vivir del periodismo, al menos del escrito. Dicho en términos materiales, por no decir marxistas, el dinero invertido para formar un periodista y mantenerlo actualizado (“un periodista debe ganar los suficiente como para tener tiempo y dinero para leer”, solía decir Jacobo Timerman), excede el total de lo que gana en su carrera, a menos que llegue a ser gerente o estrella de los medios audiovisuales. Pero lo que ocurre con el periodismo es apenas un ejemplo de la reconfiguración más o menos invisible de la sociedad argentina que determina que, para buena parte de su población, los dos mil sean una continuación de los noventa.

A través de este cuento y de otro anterior, Capacidad de adaptación (aparecido en Buenos Aires / Escala 1:1), Budassi parece haber convertido esa sospecha sobre la decadencia económica y social de la clase media en un incipiente proyecto literario. Los dos cuentos se ocupan del núcleo menos vistoso de la vida cotidiana, en la que el trabajo forma parte esencial y donde la escasez —más que la carencia absoluta— es la verdadera regla. La estrategia va en contra de la tendencia entre los escritores jóvenes de hacer proliferar personajes más o menos lúmpenes, como si coquetear con la marginalidad fuera más decoroso, hasta más elegante, que enfrentar el problema del lento pero irrevocable deterioro de su clase social.
Después de picos extremos de desempleo, se actúa como si recomponer ciertos niveles de dignidad laboral fuera una batalla perdida y la parte ilustrada de esa clase media hubiera dado el tema por cerrado. Capacidad de adaptación transcurre en la actualidad y cuenta la búsqueda de un departamento por parte de una pareja de profesionales con recursos limitados. Nada para hacer, en cambio, ocurre en los noventa y comienza cuando su protagonista concursa en un programa televisivo dedicado a descubrir a los nuevos talentos periodísticos y termina ganando una pasantía en Telenoche, donde sufre durante tres meses. Los títulos podrían ser intercambiados entre uno y otro relato, pero también las décadas.
De lo que ambos hablan es de cierta sordidez y de cierta resignación. Una vivienda mucho más modesta que la deseada, en un caso. Un trabajo atravesado por la locura, la violencia y la mediocridad en el otro. Budassi no carga las tintas y, aunque su protagonista vive llorando ante al horror de su hábitat laboral, está allí de paso, acaso tan de paso como su colega en el pequeño departamento de Villa Crespo. La prosa asume la restricción de no quejarse demasiado, porque siempre hay otros en peor situación pero, al mismo tiempo, no deja de registrar la insatisfacción, le parece necesario dejar constancia de lo que ocurre, del cúmulo de mezquindades y torpezas de un trabajo en el que “nadie habla de trabajadores”. En un momento de la aventura en Telenoche, la productora del programa (un personaje monstruoso, pero no demasiado diferente a lo que se espera de su oficio) descubre con horror que en el programa rival, que es el de Susana Giménez, han llevado ese día a Palito Ortega como invitado, lo que hará bajar su rating.
Malena grita: “Qué hija de puta, la concha de su madre.” Y cuando aparece Palito se pone más guaranga y loca. Y veo caer lágrimas de dolor o de furia cuando mira al cantautor político llorar, porque primero lloró él, primicia exclusiva, en el programa de la rubia junto al monitor que muestra las noticias de Malena que grita: “No puedo creerlo” y se levanta de la silla, le pega al televisor, se tapa la cara con las manos y gran sobresalto de todos.”
En la ficción argentina, lo habitual frente a un material de esta naturaleza es tratarlo con humor, con cinismo incluso. Se supone que la televisión es eso. Se supone que el mundo es eso y la vida profesional incluye condimentos semejantes como parte de la rutina diaria. Budassi, en un movimiento casi inusitado, ha decidido protestar. Es un poco su vocación, pero también un buen uso de la literatura.
Foto: Flavia de la Fuente
Una inmensa cantidad de oficios están siendo sacudidos por cambios que, tal vez, no vimos llegar: la transmutación del arte en artesanía, del oficio en “hobby”, de la genialidad en academia, y la creatividad en el lobby adecuado.
No creo que esté mal, solo creo que la vejez es un tema muy heavy…
Mirá, Q, protestar porque algunos sectores de la clase media en Argentina tienen problemas para conseguir un departamento coqueto o un laburo superstar a los treinta años (otros no lo tienen y a todos les consta con sólo una visita a Palermo), qué querés que te diga, no me parece un tema muy preocupante. Se gana lo que se puede ganar según el tamaño de la economía del país. Si hay una generación joven cuyos padres tuvieron un nivel de vida primermundista (¿cuándo?, en los 60, ah, los dorados 60), tendrá que adapatarse al hecho de que Argentina es un país que, medido en dólares, se empobreció. Y darse cuenta de que la prioridad del Estado no puede estar focalizada en ellos, sino en lo que no satisfacen sus necesidades básicas. Lo raro es que esta chica parece entenderlo bien, por el resumen que hacés de sus argumentos. El que cree que la clase media es un sujeto social digno de lástima sos vos.
¿Por qué no debería ser grave y preocupante la degradación económica que viene sufriendo la clase media? Al fin y al cabo, no significa otra cosa que sumar más pobres, lo que nunca puede ser bueno. Yo también siento que sería justo vivir mejor de lo que vivo, y lo mismo me pasa con mucha gente que quiero. También veo alrededor a otros que viven peor y sufro por eso. E intuyo que hay quienes hoy viven muy bien y no estoy seguro de que lo merezcan. Lo que es un hecho es que la resditribución de la riqueza no empezó, o lo hizo de la peor manera posible.
Dejate de joder, Maiakovski. La Argentina es más pobre que en los 60, pero no es Haití. Podría tener las necesidades básicas de todos sus habitantes satisfechas (suponiendo primero que nos pongamos de acuerdo en cuáles son) sin que por eso haya que resignar cualquier otra reivindicación. Con ese criterio (es decir, con el criterio conservador y quietista que exhibís en cada situación) la gente debería resignarse a viajar como ganado, a trabajar 14 horas por día, a tener la calidad de eduación y de salud que tiene, o a tener que ir a los actos oficiales para hacerse unos mangos. Esta última es la única desgracia que la clase media no padece. En lo demás, la clase media la pasa bastante mal. Por supuesto que hay clase media y clase media. Pero cuando hablás, por extrañas razones, te inspira simpatía la clase media más rica y sólo te ensañás con la más pobre y más desprotegida.
Q
Humildemente, no entiendo la necesidad de reseñar estos cuentos. Uno por uno. Ese trabajo que te tomás como si no hubiera tanta literatura que amerite tu particular mirada. Como si la novedad más el juvenilismo te pudieran.
Sonia Budassi es linda.
… las lindas siempre escribieron bien …
también un escritor debería tener tiempo y dinero para leer. porque leyendo a estos tipos, unos se pregunta a quién leyeron. da la impresión de que no fueron mucho más allá de dolina.
Las meditaciones sobre lo que “debe ganar” un periodista, un escritor o de quien desee vivir de su trabajo con bienes simbólicos (sea cineasta, crítico litarario o académico) me recordaron, vaya “casualidad”, una anécdota de los ´90. Estaba en la cola para pagar en una librería y un docente universitario tenía tres libros en la mano, pero se encontró con el “inconveniente” de que el importe que sumaban superaraba el total de su sueldo en una cátedra de dedicación “simple”. Sé que es una obviedad decirlo pero en ese momento me pregunté cómo iba a dar clases ese profesor si ni siquiera podía actualizar sus lecturas. Hoy, esos mismos libros de “ciencias sociales” (impresos en España) triplicaron sus precios. Me pregunto si ese docente universitario (un tipo de más de cuarenta años) triplicó su sueldo. Desconozco ese dato, pero está claro que el “empobrecimiento en dólares” no ha sido “igual” para todos. Los “nuevos pobres” se volvieron “pobres estructurales” y las clases medias de fueron desgajando y perdiendo posibilidades de mejorar su inserción laboral y cultural. Algunos, lograron “reinsertarse” y defienden su “capital simbólico” como pueden. Intuye bien Villegas cuando dice que “hay quienes hoy viven muy bien” y tal vez no lo merezcan. Echar una mirada sobre la estructura de ingresos de una sociedad permite ir viendo hacia donde se desplaza un país. Y me temo que cuando un vendedor de autos usados gana tres veces más que un jefe de guardia de un hospital público algo (más bien mucho) no está funcionando. El ejemplo puede resultar odioso, quizás porque es real.
Tan odioso y real como que el visitador médico de un laboratorio nacional (y ni que hablar de uno multinacional) gana tres o cuatro veces más que los médicos a los que contacta en el hospital o el consultorio. Además, es el que vigila la agenda de los profesionales que viajarán gratis a los congresos internacionales, según la cantidad de medicamentos que receten anualmente. Pocos: siga participando. Muchos: pasaje aéreo en primera clase, con todos los gastos pagos, y acompañante…
Mientras tanto, al Gobierno: ¿cuándo va a haber MENOS POBRES en nuestro querido, despiadado pais? ¿Cuándo va a empezar la redistribución del ingreso? ¿Cuántos chicos más tienen que morirse o quedar retardados para siempre por falta de proteínas? Creo que era Eva Perón la que decía que tenía que existir una entidad extraoficial como su Fundación para el mientras tanto, para el aquí y ahora, para el mañana, para mitigar en algo tanto dolor y desesperanza. Hagan algo, por favor, o aténganse a las consecuencias.
Si es por lo riesgoso de su profesion, un periodista deberia ganar fortunas. Encima no tienen un sindicato que los defienda. El otro día veía a Nestor K. con toda su claque apretando a un periodista de America. Todavía estoy esperando que la UTPBA diga algo. Entre otras cosas lo que K le decia (mientras Diaz Bancalari se reia como si estuviera viendo una de Porcel y Olmedo), era que algunos de America no podian caminar por la calle. El que si puede caminar por la calle es Guillermo Moreno. El problema es que justo se le ocurrió ir a un restaurant de oligarcas golpistas y se llevó un julepe bárbaro (no Julio Barbaro, que por supuesto ya se dio vuelta y está contra el gobierno). Que pasa con la oligarquía que va a esos antros de mierda de Belgrano y Salta? Porque no se quedan en Recoleta y se dejan de joder.
Por si fuera poco, tuve que leer a Feinmann el bueno (nombre de Papa) hablandome del peligro de la IV flota “yanqui” en Pagina 12. Todo el artículo se podía resumir mostrando una bandera americana y una leyenda: Eso, caca
Martin H (reloaded) (claro con la guita que tiene este de cuando se ganó el prode, no es que cambia el IP, va y se compra 10 o 12 compus, tira las compus, se queda con los IP y gasta uno por mensaje -¡ no hay suerte para los artistas !-)
Esta debe ser la mejor crítica literaria que escribiste hasta la fecha. Muy bien, felicitaciones.
Q, no sé por qué te ponés así y por que te contradecís tres veces en cada comment en cuanto a tu ubicación ideológica. ´¿Estás diciendo en serio que la pobreza de la clse medfia “pobre” es equiparable a la de los pobres profundos? ¿y por qué no te ponés a pensar en por qué los pobre sprofundos no van a los actos de Elisa Carrió? ¿por qué no les paga un choripán o porque exhibe un desprecio indisimulable hacia ellos? Aparte, ir a los actos kirchneristas para los pagos no es una desgracia, es una fiesta: toman, saltan y bailan. Yo simplemente digo esto: la clase media siempre fue fluctuante, siempre fue muy variada en cuanto a sus ingresos y a sus condiciones laborales y siempre hubo sectores de la clase media que después de cada crisis económica se huindieron y otros se emergieron. No hay necesidad, por otra parte, en “ponerse de acuerdo” en cuáles son las necesidades básicas: están tabuladas por el Indec de antes de la intervención de Moreno. No incluyen un departamento coqueto en Barrio Norte ni empezra tu carrera perido´distica como editor de Clarín . O columnista de Perfil. Por otra parte, no siento simpatía ni hacia el sector “pobre” de la clase media” ni hacia el sector rico. No siento ninguna simpatía por la clase media. Me parece una clse políticamente ridícula, económicamente innecesaria y humanamente insoportable por la cantidad de prejuicios, soberbia, obsecuencia cholula y falso saber que trabnsmite ideológicamente de padres a hijos. Si tienen que laburar como perros para pagarse un dos ambientes en Villa Crespo, no me importa. Cuando otros tenían que laburar igual de perrunamente para conservar sus “necesidades b´ñasicas satisfechas”, nunca los vi mobilizados, ni solidarizados, ni sensibilizados. Ahora que se jodan.
Perd´çon, perdón. Movilizados, no mobilizados.
Maiakovski. La idea de un país sin clase media es incompatible con la noción de democracia. No existe tal cosa. Los países sin clase media son dictaduras. De modo que suprimir la clase media es negar la democracia. De acuerdo, hay nazis, senderoluminosistas, mucha gente que se caga en la democracia. Pero ese no es el contexto de la discusión poítica de hoy en la Argentina, en la que gobierno y oposición se rasgan las vestiduduras por la democracia.
La persecución a la clase media es una de las constantes más irracionales de la intolerancia y de la autodenigración si uno pertenece a ella. No voy a decir que es tu caso, porque no me interesa meterme con lo personal, pero sí el de muchos integrantes (privilegiados incluso) de la clase media que practican el incomprensible deporte de denostarla desde una especie de superioridad moral que misteriosamente se autoatribuyen, pero no tiene legitimidad alguna.
Me gustaría saber cuál es la diferencia entre laburar como perro para pagarse un departamento en Villa Crespo y laburar como perro para pagarse un departamento en Sarandí. Te cito una de las veinte verdades: “No existe para el peronismo más que una clase de hombres: los que trabajan”.
El razonamiento tuyo que solo le adjudica autenticidad social a los pobres profundos es absurdo. Para que todo anduviera bien, todo el mundo (salvo los dirigentes y los ricos) debería ser un pobre profundo. Espero que los Kirchner no lleguen tan lejos en su desgobierno.
Por último, eso de que la gente se divierte en los actos lo sacaste del folklore del 17 de octubre. Hoy por hoy, la mayoría se caga de embole, como todo el mundo que va a un acto. salvo un par de pendejos o los militantes universitarios. Y ni te cuento si hacen un acto cada diez minutos.
Mi ubicación ideológica, a grandes rasgos, es clara: en principio, soy un socialdemócrata. Como Perón. Aunque después de Menem dejó de tener sentido decir que uno es peronsita.
Q
La pobreza no es buena para nadie. Es indigna. Ojalá todos tuvieran la posibilidad de trabajar para comprar un departamento en donde sea y para enseñarles a sus hijos lo que ellos quieran. Hay cierta clase media prejuiciosa, pero me parece que la mayoría sotiene a los demás en épocas de crisis, aunque no salgan a la calle con la cacerola. Si no no se explican la cantidad de ONG que corren a cubrir, a lo largo del país, lo que el Estado no puede o no quiere dar.
Da verguenza la discusion de intelectuales baratos
que estan manteniendo muchachos
Que es pobreza y que no es pobreza
Da un poquito de verguencita…ay
A mí, la que me interesa es la parte de la clase media que lucha. Por sus ahorros afanados (corralito), contra la pauperización de sus condiciones de vida, por la defensa de un sueldo que cubra la canasta familiar después de romperse el lomo laburando o estudiando (o las dos cosas a la vez). La que ve en los trabajadores que no son clase media a sus aliados, la que defiende desde su lugar las luchas de esos trabajadores.
La parte que no me interesa…creo que queda claro.
Con respecto a la verdad citada de las 20 verdades: sólo puedo decir que es una mentira como una casa. No es cierto que haya (para el peronismo) una sola clase de hombres (la que trabaja). Justamente el peronismo se esforzó históricamente para que los otros, los que no trabajan, no quedaran al descubierto. Y que así pareciera que todos los habitantes de este gran país, no tienen, tuvieron, ni tendrán diferencias de clase que los separen. Una verdadera utopía reaccionaria.
Galois, ese tipo de diferencias entre la clase media buena y la mala ya se practicó en muchos lugares. En Ucrania, a la clase media la mandaban al Gulag acusandola de pertenecer a la burguesía (lo cual costó unos 10.000.000 de muertos). En China el solo hecho de pertenecer a una clase con una vida un poco mas holgada te hacía victima del “laogais”. Un sistema de campos de concentración. Pero sobre todo en Camboya les fue bárbaro con el tema. Con el regimen de Pol Pot colectivizaron a todos los profesionales, universitarios, artistas etc. Destruyeron la clase media y a los enemigos burgueses matando a 1 o 2 millones de personas.
Ahora mira vos que increible: en los paises que están primeros en todo: menos denutricion infantil, mayor educacion universitaria, menor cantidad de horas de trabajo, etc, como es el caso de Australia Finlandia Suecia EE.UU Canada etc, la clase media es predominante.
Por eso, y homenajeando al cine lo único que te puedo decir es: VIVA LA CLASE MEDIA!!!!
Martin H, no quiero que por caer como un gil en tus provocaciones, cosa que he hecho hasta ahora, se terminen empiojando los debates en los que participo. Ya sé quien sos y no pienso contestarte ningún otro comentario.
Entrá con otro nick y otra IP y seguí probando suerte.
E pur si muove
y no olvidarse de los paraísos proletarios en donde la clase media es casi inexistente: nicaragua, guatemala, haití. Seguro que ahorita hacen la revolución por allá. Yo sigo esperando
solo el radicalismo de la mano de hipoclorito C arnold nos sacara de la crisis. Muy bueno el cometario de Gualterio
Venezuela va en el mismo camino
Ah, Q, ahora aclaramos los tantos. “No hay democracia sin clase media” es un buen enunciado, correlacionado con la realidad. Eso es así estructuralmente. Pero en Argentina, guiándonos por la historia, también podríamos decir “no hay dictadura autoritaria sin clase media”. Vos tenés la suficiente edad para entender ese concepto. Puestos de acuerdo en esto, no estoy de acuerdo con la segunda parte, donde parecés proscribir, basado en el postulado “la clas emedia es necesria”, cualquier crítica a las conductas políticas y sociales de esa clase. Que se hgan desde una legitimidad moral o política discutible, es otra cosa. ¿Desde qué legitimidad política, moral o intelectual vastos sectores de la clse media critican al peronismo (cuyo carácter socialdemócrata es discutible, puede tner algoi de cierto como puede ser un sueño de Torcuato Di Tella y del mismo Kirchner), a los lúmpenes, a la clase trabajadora con el término “negros”? La respuesta es simple : desde ninguna. Entonces, ¿por qué la clase media va a estar exenta de crítica? Si es cierto que en toda democracia hay clase media, en toda economía capitalista hay pequeños sectores que son dueños de los medios de producción y vasto s sectores que no. La democracia es capitalista. Entonces son tan necesarios los grandes burgueses y los trabajadores a la democracia como lo es un joven periodista de Clarín con aspiraciones de escritor, un médico o un visditador médico. Toda esta armonía requiere un Estado que está manejado por burócratas de carrera y por políticos. El resto de la sociedad tiende a verlos como parasitarios e inmorales, no sólo acá, pero son tan necesarios a la democracia capitalista como el obrero, el gran empresario y la periodista de Clarín. Por lo tanto, si uno se sitúa dentro de los límites de la democracia capitalista, no tiene ningñun sentido hacer tapas de diario con la columna de alumbrado que cayó infaustamente sobre un joven tucumano o sobre los catorce millones de pesos que tienen los K. tampoco tiene ningún sentido este blog, sdalvo el estrictamente anecdótico o catártico. Si uno se sitúa desde afuera de la democracia capitalista, no sólo puede ser del PO como Galois. hay otras variantes y otros caminos. Uno puede situarse, para empezar, afuera con una actitud puramente mental, simplemente recordando que la democracia capitalista no existió siempre y nada indica que sea el punto final de la historia. Esto es así en la forma más abstracta que puedo encontrar. Después, junto a Fogwill, podemos hablar un largo rato sobre el contenido concreto de la democracia capitalista argentina tal como se desplegó desde el 84 hasta la fecha. Hasta ahora, en términos sociales, no ha dejado un saldo muy positivo, igual que otras democracias latinoiamericanas nacidas en los 80 y 90. Las discusiones sobre las causas de esto pueden dar lugar a otro blog, distinto de éste, donde tendrías que colaborar con algúin sociólogo, politólogo y economista, de la onda que a vos más te quepa, y dejar de pensar que basta con tu propio cacumen y lo que antiguamente se llamaba “moralismo pequeñoburgués” para hacer crítica política o literaria. Hay otros blogs, hechos por kirchnerista pero donde también discuten antikirchneristas, como revolucion-tinta-limon.blogspot.com o artepolítica que podés tomar como modelos. La alternativa es lo que estás haciendo ahora: un blog ecléctico, bizarro e insostenible.
Maoakovski. Ante todo veo que esta vez no estás en el acto y preferís, en cambio, ocuparte de un bog insostenible. Esa sí que es una conducta bizarra. Pero bueno, ya que estamos, te pregunto de dónde sacaste que en LLP llamamos negro a alguien, o que hablamos del pobre tipo al que se le cayó una columna encima, o de los millones que tienen los K en el banco. Seremos ecécticos y bizarros pero bastante claros en nuestras restricciones. Por otra parte, no entiendo por qué tu cacumen sería menos insostenible que el mío. Pero lo que me parece francamente insólito y de poca calidad intelectual en alguien que habla de una democracia más plena es que recurras una vez más a los argumentos de autoridad: que venga Fogwill, los politólogos y los que hacen no sé que blog a enseñarnos, porque son gente de pro, la aristocracia autotitulada del pensamiento criollo que ha revelado una inesperada voacación para la alcahuetería y la obsecuencia. Terminás proponiendo que me anote como aspirante al establishment intelectual del que forman parte una serie de personas que no me interesan en lo más mínimo, como los muchachos de Artepolítica, sus imprecisiones, su ligereza ignorante de todo lo que no sean los tres libros de texto que leyeron en la facultad, su afán de protagonismo y su autobombo mutuo. Prefiero nuestro pequeño esfuerzo antikirhnerista y antiautoritario que integrar esas filas distinguidas. Prefiero, en suma, mi solitario moralismo pequeñoburgués a tu gregario moralismo estalinista.
Q
“El resto de la sociedad tiende a verlos como parasitarios e inmorales, no sólo acá, pero son tan necesarios a la democracia capitalista como el obrero, el gran empresario y la periodista de Clarín. Por lo tanto, si uno se sitúa dentro de los límites de la democracia capitalista, no tiene ningun sentido hacer tapas de diario con la columna de alumbrado que cayó infaustamente sobre un joven tucumano o sobre los catorce millones de pesos que tienen los K. Tampoco tiene ningún sentido este blog, salvo el estrictamente anecdótico o catártico”
Que los politicos sean intrinsecamente necesarios para la democracia capitalista no significa que tengan que ser intrinsecamente chorros o corruptos. Que se yo, hay otras cuantas democracias capitalistas donde no hay actos donde a alguno que trajaron de paseo o por el chori o el millon de etcs se le caiga un farol en la cabeza.
Basicamente lo tuyo es que esto es asi, es lo mejor que hay, y no hay nada mas que hacer salvo aceptar lo inutil que es discutirlo.
Este Kirchner esta enfermo. Nos queman los campos, la banda de desenlace, esta de la cabeza mal
Cantan “nos estamos preparando para la liberacion” Dejate de joder Volvi 20 años atras!!!!!!!!
Bastaaaaaaaaaaaaaaa No grites mas!!!!!!!
ESte tipo es un tarado
Q: tu ignorancia autocomplaciente y megalómana es lo que crea tu soledad pequeñoburguesa y sanclementina. Si vos hubieras leído aunque sea los tres libros de texto que leyeron los de artepolitica, en vez de leer fanatizado antologías JNA (Joven Narrativa Argentina), otro sería el cantar. Lo de los negros y demás no era personal, se refería a la clase media, cosa que en mi texto quedaba clara. Tu lugar de solitario, por otra parte no se sostiene en los hechos: los solitarios no escriben columnas en pequeños diarios burgueses como Perfil, ni dirigen eventos como el BAFICI, ni hacen revistas como el amante. Tu lugar de francotirador solitario contra el autoritariusmo es un cuentito rosa que se repioten día a día Flavia y vos, porque de hecho no sos francotirador ni hay tal autoritarismo. Una mínima exigencia de rigor intelectual no es una apelación a la autoridad. Consta que hay intelectuales rigurosos que no son kirchneristas, por eso te propuse que acudas a alguno, pero tampoco eso querés. Decime sinceramente, ¿querés algo más que convencer a una gavilla de ingenuos de que sos un genio y un santón ético? No fui al acto en Congreso porque tengo conjuntivitis. ¿Vos por qué no fuiste al acto en Palermo? Ah, cierto, se te rompió el coche y tomarse un micro es demasiado incómodo…
Leo: en la democracia capitalista norteamericana no se caen farolas, viene un huracán y se lleva entero New Orleáns porque dirigente municipal corrupto se dejo coimear por un dique. ¿Qué querés que te diga? Podés hacer muchas cosas: protestar, discutir, organizarte, proponer, etc. Pero todo esto es distinto a putear y hacer catarsis con la vena hinchada como si todo el mundo se rigiera por el modelo de la cancha de Boca.
Qué absurdo lo de maiakovski!! sin duda es un pequeño burgués, tiene internet en su propia casa, no vive en ninguna villa y es un trabajador público, empleo pequeño buegués si los hay. Además se quedó en el siglo XIX. El siglo XX ha sido el del ascenso de las clases medias. Y cada vez más en los últimos treinta años, cuyo modo de producción algunos llaman posfordista hace de la clase media el trabajador principal en el proceso de creación de valor. Ver los nuevos sectores de la economía empresarial, o por ejemplo en el caso de la informática, donde los trabajadores son clase media. El proletariado en el primer mundo representa sólo el 15% de la población y aún menos en el proceso total de creación de valor. Que la clase media sea económicamente inútil!, que estupidez, por favor! Creo que se olvida del propio Marx ya que no tiene en cuenta los cambios en los modos de producción. Tiene una imagen absurda y miserabilista del mundo social que encima ignora por completo las transformaciones del mundo actual. Como bien decís Q, hay algún tipo de proceso psicológico de autodesprecio que proyecta hacia su misma clase. Como si los pobres de hoy fuesen los trabajadores bolcheviques de propaganda y no los lúmpenes que se queman con el paco e ignoran completamente la obra de Mao, más bien prefieren salir a matar por unas Nike. Como si no hubiese que luchar por la liberación del trabajo esclavo y la miseria sino celebrarlos ya que los oprimidos son buenos y nobes y auténticos. Qué moralismo falso y asqueroso! es la moral del esclavo.
Q: leo asombrado que criticás el afán de protagonismo y el autobombo mutuo. Decime , ¿tenés un homónimo que hizo El Amante, dirigió el Bafici , escribe una columna en Perfil y hace un blog llamado La Lectora Provisoria? Tu problema es psicótico, flaco, sos un tipo que proyecta en los demás sus propios impulsos. Ya te lo dije una vez: andá analista, pasá diez años trabajando tu subjetividad y después hablá de lo que quiertas. Por ahora sos un plomo más que sólo empioja las discusiones con, repito, moralina pequeñoburguesa de la década del 60.
je je
Gracias Beatriz. Gracias Beatriz. Soy tu Dante, mami
Beatriz: sí, sí, sí, ya sé. Ya sé. Ya sé lo que pasa en Europa en el posfordismo. ¿El empleo público es pequeñoburgués? Contáselo a mis compañeros de matenimiento que viajan cuatro horas de ida y de vuelta al trabajo por 1600 pesos netos. Contame también la creación de valor que realiza en Argentina un periodista de Telenoche. Estamos hablando de Argentina donde la clase media quiere vender productos agrícolas a precios internacionasles, no invertir en informática Y dejá de ser obsecuente con Quintín, porque realmente das asco.
Beatriz: antes de acusar a la gente de quedada en el siglo XIX, pensá mejor lo que decís. No es lo mismo “proletariado” que “trabajador industrial” y ninguna de las dos categorías se confunde con “pobre”. Un empleado de Google, en tanto cobra un salario por un trabajo que le redunda a los dueños de Google una cierta guita superior as lo que él percibe como salario, es un proletario, por más que tenga un buen salario. Lo otro es una idea de la sociología nortemaericana a lo Gino Germani que en Argentina ni en el mundo se cree ya nadie, según la cual, las clases están divididas según escalas de ingresos. Un día puede reventar la burbuja informática y el clasemediero trabajador de Google terminar en la calle, cosa que no le va a pasar al dueño de Google, que simplemente va a reinvertir sus ganacias informáticas en algo que dé rentabilidad. esos es, a grandes rasgos, lo que significa una diferencia de clase en términos económicos. ¿Entendiste o querés que te lo explique más claro?
Es increible, pero al lado de Buzzi o Llambias Kirchner parecía un ignorante. Uno puede decir que le gusta uno u otro, pero por lo menos los del campo fueron capaces de hablar claramente. Al menos tuvieron la claridad de hablar de los impuestos a la pesca, a la minería etc. Que se yo, por lo menos una idea. Kirchner no paró de gritar, de vociferar y de vivar. Cuando solo te queda decir Viva Perón Viva Evita estás jodido. Mas allá de que seguramente el peronismo ha sido para la clase obrera argentina un gran avance. Pero ya pasaron mas de cincuenta años. Dejate de joder. No hay nada mas para decir? Como dice el Turco Asís, los veo tan débiles a los K. que me dan ganas de apoyarlos
“…Desde el lado de los ruralistas, por el momento, se habla de 225 mil personas. El oficialismo, por su parte, parece que logró meter unas 95 mil personas frente al Congreso. Ambos números según “cifras estatales extraoficiales…” (Minuto Uno)
Pero si Argentina es el país latinoaméricano con mayor incidencia de clase media!!. Es un país culturalemnte signado por la influencia de la clase media. El mismo peronismo en su época heroica lo que pretendía era darle al trabajador un lugar de clase media: vacaciones pagas, chalecitos, su propio coche, club para el fin de semana, educación pública. Los movimientos guerrilleros eran pequeño burgueses y en muchos casos grandes burgueses. Aún hoy la influencia de la clase media en la economía, en la cultura y en la política es fundamental… ¿en qué argentina vivís? lo tuyo no soporta ni el mas mínimo rigor sociológico. Es un miserabilismo de orden mítico.
Empezamos con la clase media y su absoluta y despreciable horripilancia que desearíamos ver eliminada de la faz de la tierra y términamos con el proletario empleado de google y la diferencia de clases que no es lo mismo que los ingresos. Bue, ¿entonces para qué tirar la bomba inicial? ¿qué sería clase media entonces?
Por supuesto, vos sos el que no parece entender eso. Para mí los que trabajan en Google son trabajadores explotados por la empresa, aunque paradojicamente puedan tener terrible casa y trabajar dos horas al día. Pero vos sos el que pinta a la clase media como si fuesen los burgueses de una obra de Oscar Wilde. Yo creo que hoy la clase media es explotada en todo el mundo por las grandes corporaciones, explotada con nuevas técnicas. Pero vos te contradecís. Decís que te chupa un huevo el tipo que no se puede comprar un departamento aunque sea un esclavo de IBM porque es de clase media y va con un traje caro.
¡ Beatriz ! Mind your maners …
Maiakovski. me sigue sorprendiendo tu tendencia a hacer de todo debate un motivo para la descalificación personal. Volvés una y otra vez a la idea de que no puedo hablar porque no fui al analista, porque no consulto a los politólogos adecuados, porque dirigí el Bafici, porque vivo en San Clemente, porque leo los libros de la joven narrativa (también leo los tuyos, donde atacás a la “crítica antiestalinista”). ¿A qué viene todo esto, qué clase de discusión política, intelectual, o lo que sea apela a la profesión o al domicilio del adversario e intenta hacerlos pasar como argumentos de peso o lo descalifica de antemano porque no pertenece al círculo adecuado. Vos hablás acá de todo, de lo que sabés y de lo que no sabés también. ¿Por qué te parece que yo no puedo hacer lo mismo? ¿O todo esto es sólo por mi pertenencia a la clase media?
Ah, y si estás laburando en la computadora mucha conjuntivitis no tenés, así que podrías haber ido al acto, a ver si hacían un poco más de número.
Q
Q, disculpame, pero el que empezó diciendo que yo soy un stalinista moralista gregario fuiste vos. Yo te tiro ideas constantemente, y al contrario de los que vos insistís en repetir, no hablo de lo que no sé. Lo que pasa, Q, es que tenés que entender que tu empecinamiento irracional termina cansando a la gente. también cansa tu costumbre de imputar a todos los demás las mismas cualidades que se te pueden imputar a vos, y con más razón de causa. Cansa, en definitiva, tu postura a lo Guillermo Patricio kelly de fiscal de la República. Cansa que acuses de obsecuente a todo el mundo cuando tenés un blog donde promovés la obsecuencia hacia vos. Cansás, Q, simplemente cansás, y a un tipo cansado no le quedan ganas de discutir ideas con alguien que llama ideas a sus prejuicios, imprecisiones e impresiones.
Beatriz: habíamos empezado discutiendo sobre la clase medi aargentina. ¿Cómo definir a un vasto sector de la clase media argentina? Como trabajadores que no se reconocen como tales, que creen que pueden pasar al otro lado del mostrador por un golpe de suerte, un batacazo, un conocido en el lugar justyo…Esa manera de pensar su ubicación en el mercado del trabajo crea ruido, crea divisiones y crea una curiosa neurosis que ha sido analizada por varios ensayistas argentinas cvon las más variadas armas teóricas. Tal vez las conozcas, tal vez no, pero no importa. Vos me acusás de miserabilista, no sé por qué, tal vez porque me parece más prioritario el problema de un tipo quer vive en un asentamiento que el problemas de un joven profesional que no encuentra casa. Te aclaro: no me conmueve mucho el problema de esta última persona, así, a nivel corazón, pero no tendría ningún drama en que antesd o después encuentre casa propia en el barrio que más le guste, siempre que no se olvide, ni desde el Estado ni desde la clase media, que hay gente con problemas de vivienda más urgentes que no sería malo que se solucionaran. Pero como tengo pocas esperanzas de que ese profesional de clase media, una vez hallada su vivienda, se preocupe un carajo por el hombre del asentamiento y más bien lo vea como mancha para la imagen patria, peligroso delincuente, esclavo clientelista o depreciador de su propiedad por cercanía geográfica, ya que mi experiencias de cuarenta años de charlar, convivir, trabajar y compartir espacios de diversión con diversos miembros de esa clase media, de diversas edades, no me hace alimentar ninguna esperanza, estoy más más predispouesto a simpatizar con un “que se las arregle la clase media” que con un “viva la clase media”. Si la clase media que se corresponde con la descripción que acabo de hacer quiere patalear, que patalee. No es asunto mío y de mi gente cercana y yo no me voy a subir a ningún tren donde estén esa clase media y sus dirigentes ocasionales. Creo que más claro no puedo ser.
Q, por favor, dejá de leer libros míos y seguí leyendo los de Pedrito Mairal. Me quemás en el barrio, ¿entendés?
Y disculpame, pero tenés un problema para leer discursos, tal vez por tanto tiempo con el culo en el cine viendo westerns. Para ponerte un ejemplo de todo lo que está mal en tu respuesta anterior, yo no digo que vos no podés hablar porque dirigiste el Bafici. Digo que tu autopresentación como “francotiorador solitario antikirchnerista y antiautoritario” es sencillamente incoherente con todo tu biografía intelectual, porque nunca fuiste solitario y nunca fuiste francotirador. Es una contradicción lógica en tu autopresentación que te quita, para usar una palabra que te gusta, leghitimidad, más legitimidad de la que le quita su oficialismo a un tipo como Horacio González.. Por otra parte, el supuesto glamour del francotirador solitario pasó de moda junto con los impermeables de Bogart. Después, sí, hablá lo que quieras. Igual, sigo creyendo que un analista no te vendría mal
Y la Plaza la reventamos, no importa lo que diga mañana Clarín.
Maia. Acá has hablado hasta de fútbol. SIn ir más lejos, en el comment de arriba intentás hacer creer que has leído sobre cierta neuorisis lo escrito por “por varios ensayistas argentinos con las más variadas armas teóricas”, como si todas las teorías psicológicas fueran parte de tu bagaje para no hablar de tu saber, declamado a cada paso mediante alguna definición canchera, en cada rama de las ciencias sociales: la sociología, la historia, la filosofía, para no entrar en los terrenos más pedestres y opinables de la política. No hay un tipo que juegue al sabelotodo en este blog (bueno, si los hay, Galois, Laura. y siguen las firmas), con más asiduidad y más impertinencia que vos. Habñas de tantas cosas que ignorás, que uno termina sospechando que tampoco sabés mucho de literatura, lo que debería ser tu territorio.
En cuanto a lo del barrio, me temo que hay un problema o mejor dos. A mí tu barrio cultural (y todos los demás) me importan muy poco, pero vos vivís de ese relumbre, del elogio ocasional de la gente famosa y respetada. Eso, más que tu propia obra, es lo que te mantiene activo.
Y ya mandaste otro mail, esperá que lo leo.
Q
Metieron la mitad de gente que el campo, y me quedo corto. Deberías haber ido, te dije. A mí no me necesitaban.
Ah, de donde sacaste que nunca fui solitario y nunca fui francotirador. ¿Cuál es o fue mi grupo de peretenencia? Mi partido, mi grupo de colegas, mi filiación estética o política reconocible como la de Horacio González, para citar un nombre ciertamente gregario. A González su pase a ser funcionario y dador de letra no le quita legitimidad, le quita credibilidad a todo lo que escriba de aquí hasta el fin de su vida. Y es una lástima, porque era un intelectual con una trayectoria y no sin talento antes de caer en la obsecuencia. Y él debe saberlo mejor que nadie, aunque ahora sea el momento de su éxito mundano.
Mi caso es distinto del de Gonzñález: nunca tuve legitimidad alguna, pero tampoco aspiro a tenerla. Es más, qué sería exactamente la legitimidad, ¿que me respeten en tu barrio? Ya te dije lo que pienso de ese asunto. Por suerte, como no tengo legitimidad en ese barrio, puedo ser frontalmente opositor y nadie va a acusarme de traidor a la banda, ya que nunca estuve en ninguna. Otra gente está más limitada frente al macartismo reinante entre los intelectuales K.
Saludos
Q
Cariños retribuidos.
Maiakovski,
Si te cansa tanto Q., ¿por qué seguís perdiendo tu tiempo con él? ¿Por qué no te dedicás a otra cosa? A mi me gusta leer este blog; leo muchas cosas buenas y algunas boludeces (que trato de saltear) pero, en general, creo que leer este blog, Artepolítica (por nombrarte uno que Q. no debe digerir mucho) u otros es estimulante, aún en el disenso.
Pero lo tuyo es un misterio: vos te la pasás diciendo que Q. es un Don Nadie, y sin embargo, le dedicás tus comentarios con una saña tan grande que parece que tuvieras un problema personal. Si no necesitás dialogar sino pontificar, porque no te buscás un ámbito más acorde a ello?
Q, no te creo absolutamente nada de lo que decís. Pensalo bien y reescribilo. Segundo, si yo hablo de cosas que según vos ignoro, ¿por qué no hay nadie, ni vos, que me las rebata? No te hace eso pensar que tal vez no las ignoro? No es un gesto descalificador de tu parte presuponer ignorancia donde no la hay. Sobre el tema particular que discutía con Beatriz, he leído a Masotta, Correas, Piglia, Jauretche, Hernández Arregui, Abraham…¿Qué pretendés? ¿Que las resuma todas en un comment? Si querés me tyomo una semana, voy a la biblioteca y las resumo,. no hay problema. Tercero, me das risa cuando hablás de mi “relumbre”. Mi relumbre me lo diste vos cuando escribiste esa nota de tan buena fe en Perfil, con la fotito de Augusto. Cuarto, no te reconozco ningún valor como para evaluar la obra de un poeta, sea yo o cualquiera, ya que nunca vi ningumna reseña tuya sobnre un libro de poesía, así que no sé si sabés o no sabés del tema, aunque presupongo que no; de otra manera, dada tu legendaria incontinencia verbal, no te hubieras privado de despacharte sobre todo el mundo, desde Dante hasta los sonetos porno de Mairal. De un libro como Rosario, ya que lo citaste, sólo extrajiste la parte de la crítica antiestalinista, encima leyéndola mal. En resumen, Q, aceptalo: no te quito que seas un tipo que sabe mucho sobre cine, casi todo lo que se puede saber sin ser autor, pero sencillamente no estás formado para ser un crítico literario, salvo en el barrio cultural de Maximiliano Tomas, al que sí pertenecés, lo aceptes o no. Y Maximiliano Tomás sólo está formado para ser un killer de Fonteveccia. Así que, por carácter conmutativo…
¿no será mucho che?
peste peste peste…
Curioso, ¿qué querés que le haga? Soy peleador por naturaleza.
A todo esto, ¿quién está detras del nick “maiakovski”? pareciera que algunos saben, y otros no; y yo estoy entre los segundos.
Algo no me queda claro, y es lo único que me interesa discutir: ¿Lo de que la nota fue de buena fe es una ironía? ¿Pensás que fue de mala fe? En ese caso, sí que sos paranoico. Lo de Augusto no lo entendí.
Ah, es verdad que no estoy formado como crítico literario. Pero estoy en eso. Dame un tiempito.
Ya que estamos, nunca intenté evaluar tu poesía, más allá de que la superficial afirmación de que no está mal, derecho que tienen hasta los analfabetos frente a una obra.
Q
Usá Google. Sale rápido (5º resultado si metés las claves adecuadas).
Oh, volví de nuevo con mi sabelotodismo.
¿Tan difícil le resulta al gobierno reconocer que implementó una medida torpemente ridícula y altamente impopular?
Mi comentario anterior era para Gualterio.
No exageres Q, yo no juego de “sabelotodo” (y ni siquiera a saber algo) sobre los temas principales de tu blog (cine, literatura, futbol, música, fotografía, etc.).
Sólo me interesan los temas sociales y políticos que parecería que empezaron a tener más relevancia por el conflicto con el campo.
De la nota de Perfil citada por Maiakovski.
Este comment en cambio, es para Q.
Las negritas, son mías.
Ah, también me interesaban los posts de historia de la filosofía de Abraham, por ellos empecé a frecuentar tu blog.
Mirá, Q, tu nota en Perfil salió con la foto de Augusto Pinochet ilustrándola. O te hacés el dolobu o no leés tu propio medio. En cuanto a la buena fe, no, no era una ironía. Lo comenté en su moimento entre amigos:Q intenta honestamente aproximarse a un fenómeno que para sus limitadas capacidades es rarísimo, inédito y casi monstruoso y aberrante. Si no querés arriesgar opinión sobre lo que vos llamás pomposamente “mi obra”, ¿por qué si arriesgás opinión diciendo que me nombre está más sostenido en el relumbre que en la obra? O es una simple chicana de señor enojado o no sabés lo que decís. Bueno, reconocés que no estás formado como crítico literario pero confiás en que con el tiempo vas a mejorar. El problema es tu edad, Q. Roberto Fontanarrosa decía que después de los 30 el cerebro se vuelve de piedra pómez. Es un poco tarde para vos para aprender un oficio nuevo, algo de teoría literaria, afinar herramientas críticas, leer un poco más cosas que no sean JNA, etc. La pregunta sería: ¿por qué te agarró esa berfretín por ser un crítico literario de golpe, cuando ya eras, en el mediocre medio local, un crítico cinematográfico respetable? ¿te aburrió el cine? Me cuesta creerlo. Creo que, para alguien que dirigió el BAFICI, que visitó festicvales internacionales, que lee revistas extranjeras, justamente eeste momento, cuando con un simple programa podés bajarte todas las películas que quieras, del presente y del pasado, es mucho mejor para hablar de cine que el parvo momento en que salió EL Amante, cuando la cartelera cinematográfica era un bajón y apenas se tenía algunos videos para no pensar que el cine era un arte de mierda. No te gustó mi ide anterior, que no te invitaba a sumarte a ningún establishment, simplemente te decía algo que para un socialdemócrata es de lo más natural: asociarse es bueno. Te tiro otra. ¿Por qué no te dejás de joder con la crítica literaria, el futbol y el antikirchnerismo de Palermo Chico y convertis a este sitio en un lugar para difundir y discutir cine, sin límites? Ya me imagino tu respuesta…
Maiakovski, Mi viejo murió en el año 82. Los consejos podrías guardarlos para alguien que los aprecie, que te tenga respeto como persona y como intelectual. Tal vez haya alguna instancia de tu vida en la que demuestres algún tipo de generosidad genuina, la que nunca exhibiste en este blog, y en ese lugar estés autorizado moralmente a dar consejos. Y el site de cine que lo haga tu abuela.
Es cierto que el fenómeno Vidal supera mis capacidades pero por eso mismo interpela mi curiosidad intelectual y mi deseo de comprender. Esos son los momentos que más disfruto como crìtico. Los resultados de mi laburo, como te dije antes, se van a ver en diez años. Si en ese tiempo leí cosas estimulantes, si disfruté escribiendo, habrá valido la pena, independientemete de la calidad de lo que produzca.
Por último, puede que el cerebro de Fontanarrosa se haya fosilizado a los 30 años. Yo empecé a ser crítco de cine a los 40 y según vos no era tan malo.
Una aclaración. La iustración de las notas de Perfil no la decido yo, a menos que sugiera una especialmente. Se ve que no encontraron una foto de Vidal ni una tuya. Así que, en general, como no la leo en el diario sino en la pantalla, no sé qué termina saliendo en la foto. Es lógico que vos te acuerdes de la ilustración de una nota que te menciona y yo no.
Q
Rubio, una curiosidad. ¿Tenés trabajos de crítica literaria publicados? Porque en esta discusión, que es interesante, hay una asimetría. Todos pueden leer los textos de crítica literaria de Quintín y juzgarlos. Pero para juzgarte a vos en ese campo sólo están tus comments, que no abordan ningún texto en particular sino que son declaraciones de principios.
Si podés linkear o nombrar (o copiar: seguro que F y Q te harían un espacio) algo de tu obra ensayística, sería muy bueno. A partir de la comparación entre lo tuyo y lo de Q, la discusión podría empezar de verdad.
Yo no veo por qué Maiakovski ni nadie deba atestiguar obra ensayística para discutir los criterios críticos de Quintín. Eso en extremo implicaría que para criticar a Garcés hay que tener ensayos o novelas publicadas.
Y para hablar del turco julian haber torturado a alguno y despues matarlo y para hablar de alfredo coto tener un super etc
Charlie, que venis con el Turco Julian. Dejate de joder. No seas guarango
Q no comparte la posicion respecto al gobierno de los de artepolitica y por eso los trata de pendejos que no leyeron mas de tres libros, eso son argumentos en accion! el pluralismo y el debate de ideas, amigos!
Cuantos libros de politica leyo Q? cuantos leyeron ellos? hagamos un ranking y asi decidimos quien tiene razon! aguante los argumentos de autoridad y las credenciales!
Es una cosa soberbia (estilo cristina), como no estas con el campo sos un lelo, si no odias al gobierno y tenes reservas con respecto al reclamo ruralista sos un gil o un progrefacho o algo asi, tenes que estar a favor 100% del campo loco! ponete una remera con la jeta de de angeli o no sos argentino! no podes ser neutral siquiera! argentinos a vencer!
Ademas de decir que asociarse para algo es igual a hacerse autobombo mutuo. Por supuesto, no vaya a ser que a alguno se le ocurra organizarse para algo! todo grupo es malo!
Martin: tu sentido del humor es re comun y silvestre. Me abuurre.
Pirincho Rozas, no te confundas. Nadie le pide a Rubio obra ensayística como requisito para discutir. Pero mirá bien lo que se está discutiendo: si Quintín (o cualquier otro) puede o no hacer crítica literaria sin apelar a determinado bagaje teórico. Entonces, si la pregunta es ésa, yo digo que corresponde comparar la crítica literaria de Rubio (con formación teórica) con la de Quintín (sin formación teórica). Comprobar, en otras palabras, los resultados visibles del bagaje que Rubio exige para el crítico. Es posible que entonces se vea la superioridad del crítico formado según los criterios de Rubio. O no. En todo caso, es el único modo de descular el asunto que se discute acá.
Ahora que lo expliqué despacito, ¿entendiste?
Charlie, entonces no me leas. Andá al blog de algún amiguito del gobierno al que le paguen por decir boludeces
Por favor Martin, no seas TAN doña rosa, te lo pido de onda.
Charlie, me encanta ser doña rosa, vos seguro que sos mas grosso que Dóña Rosa porque lees artepolitica. Ya leí esas boludeces de un tal Mendieta. Un salame que habla de Cristian Ferrer, Sumo, tirarle piedras al convoy menemista, que se yo una sarta de pavadas. Pero lo peor son los comentarios. Parece el Granma. Viva el campo popular! Un abrazo compañero! Son penosos
¿Borges tenía mucha formación teorica, del tipo que da digamos la facultad de Letras? Porque me parece que escribió unos ensayitos sobre literatura que me a lo mejor tienen algún valor. Capaz que lo que hay que tener es talento y cierta inteligencia, y un poco de sentido estético. aparte, hay cosas que desorientan: maiakovski se hace el elitista pero cita a Fontanarrosa. Bienvenido que alguien se tome el laburo de leer esos cuentos y diga de ellos lo que se le da la gana y desde el lugar que se le da la gana. Se pide chapa de crítico pero no se tiene ninguna exigencia con la literatura. Es una costumbre kirchnerista leer todo mal y negar la realidad, exaltar la necedad para esconder la ignorancia y la falta de ideas: scioli gritando verduras para los morochos arriados de los gremios que son los primeros explotados y los primeros en pasar por la picadora de carne aunque ahora esten contentos y hagan murga.
en la época de Zola los explotados eran los que se morían en las minas. ahora son los empleados de “google” aunque ganen no sé cuánta cantidad de guita y laburen dos horas por día. quiero ser un explotado; canjeo 4 hs diarias de viaje en el san martín por mi culo sentado en una silla de google.
Garcés, claro que te entiendo. Escribimos en el mismo idioma así que no me descalifiques con ese tono de guapo porque habrás leído mucho pero a vos de cancherito no te veo ni fumando opio.
Vos le exigiste a Maiakovski, como requisito para empezar a discutir, que nombrara, linkeara o copiara algo de su “obra ensayística”. Ahora aclarás que la discusiòn es “si Quintín (o cualquier otro) puede o no hacer crítica literaria sin apelar a determinado bagaje teórico”. De tu planteo, Garcés, lo que no termino de entender es por qué habría que comparar entonces los ensayos de Quintín exclusivamente con “la crítica literaria de Rubio” (que hasta donde sé es poeta), y no, trasladando el mismo criterio, con la de “cualquier otro” de los “críticos con formación teórica”, que los hay de a millares.
Repito, yo no le “exigí” a Rubio nada como requisito para empezar a discutir. Dije que en el cotejo de los dos ejercicios de la crítica se jugaría lo importante de la discusión. Cuando yo debatí, acá mismo, con Rubio, todos podían ver lo que él pensaba de Borges o Lamborghini y lo que pensaba yo y decidir con quién estaban de acuerdo. Acá no es igual. Tenés de un lado a Quintín hablando de Aira o de la última antología de cuento, y a Rubio diciendo que no puede hablar porque le falta bagaje. En un caso el tema son los libros, en el otro la persona del crítico. Y yo digo que me interesa leer lo que dice Rubio, no ya sobre las aptitudes de Quintín, porque eso francamente me chupa un huevo, sino sobre esos mismos libros. Me interesa saber si tiene algo que decir al respecto, y si es interesante o no. ¿Tenés un problema con eso? Rubio es grandecito y tiene calle. No creo que necesite tu protección, aun cuando alguien lo estuviera atacando, que por ahora no es el caso.
No, yo problemas no tengo, solo que en un principio no formulaste tu interés acerca de esta discusión con la claridad meridiana que ahora mostrás, así tan airadamente. Para el caso el primero que saltó defendiendo a alguien fuiste vos, y ese alguien fue el dueño del blog, que también es grande y tiene su experiencia. Y sí, no le exigiste nada a Maiakovski, sólo le preguntaste tan amablemente si tiene trabajos de crítica publicados, determinando por tu cuenta que recién direccionando a esos trabajos empezaría la discusión “de verdad”. Ahora creo haber caido que Maiakovski reseña libros en la revista Inrockuptibles.
Bueno, eso último se parece a la información que yo andaba buscando.
Che, los resultudos de trabajo no se ven en diez años, Q, se ven ahora: son penosos, inferiores a lo que puede escribir un chico de Letras de segundo año ahora. Ya no tenés cuarenta años Q:yo tengo cuarenta años. El tiempo pasa, el cerebro pierde flexibilidad, el báculo se dobla, todo lo que cuenta Quevedo. Qué lástima que no aceptes mis consejos. Pero aparentemente, por lo que decís, sólo querés pasar un buen rato escribiendo tonterías sobre lo que se te ocurre. ¿Así que ni vos comprás Perfil? Yo tampoco lo compraba hasta que apareció tu nota, me llamó un amigo y me dijo indignado: mirá lo que dice este ignorante de vos. Fui, la compré y la vi, la nota y la foto. Si con esa seriedad manejás lo que los tilingos llaman “los efectos de tu discurso”, madre mía, hasta llego a desconfiar de lo que pudiste hacer en la crítica cinematográfica.
Garcés, bien intencionado interlocutor entre este viejo vinagre y yo: sí, escribí, seis o siete años en el Diario de Poesía y ahora escribo en Los Inrockuptibles. Los que uqieran conocer mi crítica, que me lean ahí. Quintín y sus obsecuentes que se la pierdan.
Che, Q, aparte sos un desubicado: mi abuela está muerta y me duele mucho su recuerdo. ¿Querés que yo te recuerde a tu madre? Justamente, vos, astuto trepador , hablando de “generosidad genuina”…
Maiakovski, ¿qué tenés, loco? ¿Qué es lo que te pasa? Contanos.
Maiakovski. La academia, siempre la academia. “Un chico de Letras de segundo año”, pero que sea de Letras. Hoy estás un poco nervioso, si estuvieras más tranquilo dirías tercer año y si te enojás más, primero. Pero hoy ya estoy por perder mis grados cinematográficos en tus cuentas de maestro ciruela. A mí me parece que está tan nervioso porque tuviste que confesar que habías leído mi nota después de callarte durante varios meses. Y ahora le das todas estas vueltas. Es humano leer las notas que hablan de uno. No hagas tanto bardo.
Así que tenés cuarenta años y tu cerebro ya perdió flexibilidad. No seas boludo Maiakovski, eso es para los ajedrecistas y los matemáticos, no para los artistas ni para los filósofos ni para los críticos. Si perdiste flexibilidad mental a los 40, es por algo propio. Tené cuidado. Hacete ver.
En cuanto a abuelas, no quise ofenderte. Es una expresión medio vieja, no sé si la conocías. Poné a tu otra abuela, o a tu tatarabuela, o a la abuela de otro.
Y en cuanto a la generosidad que podés tener fuera de acá, tal vez exista. Pero tus intervenciones en este blog (y en otros, según me contaron) han sido siempre para el mismo lado: la descalificación de los demás.
Lo que no entiendo es lo de “astuto trepador” ¿Podrías dar un ejemplo? Y si no, decir “pérfida víbora” o algo así.
Pero ahora estás demasiado exitado. Mejor andá a dormir.
Q
Están todos muy rayados, y yo por prescripción médica no puedo meterme en discusiones violentas hasta que se me cure la sarnilla. Pero antes de rajar por otra temporada de este blog te digo una cosa, Alejandro. La ostentación de papeles académicos no te embellece. Yo hablo seis idiomas, tengo estudios de filosofía en la UBA y un título de Letras de la Sorbona. Es la primera vez en quince años que lo digo. ¿Sabés por qué? En parte porque es obsceno y tilingo. Pero sobre todo porque, teniéndolo, sé que no vale un carajo.
Gonzalo y Q, ¿de qué hablan? Yo no tengo títulos académicos, nunca pisé Puán. Pero todas las reseñas del país desde hace veinte años están escritas por chicos de Puán. Con eso comparo las de Quintín. Que Quintín es un astuto trepador se desprende de todo su accionar. Nadie me ha contado un solo acto generoso y sí muchos actos descalificadores y muchas transas, más o menos torpes o más o menos inteligentes, de él. Son cuentos de viejas, claro. Pero lo curioso es su método de análisis psicólógico, digno de sutiles hermeneutas como Howard Hawks. El piensa que yo estoy caliente porque “tuve que confesar que había leído su nota sobre mí”. ¿Qué confesión? ¡Es un agradecimiento,cucú! ¡Me sacaste de este blog pedorro y me pusiste en Perfil! Creo que más gente me conoce por eso que por los ocho libros que escribí. En ese sentido, sí, sos generoso , Q, como fuiste generoso con los pibes de Planta y sos generoso ahora con los de artepolitica: sos como Pravda, todo lo que señalás como censurable, la gente lo lee como elogiable, y viceversa. Y Gonzalo, disculpame, pero si tan tilingo y obsceno te parece ser un académico, tratá de que en los medios no te presenten así. Para un escritor no importa un carajo, pero si se lo tiene mejor, es una herramienta más. Yo no estoy orgulloso de no tener un título universitario, estoy orgulloso de ciertas cosas que hice a pesar de no tener título universitario, ¿entendés?
Q, en todo caso estoy excitado. Aparte, no duermo nunca, no puedo, no soy un rentista retirado en la costa.
Q, cito para terminar otro ejemplo de lo mal que leés: “Así que tenés cuarenta años y tu cerebro ya perdió flexibilidad. No seas boludo Maiakovski, eso es para los ajedrecistas y los matemáticos, no para los artistas ni para los filósofos ni para los críticos. Si perdiste flexibilidad mental a los 40, es por algo propio. Tené cuidado. Hacete ver”. Entendiste todo al revés. Yo dije, y releelo si tenés los anteojos, que yo soy joven a los cuarenta años y mi cerebro sí tiene flexibilidad, el que tiene más de cuarenta e inflexibilidad mental sos vos, Q, que no sos ni matemático, ni ajedrecista, ni filósofo, ni artista, ni nada: sos un cinéfilo que fue trepando, después lo bajaron de un hondazo y ahora busca reconvertirse. No es ningún pecado, pero por lo menos, como decís vos, confesalo.
Escribiste: “Ya no tenés cuarenta años Q:yo tengo cuarenta años. El tiempo pasa, el cerebro pierde flexibilidad, el báculo se dobla, todo lo que cuenta Quevedo.” Antes habías citado a Fontanarrosa para decir que la decadencia comenzaba a los 30. La frase da a entender claramente que a los 40 ya estás sufriendo todo lo que dice Quevedo en carne propia.
Pero a lo mejor escribiste una cosa y pensaste otra. Qué sé yo. A veces pasa. Sobre todo si el cerebrín no te funciona del todo bien.
Matemático soy, sí. Y cinéfilo no.
De todos modos celebro que Perfil te haya conferido alguna forma de celebridad. Pero debo confesar que me parece increíble que haya diferencias entre un blog y un suplemento cultural.
Me parece que padecés del mito de la letra impresa tan gravemente como padecés el mito académico y el mito del psicoanálisis. No te falta nada. No fuiste a Puán pero sos su más fiel custodio. Y custodio del saber metódico, aprobado por un programa de estudios. El método de análisis, las herramientas, todas esas giladas que los alumnos de Letras fascinados creen que sus profesores poseen y a los que ellos llegarán algún día. Así razonás, Maiakovski, como un alumno eterno, como un analizado en plena transferencia, esperando que te habiliten los que saben y convertirte en uno de ellos.
Q
Y agrego: en un segundo movimiento, te imaginás depositario y custodio de ese saber y actuás como su cancerbero. Tus razonamientos apuntan muy rara vez a sostener una idea original, sino más bien a defender una jearquía, a establecer que los demás no han alcanzado el estadio adecuado de conocimiento. Pensándolo bien, así como vos dudás de que yo sea crítico de cine, yo dudo de que vos seas poeta. Con ese dogmatismo es imposible,
Q
Don’t Worry About The Government!
http://www.goear.com/listen.php?v=c359bdc
La casa abierta, el aire
con olor a repollo hervido. Si me dieran un peso
por cada uno de los días que pasé
esperando en un cuarto de hotel…
No todos fueron así, pero así
se me aparecen: quemaduras en el borde de la mesa, la sombra
de la silla en la pared, mirar tranquilo
las motas de polvo de espaldas
a la ventana: y un día igual, otro año,
te llama el chancho y te dice:
Heredia,
Heredia, usted es gardel.
Gracias por todo. Ahora vivo en una especie
de ático o altillo, tres por tres, casi nada me rodea.
Pocas visitas, cuando vienen
les sirvo mate o en su defecto café, hablan y me distrae
el temblor de la mano entre las piernas, una mancha
en la baldosa; pero lo que de verdad me inquieta
es la decadencia del oficio
Hoy es un dia de fiesta, de concordia nacional. Muchachos no se peleen, se acabó la estupidez de la lucha por las retenciones. Se acabó la agresión, la boludez. Hoy hay que empezar a laburar, seguir adelante con esta gloriosa patria.
Vamos todavía carajo!!!!!!!
Espero que “Mendieta” o algún otro de Artepolitica tenga la dignidad de decir algo parecido y no hable mas de golpes, oligarquía y esas pelotudeces. Por favor, bastaaaaa!!!!!!!!
Hoy es un dia de mierda.
¿Cómo? ¿No sos cinéfilo? Me quiero matar. Evidentemente vivo en un error, engañado por el diablo, y vos no sos el tipo que fundó el Amante y dirigió el Bafici. Sos Adrián Paenza. Perdón por mi confusión. ¿Y qué jerarquía te crés que defiendo, si yo estoy afuera de toda jerarquía? ¿y vos que defendés? ¿El derecho abstracto a criticar literatura de tipos que, como vos, no pueden ni interpretar un comment? Te repito, Q, y con esto termino la discusión: vos estás loco y tal vez yo también. Pero la verdad que vos sabés y que yo también sé es que, sea yo dogmático, jerárquico, cancerbero, etc., y todo lo que quieras, y vos seas generoso, noble, democrático, abierto, etc., yo soy un artista, valga eso lo que valga, y vos no
Felicitaciones. Por qué no te hacés una remera que diga “Soy un artista” y andás así por la vida. Así todos se dan cuenta.
Q
No hay nada más “obseno y tilingo” que ostentar una supuesta indiferencia a los “papeles académicos”, habiendo dedicado una buena parte de la vida a conseguirlos.
Los peores tilingos son los que se hacen los superados y reniegan de la academia, no obstante se sirven/sirvieron siempre de ella, también para obtener ese (”obsceno”) sentimiento de estar por encima.
Y encima hacerse el condescendiente, desde esas mismas credenciales académicas, con quienes no tuvieron el privilegio.
Gonzalo, aparte de tilingo, sos un hipócrita.
obsceno
No deberías preocuparte tanto, Maiakovsky. Parece el mismo tipo de incomprensión que Q sufre, por ejemplo, respecto a un tipo como Fogwill.
Creo que son limitaciones socioculturales más que la falta de formación académica.
el “poeta stalinista” resultó ser un romanticón, “soy un arrrrrtista maaaaaan” ja ja
“…Felicitaciones. Por qué no te hacés una remera que diga “Soy un artista” y andás así por la vida. Así todos se dan cuenta…
Q. hace mucho que no me reía tanto ja ja
para mí la remera de rubio tendría que decir:
“soy un artista con conjuntivitis”
Soy un artista, vos no, Quintin es malo yo soy bueno
Laura, tu reacción es una buena muestra de lo que a muchos nos hace despreciar “la academia.” Es una reacción histérica, excomunicatoria, clerical. Y llena de prejuicios y lugares comunes.
“Renegar de la academia” es una frase que no significa nada. Para empezar, yo no “reniego” porque nunca creí en la academia ni formé parte de plantel o proyecto académico alguno. Y “la academia” puede significar cosas tan diferentes, según te refieras a una universidad u otra, a una carrera u otra, que usar el término como vos lo hacés sólo muestra una creencia naif en una institución imaginaria. Esa creencia mística —incapaz de definir las propiedades de la institución, pero pronta a amenazar con el fuego del infierno a los “hipócritas” que reniegan de ella— es otro rasgo que encuentro repulsivo en cierta mentalidad universitaria que ilustrás tan bien.
En concreto, yo digo que la carrera de Letras no sirve para formar críticos literarios. Si hace falta lo puedo argumentar. Aunque hay tanta bibliografía al respecto que parece superfluo. Lo mismo han dicho de diferentes formas casi todos los críticos de verdad, hayan pasado por la universidad o no: Benjamin, Wilson, Connoly, Borges, Nabokov, Barthes.
¿Y qué sabés, vos, si me serví o no de mis estudios? Da la casualidad que nunca usé un título para conseguir un trabajo. Empecé a trabajar mucho antes de tener un título y seguí haciéndolo después. Lo cual no me impidió publicar cosas que después vi citadas en sendos papers universitarios. Digo esto para que puedas, ahora sí con algún fundamento, acusarme de condescendiente. Es una condescendencia que jamás me permitiría con alguien que quiso estudiar y no pudo; en cambio, me divierte ejercerla con guardianes del templo como vos.
En el Este y el Oeste/en el Norte y en el Sur/brilla la blanca y celeste/la Academia Racing Club
Gonzalo, como es posible que nunca hayas creido en la academia si dijiste que estudiaste en la UBA y en otras universidades? Acaso estudiaste presionado por tus padres? No estabas seguro de tus elecciones? No se entiende.
Puede pasar que a lo largo de la cursada de una carrera nos decepcionemos al punto de no ver la hora de terminar para irnos lo más lejos posible. Pero llegar a hastiarse es un privilegio de quienes pudieron hacer lo que en su momento eligieron. Y no es poca cosa, como sugiere Maiakovsky que no se refiere a planteles de profesores sino a los estudiantes que pasaron por Letras (independientemente de lo que hayan hecho como graduados).
Es probable que esa carrera no sirva para preparar ni críticos literarios ni escritores (aunque sí linguistas y filólogos) pero hay quienes prefieren hacer la experiencia personalmente por cuestiones tan respetables como la curiosidad y la inseguridad. Aparte no creo que muchos entren a Letras interesados en la critica literaria, hay otros propósitos.
No pienso la “utilidad” de los estudios según los réditos en el mercado de trabajo. Es mucho más: la satisfacción de poder estudiar lo que te gusta (para muchos por primera vez), y seguir tu vocación aunque posteriormente la universidad pase a ser una etapa superada que preferís olvidar.
Benjamin y Barthes son producto también de la formación universitaria. Borges no la necesitó: tuvo el privilegio de estudiar en Ginebra. También podés hacer una lista de gente talentosa que no reniega de la universidad aún habiendo elegido no pertenecer a ella.
Usar términos religiosos como descalificación es un anacronismo.
Que te mejores pronto.
Laura, si tu primer comment hubiera sido en el tono de éste -descontando el socarrón “que te mejores”-, yo no te habría contestado como lo hice. Es evidente que los valores de la formación académica son múltiples y que habría que ser un cromañón para descalificarla en bloque. Estoy de acuerdo con la mayor parte de lo que decís.
No es “socarrón”, Dios mío!
Te lo digo porque habías comentado que estabas enfermo.
Y es cierto que el mensaje anterior había sido muy agresivo, pero es que me pareció desubicado decir algo así a Maiakovsky que nunca descalificó los estudios universitarios y a quienes los siguen.
A nuestros artistas, contra los golpistas:
http://es.youtube.com/watch?v=AvH63vCKxPw
Che, yo tengo título universitario ¿ que hago ?
Nada de lo que se dijo, ni lo bueno ni lo malo, cuenta para los abogados.
Janfiloso, podés colaborar con los cartoneros.
Un título de abogado y un plato de sopa no se le niegan a nadie.