Publicado en Perfil el 29/11/08
por Quintín
Aunque el derrumbe de la burbuja capitalista nos encontró firmes en medio de la marejada y sin necesidad de un plan B, el gobierno lo acaba de formular de puro previsor, solo para aumentar la euforia de empresarios y trabajadores. El mayor paquete de medidas de la era Kirchner es tan abundante que viene con ministerio incluido y hasta con un nuevo modelo de diplomacia. Sin embargo, la firmeza de nuestra economía —el Indec nos anuncia que el crecimiento sigue siendo espectacular, no hay inflación, disminuye el desempleo, aumenta la recaudación fiscal, se mantiene el superávit, se dispara el consumo y se reduce el porcentaje de pobres e indigentes— y el acierto de nuestras políticas —frente a los agoreros y a los gurúes de la city— nos permiten ponernos de ejemplo frente al mundo y nos colocan frente a una gran oportunidad. Aunque no sepamos cuál es esa oportunidad, tenemos un indicio: la presidente advirtió durante su gira africana que el imperativo de la hora es ganar nuevos mercados.
Sin embargo, aunque todo va bien puertas adentro, el mundo está desquiciado por no habernos hecho caso en su momento. Y frente al desastre mundial debemos prepararnos, no para sufrir, sino para seguir creciendo. No es que la situación nos haya afectado. Por el contrario. La actividad económica se mantiene aun antes de lanzar las grandes obras públicas y las empresas no han despedido a un solo trabajador. Y si lo han hecho, el gobierno y el compañero Moyano ya revirtieron las medidas. (El compañero Moyano también nos ha sugerido que se ocupará de impedir la distribución de las malas noticias si así resulta necesario.) Pero nuestra posición es tan buena que antes de evitar despidos facilitaremos nuevas contrataciones y en lugar de impedir que se fuguen los capitales lograremos que vuelvan. Así, el ciudadano común verá pasar la debacle internacional desde la comodidad de su hogar como si fuera un eco lejano. Las medidas resultarán tan eficaces que pronto nos preguntaremos si no nos estuvimos entrenando para una batalla que nunca se produjo. Porque, después de todo: ¿dónde está la crisis?
Foto: Flavia de la Fuente

The Jazz Effect. Si, contra todos los pronósticos, llega algún rebote a nuestra próspera nación habrá que ir a quejarse a New Orleans, a los que sobrevivieron al Katrina aunque algunos deben seguir repartidos a la marchanta en distintos estados lo que puede complicar el reclamo.
Menos mal que nosotros no tenemos esos problemas.
Los paises de mierda del primer mundo que nos mandaron esta crisis tienen seguro de desempleo y además pueden emitir moneda por que la gente confía en esa moneda a pesar de la emisión descontrolada.
Cuando nos llegue a nosotros, en la construcción ya llegó y en la automotriz (y autopartista) sólo la están demorando, cada persona que quede sin trabajo será un drama del cual nadie se ocupará.
Este es el verdadero tema que marca la diferencia entre un estadista y un chanta oportunista, el empleo, la gente de verdad y sus problemas reales, y salvo las técnicas morenistas, no hay ningún plan serio para paliarlo.
ahora cuando narcos ,chorros,herederos de la dictadura y quizas hasta los fondos de santacruz lleguen a blanquearse a la argentina nadaremos en la abundancia.
Moyano es impresentable e indefendible. Dicho esto, quiero advertir que detrás de ese conflicto hay un reclamo sindical. Si nos guiamos por Clarín (no pude leer Perfil), tal cuestión no existe: son meramente gordos camioneros que atentan contra la libertad de expresión.
Así las cosas, hay una pregunta que nadie se hace: ¿qué tan genuino (o no) es el reclamo sindical? Cuando los trabajadores que de alguna manera están vinculados a los medios realizan algún tipo de reclamo, son construidos inmediatamente como antidemocráticos y los medios se ponen en el lugar de víctimas.
Repito: Moyano es impresentable e indefendible.
Que buena foto.
fraterno
js
Quintín:
Pertenecés a una generación que durante los últimos cincuenta o sesenta años:
- Destruyó sin piedad el sistema educativo
- Aniquiló el sistema de partidos políticos (ya cuestionado por los populismos)
- Hizo añicos el aparato productivo desafiando cualquier teoría económica
- Ninguneó la democracia por “formal”
- Toleró dictaduras de todo tipo, incluso la más despótica y criminal que jamás imaginaron tolerar
- Festejó una guerra irresponsable
Entonces, de qué te burlás? Te burlabas así también de lo poco que pude enumerar más arriba? No te da pudor cancherear el drama de este país como si todo te resultara extraño? Mejor dicho, como hablando desde un lugar de extrañamiento, como si nada te perteneciera?
Hasta nunca.
Claudio. ¿Qué es eso de las generaciones? Me burlo de los Kircnher, que en particular participaron de todas las cosas que enumerás arriba. ¿Me tengo que hacer responsable? Es como si un judío que nació el mismo año que Hitler se tuviera que hacer responsable por Auschwitz.
Q
Escuche boludeces pero culpar a los integrantes de una misma generacion por todos los hechos ocurridos durante la vida de estos es lo mas imbecil que escuche en mucho tiempo
Es como si todos los Claudios fueran culpables de que el viejo quemara Roma
Cada vez que he ido a Montevideo he tenido esa sensación de “ciudad desierta”. Ojo, en La Plata me pasa algo parecido, hasta que aparecen los jóvenes de los colegios y universidades y la ciudad se convierte en maravillosa.
No preocuparse por las culpas, algunos somos inimputables.
“me burlo de los Kirchner” jaja qué es eso? teoría crítica? compromiso sartreano? stand up?
La Cámara de Diputados dio media sanción a la expropiación de Aerolíneas Argentinas, Austral y las otras empresas controladas del grupo Marsans. El pase del paquete accionario que hasta ahora concentra la empresa española pasaría a manos de una “sociedad anónima de derecho privado” con composición mayoritaria del Estado argentino recibió 153 votos a favor y 84 en contra. El oficialismo se aseguró un amplio apoyo al proyecto del Gobierno luego de aceptar varias modificaciones, entre ellas la diferenciación entre pasivos legítimos e ilegítimos para no convalidar la “deuda fraudulenta” generada por la administración privada y la obligación del Estado de promover acciones penales nacionales e internacionales contra Marsans. Otro de los cambios introducidos obliga al Gobierno a presentar dentro de 180 días un plan general de negocios e inversiones para la nueva compañía.
La expropiación fue acompañada por Encuentro Popular y Social, los neuquinos del MPN, el Frente Cívico santiagueño, los radicales K e, incluso, por los cobistas. El bloque de Solidaridad e Igualdad (SI) y el economista de la CTA Claudio Lozano se sumaron a partir de los cambios hechos por el kirchnerismo.
Con más críticas que propuestas, la UCR, la CC, el PRO y el peronismo anti K insistieron en su rechazo al proyecto de expropiación del oficialismo. El socialismo y los diputados que responden a Felipe Solá mantuvieron sus propios dictámenes de minoría en los que también proponían, con diferencias, expropiar la aerolínea de bandera. Toda la oposición, incluidos quienes votaron a favor y algunos aliados del kirchnerismo, le apuntaron a la “complicidad” del secretario de Transporte, Ricardo Jaime, por la falta de controles que llevaron al “vaciamiento y la bancarrota” de la compañía aérea.
El oficialismo, prefirió –como estrategia parlamentaria– no avanzar a “libro cerrado” en la ratificación del texto del proyecto de expropiación de Aerolíneas. “Vamos a aceptar la modificación propuesta por Carlos Raimundi (SI) y Lozano, que se van a incorporar al artículo seis”, dijo al cerrar su intervención el kirchnerista bonaerense Mariano West. Entonces, el SI y Lozano dejaron de lado su dictamen de minoría para acompañar la iniciativa oficialista.
La modificación plantea la discriminación de pasivos para que el Estado no pague la “deuda fraudulenta” generada por Marsans e impulsa la presentación de causas penales contra esa empresa ante los tribunales nacionales y extranjeros. Una iniciativa que apunta a esmerilar las amenazas de los empresarios españoles de demandar al Estado argentino ante el Ciadi. Las causas contra Marsans “demostrarán el vaciamiento y las maniobras fraudulentas de Aerolíneas”, asentían en el oficialismo.
Detrás de la atribución de controles previstos para la Comisión Bicameral de Seguimiento de las Privatizaciones, contemplada en el artículo 3, se sumó también la determinación de un plazo de 180 días para que la nueva sociedad controlada por el Estado elabore un “plan general de negocios, vuelos e inversiones” para Aerolíneas y Austral. Se incorporó –por iniciativa de Vilma Ibarra– la especificación de recurrir al artículo 59 de la ley de expropiaciones para facilitar el “control inmediato” por parte del Estado de los bienes expropiados, amparándose en la “excepcionalidad” para garantizar la continuidad del servicio público.
Gran parte de la oposición descalificó el proyecto oficial. “El peronismo puso plata en los ’90 para que esta empresa se fuera a Iberia, cuando se cae Iberia la SEPI (Estado español) la vende en un dólar y le da 758 millones de dólares a Marsans para que se haga cargo del pasivo y ponga en valor a la empresa ¿Qué hizo el Estado argentino como accionista minoritario para controlar? ¿Qué hicieron Jaime y (Julio) De Vido?”, se preguntó el radical Rubén Lanceta. “Es el estatismo voluntarista que ahuyenta las inversiones y a los emprendedores”, sentenció su jefe de bloque Oscar Aguad.
“Es muy frustrante saber que la salida que propone el bloque oficialista no tiene otra intención de hacer zafar de la responsabilidad penal y patrimonial de Jaime y De vido”, insistió el lilito Fernando Sánchez. “La expropiación de Aerolíneas está hecha al mejor estilo menemista y se asemeja a la película de corrupción que en sus primeras imágenes nos muestra a (Carlos) Menem y hoy tiene a (Néstor) Kirchner como personaje central”, completó Juan Morán, alineado con Margarita Stolbizer.
Los jefes de la bancadas de la Coalición Cívica, Adrián Pérez, y del macrismo, Federico Pinedo, coincidieron en volver a plantear como alternativa a la expropiación su idea originaria de crear una nueva empresa. Algo que habían abandonado para sostener un dictamen conjunto de “expropiación sólo de los activos” de la compañía aérea. Una propuesta que también desecharon cuando el oficialismo “contabilizó” en 1000 millones de dólares el de-sembolso que de contado debería hacer el Estado para llevar adelante la propuesta opositora.
Sólo el socialismo sostuvo esa propuesta en el recinto. El kirchnerista Alejandro Rossi, el socialista K Ariel Basteiro y la propia Vilma Ibarra volvieron a remarcar la “inviabilidad” y la falta de propuestas alternativas de la oposición. Aunque los aliados del oficialismo tampoco dejaron de lado las críticas a Jaime. “Aerolíneas debe ser del Estado. Pero para que esto pueda llevarse adelante, así como hay que reemplazar a (Guillermo) Moreno al frente del Indec, es necesario sacar a Jaime de Transporte”, dijo Lozano, para reclamar que se respete las decisión del Congreso y no “las negociaciones que el Gobierno mantiene con Marsans a través de Jaime”. El secretario de Transporte no tuvo quien lo defienda.
Para cerrar el debate, el jefe del bloque K, Agustín Rossi, justificó los pasos dados por el oficialismo. Desde la “negociación por la compra de acciones” a Marsans, dejando de lado el acta-acuerdo que firmó Jaime y De Vido, hasta la expropiación ante la negativa de los empresarios españoles de no aceptar el valor negativo que arrojó la valorización de la compañía realizada por el Tribunal de Tasación. Las cartas ya estaban echadas. El kirchnerismo logró otra vez sumar voluntades detrás de una propuesta oficial. Ahora será el turno del Senado, donde el oficialismo ya diseña su propia estrategia para colgar del árbol de Navidad K la ley de expropiación de Aerolíneas.