Manual para discutir en los blogs
El amigo Carlos Cossi nos mandó desde Uruguay una selección de fragmentos del libro de Jeremy Bentham, Tratado de los sofismas políticos. Esperamos que les sea de utilidad.
“Personalismos injuriosos”
(…) Todos estos argumentos tienen por objeto dar un viraje a la discusión dirigiéndola no sobre la propuesta sino sobre el hombre que propone, de manera que el prejuicio que se eleva contra la persona se convierte en un prejuicio contra la medida.

El argumento puesto en forma lógica se reduce a esto: el autor de la medida tiene un mal propósito, una mala reputación, un mal motivo; por lo tanto la medida es mala. Ha sostenido sobre este tema una opinión diferente; tiene vinculaciones con hombres sospechosos; abraza los intereses de una secta que ha sostenido otras veces principios peligrosos: por lo tanto la medida en cuestión es mala.
(…) La única dificultad está en la elección de razones para demostrar su futilidad: tan abundantes son.
1. Tienen el carácter común a todos los sofismas; son extraños a la verdadera cuestión, la del mérito intrínseco de la medida; no tienden sino a eludirla.
2. Son inconcluyentes en el más alto grado. Si tuvieran algún valor, lo mismo podrían hacer rechazar la mejor propuesta que la más mala.
3. En una asamblea numerosa en la que entra una mezcla de todos los caracteres y de todos los ingenios, habrá, entre los partidarios de esta medida, hombres morales e inmorales en grados diversos. Ahora bien; si una medida es buena ¿se hace mala al ser sostenida por hombres no probos? Si es mala ¿se hace buena al ser sostenida por hombres probos?
Después de estas observaciones generales, entremos en algunos detalles sobre los diversos apartados.
I. Imputación de malos designios
Observemos bien aquí que la medida en cuestión no es atacada por tener una tendencia a producir el mal. Si fuera combatida en este aspecto, ya no habría sofisma.
El mal designio imputado no está en la medida actual: la imputación se refiere a alguna medida ulterior que por anticipado se supone nociva.
Hay, pues, que probar: 1º que el autor de la medida actual, contra la que nada se objeta, proyecta en efecto medidas ulteriores que serán malas; 2º que si se admite la medida actual, que es inocente, se admitirán también las malas medidas contingentes.
Se ve que este sofisma es el mismo, absolutamente que ya he combatido bajo el nombre de sofisma de desconfianza. (Véase capítulo V)
II. Imputación de mal carácter
Supongo aquí que el autor de la medida propuesta es vulnerable desde el punto de vista de la reputación. El que, sin atacar la propuesta misma, la ataca oblicuamente en el carácter de su autor, trata de presentarlo como un hombre que probablemente tiene malos propósitos, es decir, que proyecta alguna medida contingente de un género pernicioso.
(…) Hay que observar que cuanto más se deje uno gobernar por este argumento más se coloca uno en poder de los hombres a quienes se desestima.
Desde el momento en que tomáis por norma conduciros en sentido contrario que tal o cual individuo, lo convertís en el dueño de vuestros actos.
(…) Esta locura, que no carece de ejemplos en la vida privada, ha prevalecido con frecuencia en naciones enteras. No se quería adoptar tal ley, tal medida saludable, porque estaba establecida en casa de vecinos odiosos. No es así como se conducían los romanos. Fas est et ab hoste doceri.
III. Imputación de un mal motivo
De un mal motivo quiere deducirse un mal designio. No es, pues, sino otra vez el sofisma de desconfianza, pero extremadamente débil, 1º porque los motivos se ocultan en los pliegues del corazón humano, 2º porque, si la medida no es mala, el motivo de su autor, aun cuando fuera puramente personal, no suministraría ninguna razón para rechazarla.
¿Diréis que los motivos personales son malos? Diréis entonces un absurdo: de su influencia, de su ascendencia depende la conservación de la especie humana, y la de cada individuo. (…)
IV. Imputación de variaciones
(…) Hay que convenir sin embargo en que las variaciones tajantes y súbitas presentan un indicio muy desfavorable y hasta concluyente con relación al juicio o al carácter de un individuo.
Si por ejemplo, ha combatido la medida en cuestión cuando era interés suyo el combatirla, y la sostiene cuando le conviene sostenerla; si se trata de un hecho que haya negado en una ocasión en que le importaba negarlo, y lo afirma cuado le es ventajoso afirmarlo; si trata de cubrir de desprecio a los que eran antes objeto de su admiración; si insulta a una causa que antes había defendido con calor; todas estas variaciones no pueden menos de actuar en perjuicio suyo, a menos que no las explique de manera satisfactoria y no las justifique por la diversidad de las circunstancias.
La presunción que de ello resulta contra un individuo, por fuerte que sea, no tiene sin embargo ningún valor lógico contra la medida en cuestión. Todo lo que debe resultar de ella es debilitar la autoridad de la persona en el caso en que esta autoridad hubiera operado a favor de la medida.
V. Imputación de vinculaciones sospechosas
(…) para dar algún color a este argumento, hay que establecer tres hechos preliminares: 1º que los asociados de que se trata son sospechosos a justo título de tener propósitos perniciosos; 2º que existe una verdadera intimidad, una asociación entre ellos y el autor de la medida, pues hay vinculaciones de todos los grados posibles; 3º que la medida en cuestión es el fruto de esa asociación y no hubiera tenido lugar sin ella.
(…) Pero hay que hacer aquí una observación general. No hay vinculaciones políticas del tipo de las privadas. En la vida privada la influencia de las vinculaciones sobre la conducta y las opiniones de un individuo, es una presunción establecida por una experiencia diaria. El proverbio que nos enseña a juzgar de un hombre por aquellos a quienes frecuenta es, en este caso, de una verdad reconocida; pero no tiene, ni con mucho la misma fuerza cuando se aplica a vinculaciones formadas para un objeto político. Ahí hay que unirse con individuos más por necesidad que por elección. Se está obligado a obrar de concierto, sin consultar las semejanzas morales en las disposiciones. Todos los partidos son agregados heterogéneos; se encuentran en ellos hombres de todas las condiciones. (…)
Extraído de Tratado de los sofismas políticos, Jeremy Bentham, Book of fallacies, 1824, Ed. Leviatán. Buenos Aires, 1986.
Foto: Mariana Ventureira
Excelente.
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Dos cortitas y al pie: 1) tengo que tener este libro. 2) Si todos los lectores leyéramos a conciencia (me incluyo) los párrafos aquí transcriptos, éste y muchos otros blogs quedarían en casi completo silencio
Sebastián me alegro que te haya gustado. Ahora no creo que LLP quedara en completo silencio si se aplicaran las ideas de Bentham. Acá hubo muchos debates sumamente interesantes y bien llevados. Incluso hubo grandes debates luego de agarradas fuertes, lo que demuestra una sana disposición a recomponer las cosas, una generosidad de espíritu. Claro, hubo muchos torneos de desprecio, pero eso parece formar parte de la naturaleza libre del blog y, aunque muchas veces es difícil sobrevellar algunas cosas que se dicen, lo prefiero toda la vida al elitismo cerrado y autocomplaciente. En Uruguay suelo participar de un foro de fútbol semi abierto (hay que registrarse, poner dirección, teléfono) en el que suceden cosas similares, se alternan discusiones muy buenas y momentos en donde las dinámicas descalificatorias se apoderan de los espacios. Es el precio de la libertad asociada al anonimato.
Quisiera agregar que lo de Bentham me parece interesante por dos razones. Obliga a pensar la discusión como un asunto en si mismo, en principio con relativa atonomía de factores culturales, sociológicos, económicos. Por otro lado, ubica la discusión política en términos más manejables, como una actividad pública entre ciudadanos. Dicho esto, también me parece que no se trata de ajustarse a reglas fijas para discutir. Ninguna regla o conjunto de reglas nos libera de cometer errores y argumentaciones tramposas, de contrabandear ideas. Quiero decir que hay veces en que el odio y el desprecio pueden ser interesantes desafíos a la argumentación, al fin de cuentas son un testimonio acerca del mundo, son algo más que meras taras de carácter.
¡Grande René Houseman!¡Grande Cucurto!
Muy pero muy buena la foto, compite entre las mejores de LLP.
El tarado de Tinelli hizo el otro día un par de chistes malos sobre el Globo. ¿Cuándo San Lorenzo va a tener un jugador como el René, por Dios?
Jim y Lord-Jim son parientes?
Mishiguene ademas sos del globo te quiero!!!!!
Tía, esa pregunta ni se pregunta. Por favorrrrrrrrrrrrr.
Mishiguine y Martin H, los quemeros seamos unidos. Nunca, Mishiguene, nunca, ni los Cuervos ni nadie. René, único, genial, insuperable.
Se aplica perfectamente a Q. y sus acolitos. Muy buena la autocritica…
Lei la publicitada nota de Cucurto, donde dice sandeces como esta:
“El trabajo nos esclaviza cuando debería liberarnos. La finalidad del trabajo no es el dinero, sino la felicidad y la libertad de los trabajadores.”
Decir que es pre-marxista es demasiado, porque ni siquiera es un socialista utópico. Es un liberal del siglo XVIII. Como Q…
“Fas est et ab hoste doceri”. http://www.asinorum.com/blog/2006/08/evolucin.html
Puedes aprender aun de tu enemigo. Lo aclaro xq no lo sabia. Lo que sucede es que cuando descalificamos a ciertos personajes descalificamos al autor del comentario, y en esa fina línea hacemos equilibrio.
todas estas tácticas de descalificación de sus oponentes en base a malos designios, imputación de vinculaciones sospechosas, etc, se aplica a la perfección a las respuestas de Quintín:
“1º que los asociados de que se trata son sospechosos a justo título de tener propósitos perniciosos; 2º que existe una verdadera intimidad, una asociación entre ellos y el autor de la medida, pues hay vinculaciones de todos los grados posibles; 3º que la medida en cuestión es el fruto de esa asociación y no hubiera tenido lugar sin ella”
eso es lo que hace siempre cuando recibe críticas.
Qué bárbaro, es como si Bentham hubiera conocido al vejete ex-arbitro de primera b.
Cossi.
el blog no se quedaría en silencio, el propietario del blog se quedaría sin recursos argumentales
Consideremos que Bentham se refiere a los sofismas políticos. Los sofismas que refiere son argumentos ad hominem, que cualuqiera que hay estudiado la escueta materia de filosofía en el nacional conoce. Bentham se focaliza en ellos porque son utilizados en asambleas `políticas donde se discuten medidas prácticas que afectan a toda la sociedad. Sería bueno que los reconociéramos en todo tipo de discusión, no solo en los blogs. Pero un blog no es un espacio donde se discuten medidas prácticas a fin de implementarlas. Es un foro de discusión, una mesa de café ampliada, una catarsis, un viva la pepa, elijan la definición que más les guste. Bentham y Aristóteles nos quedan grandes.
Gracias Martín, pero lamentablemente ni soy quemero ni soy gallina, como alguna vez alguien interpretó por mi mención al gran Beto Alonso. Soy apenas un amante de la poesía en todos los órdenes de la vida; y la sé reconocer cuando está delante de mí. Nada más que eso.
Pete, sería bueno que leyeras un texto de Bob Black: la abolición del trabajo que seguramente es una utopía irrealizable, pero tal vez la utopía más hermosa que nunca leí en mi vida. Se consigue fácilmente en internet
la paja en el ojo ajeno
Hay otro recurso interesante que se practica en la web:
Ignorar al que se mete con argumentos a los que no se sabe responder, se puede pensar también que no se quiere.
Las interpretaciones pueden ser variadas pero el método es el mismo.
a) Se contesta con agravios (o parecido) a los agravios ajenos de agraviantes conocidos o desconocidos.
b) Se ignoran (olímpicamente) las intervenciones de quienes argumentan.
c) Se continúa argumentando e insultando entre los “conocidos”
Propongo:
a) Llamar a esta técnica “el ninguneo”
b) Tildarme a mi de paranoico (si se me concede entidad) se me envía como insulto para que lo devuelva.
c) En caso alternativo se me ningunea.
Atentamente,
Pepe que no es José.
El Pepe que no es josé tiene razón, no lo ninguneo y le contesto que opto por la opción b) (la primera, claro).
Por otro lado, esta descripción del buen maia sobre los blogs es perfecta: “Pero un blog no es un espacio donde se discuten medidas prácticas a fin de implementarlas. Es un foro de discusión, una mesa de café ampliada, una catarsis, un viva la pepa…”.
Elijo dos:
Un blog es una mesa de café ampliada.
Un blog es un viva la pepa.
¿Quién quiere otro café?
Maiakovski y Estrella, estoy de acuerdo que un blog no es un espacio de discusión académica dura ni una asamblea política (aunque por momentos se discuta como si lo fueran). Nunca dije nada parecido ni pretendo que sean eso. Pero el blog es libre, y la libertad implica diversas posibilidades o sea que también puede ser lugar para intentar tratarnos con respeto y rescatar las ideas de los interlocutores, cosas, por otra parte, no ajenas a una charla de café.
Tampoco lo de Bentham es un manual para discutir, al menos no en un sentido finalista de autoayuda que reprima y acote nuevas discusiones, un atajo fácil al entendimiento. Me parece en cambio un lúcido análisis de los problemas que presenta el intercambio de ideas políticas, con sugerencias interesantes para cualquier discusión. Y especialmente, en un contexto político en donde de entrada es cada vez más frecuente el maniqueísmo o la acusación basada en companías pasadas o presentes (quién estuvo con Menem y quién no, quién esta con la oligarquía y quién no, quién con el pueblo y quién no) me parece que lo de Bentham resulta bastante pertinente y actual. Y aclaro que no digo que los intereses no existan, que no haya presiones corporativas nefastas, y que no existan individuos peligrosos. Solo digo que no es fácil la critica, es un desafío apasionante y de vez en cuando viene bien discutir cómo discutimos.
Además. el de Bentham es un texto muy poco y nada académico que linda con al periodismo político, con escasas alusiones a autores, en el que se intenta conectar con un público más amplio, con la ciudadanía. En este sentido no creo que nos exceda.
Hace tiempo, mucho quizá, las discusiones, incluso si el tema era el fútbol y el sitio un café, solían hacerse con argumentos, utilizados para rebatir al oponente. Era una práctica habitual. Con ella, salían enriquecidos los participantes y, en un sentido más amplio, gran parte de la vida social.
Hoy se discute, incluso si el tema es algo más ambiciososo que el fútbol y el sitio algo más solemne que un café, para destruir al oponente. Cuanto más
rápido se acabe con él, mejor. No se discute para enriquecerse, sino para imponerse, para ganar.
No veo por qué Aristóteles o Bentham habrían de quedarle grandes a un blog; por ejemplo, a éste.
La discusión entendida como una práctica hedonista y asumida como un ejercicio intlectual, sujeto a normas y mecánicas, es más vieja que Aristóteles y atraviesa toda la historia. (Bueno, no toda: abundan las épocas terribles en que la discusión fue perseguida.)
Considerarla una modalidad académica, limitada quizá a grupos intelectuales, es quitarle justamente lo hedonista. Y aunque Bentham no se refiere a los blogs, pienso, siguiendo a Cossi, que su texto (el de Bentham) busca conectar con un público amplio, interesado no en el aniquilamiento de su ocasional adversario sino en el intercambio de argumentaciones para el enriquecimiento mutuo.
Voy a aprovechar el anonimato. Si Janfiloso se metió con Mario B, porque no voy a poder.
Lo grande aunque grande abriga igual
y la emoción no se pierde si se orienta
la pasión es pasión aun con medida
y es mejor vivir la vida con razón.
Puede que alguien si grita en el tablón
crea que es así como a su equipo alienta
pero el que grita en una conversación
solo su dificultad de razonar ostenta
Una flor que se ofrece es una flor
una lisonja, de posibilidades muchas
pero la palabra puede ser flor
y también razón para el que escucha
Se debe escuchar con atención
y hablar con mesura y prudencia
que por igual cerebro y corazón
deben darnos razón y paciencia.
Pueden los poetas atacar mi no poesía
al fin y al cabo lo mío no es ser bardo
pero al menos tengo la alegría
que si tengo que rimar no me acobardo
Es de cuarta, no me lo repita
don poeta, ya mi corazón lo grita
si se siente por los dioses tocado
a mi esa suerte no se me ha dado
El comisario declaró: “Al poeta me lo largan; los demás, al calabozo”.
Voto con Eduardo, los poetas tienen que estar libres.
¡ Vamos Pepe !
(que no es José)
El motivo por el que me metí con Mario Bunge tal como recuerda PP, es exactamente el que se plante en el post. El título del comentario era suficientemente gráfico al respecto : “Tan sabio como soberbio”. Y creo que es el mejor resúmen : si tenés razón ¿ por qué insultás ? El que tiene razón ni grita, ni insulta, ni desprecia, ni humilla, no le hace falta; si le hace falta es porque lo que la falta es razón.
¡Hay Janfiloso te hice acordar de tus opiniones acerca de don Mario!
Yo en ese entonces no frecuentaba cafeblog, después de haber pasado por la puerta y entrar a “LLP express” lo leí.
Realmente la clientela me sedujo, me llamaron la atención los dueños y bueno me quedé. Realmente te confieso me causó gracia que se juzgara a Don Mario tan fuerte, a través de un simple reportaje.
Te confieso leí varios libros de él. Es en sus libros un argumentador grosso, no precisamente un torpe ni un gritón, ni un soberbio. Merece ser leído, argumenta con claridad, se cuida hasta dónde puedo detectar de entrar en falacias o sofismas.
El tema de hoy puesto en el tapete por Carlos Cossi, fue el que me llevó a recordar a Bunge. Volví a releer lo que se dijo y creo estar más cerca de Galois en la apreciación que él hace del Filósofo (lo es). Por allí obviamente Don Q. dispone, pero sería interesante considerar alguno de sus escritos.
Un abrazo, sos uno de los parroquianos que me gusta encontrar. Tomate algo.
Considerar a Bunge
me frunce.
Y aunque sea muy grosso
que se caiga en un pozo.
Q
Mishiguene (y de paso PP para que veas que considero a MB sabio -y soberbio-).
Leí con mucho interés tu indicación de Bob Black “la abolición del trabajo”; me gustó mucho el trabajo que es (como alguien dijo acá) como un iceberg, tiene mas sepultado que sobre nivel; de hecho Black se pregunta un par de veces si está hablando en serio o en broma, obvio que su idea es medular, pero la tira como jugando.
La esencia del trabajo de Black tiene en MB una idea análoga y allí radica su importancia, en la destrucción de mitos supuestamente petreos. Para Black hay que superar la idea tanto capitalista cuanto marxista del trabajo y propone un nuevo paradigma, de hecho, una nueva metogología. MB sostiene por su parte que el egoismo como actitud justificante del capitalismo es también falsa dado que en el hombre existe también el espíritu solidario con lo que desplaza el eje de la cuestión pensando que si hacemos foco en la solidaridad y no en el egoismo, podrían obtenerse resultados bien distintos.
No me parece una utopía lo de Black; tal vez no sea una idea generalizada, pero son semillas de un nuevo sistema. Tengo un artículo (lo presté, espero recuperarlo) de una ¡ empresa de aviación americana ! donde la consigna es el humor y tiene 30.000 empleados. Nuevos paradigmas como propone Black y MB son necesarios para refundar la humanidad; de hecho Black propone lo lúdico, espero que MB entienda “el juego” y pueda exponer sus (sabias) ideas sin necesidad de despreciar y ningunear a los demás.
(Che, Q un poeta)
Un poeta con frunce
que es dueño de la pelota
¿Y la rima?
Q
Al pozo se cayó don Mario,
y como no es nada otario,
su púlpito llevó con él.
Desde lo alto, soberbio, hablará en redondel:
yo te conozco, silbante, mejor no digas ni mu.
Si sos tan guapo bajá, aquí te espero don Q.
A Don Quintín me permito
hacerle un pequeño aporte
si en verso se hace un remito
que haya rima que soporte.
Tomando de sus palabras
una idea concetual
saltando como una cabra
podría ansí usté contestar:
Considerarlo a don Bunge
un frunce me hace en el tuje
y a quien en sabio lo unge
mi pensamiento le ruge
Filósofo será el grosso
según el Pepe Palermo
pa mí que se unda en un pozo
porque no es más que un enfermo.
Huiiiiiiiiiiiiiiiijaaaaaaaaaaaaaaa
Ah muy bueno, muchachos. Casi me agarran ganas de zapatearme un malambo. Que empiece la ronda de vino y empanadas, canejo!
Si alguna duda le asaltara
al cumpa Pepe Palermo
es gueno que le aclarara
la referencia de enfermo.
No era pa usté la parada
ni pensar en ofenderlo
pa Bunge iba la tirada
espero sepa entenderlo.
Satisfaciendo un pedido del dueño
Se le frunce a don Quintín
Cuando de Bunge se trata
Porque Mario usa botín
Y él está en alpargata.
Que don Quintín no lo quiera
Tiene a Don Mario afligido
Por eso a Canadá se ha ido
Y tan lejos desespera.
Por eso si viene al fin
sólo va a La Nación
no sea que un tropezón
tenga si va a Perfil
Ha Quintín le ha pasado
que de tanto estar fruncido
un percance ha tenido
lo tenemos costipado.
me parece que es constipado
la ene se me ha extraviado
Para don Pepe (que no es José)
Una ene no es problema,
más pior es una ene-ma.
Que nivel
(los creativos no pueden evitarlo)
A va sin hache
(la había visto, pero no soy vigilante; además podía ser una “licencia poética”; como buen poeta, vos lo merecés)
Pepe, si no ha leído “Descanso de caminantes”, le sugiero que se abstenga de hacerlo. Puede usted sufrir un colapso al ver tanta grosería dicha por algunos patriarcas de la literatura nacional.
Lord Usted tiene mi corazón en tinieblas, ahora pretende hacer zozobrar mi razón porque me sugiere evite pesares con don Bioy Casares. Quiero confesarle soy republicano. No lo tome a mal aunque me simpatice, debo confesarle, para mi Nobleza no obliga (Janfiloso -por su edad- tiene ganas de acotar Picardo tampoco).
(me cagaron un chiste buenísimo)
¿Don Janfi usted sabe que simbolizan para un freudiano los paréntesis? ()
confieso que no; de freudiano tengo la parte del paciente nada mas (pero tiene una cara de útero que mata, no ?)
Algo que contiene.
Utero, vagina. El tema es qué contiene. Usted pone mucho entre paréntesis.
El problema es qué pone. Uno podría imaginar a alguien muy intrusivo o la inversa muy temeroso.
Pepe, no me tenga en suspenso por favor, yo diría temeroso, pero necesito una segunda opinión autorizada.
[ Aquél que pone entre paréntesis lo que escribe ((lo que habla)) se encuentra en un serio conflicto -por un lado- quiere hacerse notar pero -por otro- teme las consecuencias de aquello que no puede evitar, que es que, en su necesidad de ser tomado por alguien importante, permita al otro a descubrirlo que en realidad ((el mismo)) no se siente con tales merecimientos]
(De “Claro como el chocolate” GG Nestle 1879 Editorial Pesadas
PP apruebo muchas gracias; sólo me llama la atención la conjunción de “chocolate”, “nestle” y “pesadas” en tu cita. Si no fuera que no solés ser un bromista, diría que el chocolate nestle de 1879 suele caer pesado.
Pero bueno refleja aquello de “mas vale quedarte callado y que todos duden acerca de tu inteligencia, que hablar y se saquen la duda”. Todos queremos ser queridos y pasar por importantes, al hablar efectivamente uno se pone en descubierto, pero bueno, a esta altura no hay marcha atrás; como decía un amigo mío bastante ordinario : “para eructar por una sardina, eructo por toda la lata”.
Janfi, lo importante es querer y ser querido. Lo demás es cartón pintado. Seguí escribiendo entre paréntesis o como se te antoje; no estamos en sesión. Un abrazo.
(acá estamos Payador)
Janfi, lo de la sardina es un asco, ¡¡legó hasta acá!!
PP está feliz porque aprendió, gracias a Galois, a usar la negrita, y tus paréntesis le vinieron como anillo al dedo.
Ayer (y siguiendo con la cita de los amigos) le mandé un mail a un amigo diciéndole que me había gustado mucho su artículo y sólo me ´contestó: “Amo gustar”.
(qué tendrá esta gente contra las sardinas, me pregunto)
“Amo gustar” (dijo el canibal mientras se comía a su amo)
[...] Palermo Says: Setiembre 5th, 2008 at 4:01 am Hay otro recurso interesante que se practica en la [...]
Perdón lo anterior fue un error en mis aprendizajes por internet
No, no fue un error, fue un pingback desde tu blog hacia este. Un recurso totalmente legítimo y que los dueños de este blog pueden borrar si así lo desean.
Al contrario, citar artículos de otros y poner la fuente (eso es básicamente un pingback) es de buena educación.
Me alivia. Pero a decir verdad el resultado fue absolutamente involuntario, tanto que desconozco lo que realmente hice, por otro lado tampoco se que qué es un pingback , pero lo voy a aprender. Gracias Galois. También anduve por Trasnochada. (espero no haber dejado mis huellas digitales). Si sigo así, me van a declarar el Terror de Internet.
[...] Setiembre 5th, 2008 at 4:33 pm [...]