Por dónde terminar (3)

por Fabrizio Arias Lippo y Juan Francisco Gacitua

Irresponsabilidad, relajación, soberbia y vagancia fueron mis pilares periodísticos de este año. Con mucha culpa comento que esto fue en detrimento de estos textos, e incluso contra la eficiencia de quien me acompañará a terminar esta tarea. Aquí, algunas reseñas sueltas, preparando el campo hacia un final epistolar con Fabrizio, a quien le agradezco enormemente su paciencia y colaboración. JFG

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El rap blanco volvió. No, no Eminem, digo que el rap blanco estúpido y juguetón volvió. 3Oh!3 comienza su carrera como lo hicieron los Beastie Boys, ya décadas atrás: el rap está más en la desfachatez de las letras que en el ritmo. Y si dijera que hacen otro estilo, les mentiría, porque con bases de teen pop es muy difícil gritar como un animal tantos improperios y vulgaridades sobre las mujeres. Aunque hacia el final del disco se rediman con dos baladas, derrochan muchísima frivolidad e inmadurez, que son más que bienvenidas.

Sonic Youth. Los eternos ídolos del indie no editaron ningún disco de estudio este año, pero lanzaron dos álbumes en vivo mediante su sello independiente SYR, donde dan rienda suelta a su costado más experimental. Por un lado, SYR 7: J’accuse Ted Hughes/Agnès B musique, dos piezas de noise rock no muy diferentes a lo que vienen haciendo los Magik Markers en los últimos años, con varios momentos interesantes pero también algunos aburridos. Por el otro, SYR 8: Andre sider af Sonic Youth, donde colaboran nada más y nada menos que con Merzbow, amo y señor del noise japonés, divirtiéndose con su laptop y Mats Gustafsson masacrando a su saxofón, formando una pieza improvisada de noise bastante más puro que se destaca como uno de los trabajos más interesantes de la carrera de los jóvenes sónicos.

2008 abundó en discos de grandes cantautores a los que no se les dio mucha bolilla. Quizá con razón: componen algo, vuelven, letras profundas, guitarras sensibles, y a girar. Pero, qué detalle, son buenos. John Mellencamp (bueno, Cougar) justamente realizó esta empresa, y en Life Death Love and Freedom plantea este jueguito del vaso medio lleno/medio vacío: catorce canciones más de country y folk, la voz de malo para decir cómo quiere que entierren su cadáver, y algunos tiernísimos coros de Karen Fairchild como contrapunto si hay que pedirle a Jesús que lo acerque a su casa. Más, más de lo mismo, sólo que es un disco efectivo, y adictivo.

Santogold fue uno de los muchos hypes del año. La eterna comparación con M.I.A. es inevitable, ya que es la artista que primero se nos viene a la cabeza al escuchar casi cualquiera de sus temas. Lo que la diferencia de la esrilanquesa (sí, se dice así, lo averigüé) es que no hay influencias muy evidentes del hip-hop y mucho menos de ese peculiar mejunje de world music, lo que la hace inmediatamente mucho menos interesante y divertida. Consejo: conseguirse el hit “L.E.S. Artistes”. El resto es completamente desechable.

Pero 2008 siguió abundando en discos de grandes cantautores a los que no se les dio mucha bolilla.

Hola, Juan Pablo. Sí, reseñar lo nuevo de Matthew Sweet me resulta complicadísimo. ¿O es otro tipo en su género, con su voz particular, que nos dio más canciones a los mortales? Sí, exactamente. Piezas de power pop para mujeres imaginarias y hacia el rock en sí mismo. No puedo decir mucho más, la simpleza del disco no apremia tal cosa, sólo agradecer por Pleasure Is Mine, y mandarles un saludo grande a los eternos Big Star. Ah, te despido, Juan Pablo, gracias por recomendármelo.

Girl Talk volvió a la carga después del divertídisimo Night Ripper con un disco aun MÁS divertido (¿es eso posible? Bueno, evidentemente sí): Feed the Animals, con un sistema parecido al que uso Radiohead el año pasado con In Rainbows para bajarlo legalmente del sitio oficial del artista al precio que uno quiera. Bajo su alias artístico, Gregg Gillis sigue con su tarea de hacer mash-ups masivos en los que se vale exclusivamente de miles de pedazos de diferentes temas ajenos (que pueden ser de Avril Lavigne, Procol Harum, The Band, Boredoms o Dr. Dre) para crear un mix hip-hop-oriented de casi una hora que destila entretenimiento. La parte en la que logra combinar “One” de Metallica con “Lip Gloss” de Lil Mama son los mejores 30 segundos de música de todo el año. He dicho.

Y hubo más cantautores. Steve Wynn, por ejemplo, la hizo en grande, ¿quién se enteró? Dos discos, uno solista, otro inaugurando nuevo proyecto. The Baseball Project comenzó en 1992, junto a Scott McCaughey, y recién editó su primer disco este año, junto a Linda Pitmon y Peter Buck (¡ahí está! Un conocido, es miembro de R.E.M.). Sin muchos rodeos para ser compuesto (son canciones sobre estrellas y símbolos del baseball), las letras confunden al deporte y las biografías con la música y la vida, y así el “rock en iTunes que agrada a los oficinistas de 40” suena muy alegre, y logra remitirse musicalmente a los tiempos que narra: Wynn hace a Buddy Holly de manera magistral. Imperdible la catarata de nombres en el estribillo de Harvey Haddix. En Crossing Dragon Bridge logra los mismos resultados con un componente completamente distinto: la solemnidad orquestal del Lou Reed berlinesco. He dicho, también.

Foto: Mariana Ventureira

12 Responses to “Por dónde terminar (3)”

  1. Sebastián dice:

    Perdón que me enganche con una cuestión completamente lateral, pero me quedé pensando si los links de esta nota (los que llevan a sitios de descarga de archivos de legalidad por lo menos dudosa) no podrían comprometer la responsabilidad de los dueños del blog. Por lo demás, se agradece la información, desconocía totalmente a la mayoría de los artistas citados.

  2. Galois dice:

    Según la legislación española, no (hay una pila de fallos recientes en ese sentido). En la argentina, habría que ver.
    De cualquier manera, el debate leguleyo está centrado en sitios de descarga. No en blogs que proporcionen algún que otro enlace/link.

    Por supuesto la publicidad incluso en medios oficiales (pagada por multinacionales discográficas que tienen sus pequeños intereses), hará incapié en que todos somos criminales peligrosísimos.

  3. Sebastián dice:

    Sr. Galois: buena data. El tema me resulta interesante, si conoce Ud. algún sitio donde pueda consultar esa jurisprudencia de los tribunales Españoles, agradecería el dato. En cuanto a nuestro país, recibo diariamente los boletines de novedades de dos importantes editoriales jurídicas (La Ley y Lexis Nexis -o Abeledo Perrot-) y no recuerdo hasta ahora haber visto nada sobre el tema. Lo que puede querer decir dos cosas: que no hay fallos, o que a las editoriales no les interesan.
    Mi opinión, a priori, es que “colgar” en algún lugar como rapidshare copias digitalizadas de obras musicales sin la autorización expresa del titular de la obra y/o del fonograma es un ilícito civil y penal en los términos de los arts. 72 y 72 bis de la Ley 11.723, lo que significa que el o los autores del hecho no sólo se arriesgan a ir en chirona (las penas son de un mes a seis años de prisión, por remisión al art. 172 del Cód. Penal) sino también a indemnizar los daños y perjuicios patrimoniales. Pero como dije, es mi opinión a priori y me gustaría conocer precedentes jurisprudenciales sobre la cuestión, aunque sean de otros países.
    Y last but not least… ¡¡mancha venenosa para Galois!!! ¿”incapié” por “hincapié”??? ¿Cómo se le pasó esa, maestro??? ;-)

  4. Galois dice:

    En este sitio de un abogado español muuuy conocido y experto en todas estas materias, seguramente vas a encontrar información. Te aclaro que incluso tiene un libro editado, disponible para ser copiado, cuyo título es, precisamente, Copia este libro.

    P.S.1: nadie es perfecto, ni siquiera yo.
    P.S.2: siempre es preferible respetar la concordancia en número de los signos de exclamación y/o interrogación. Tus últimas frases no lo hacen, tres veces seguidas. Lo malo, si abunda, es muy dañino.
    P.S.3: normalmente no contesto a interlocutores que me tratan de usted o señor. Con vos hice una excepción. Que no se repita.

  5. LLP no aloja los discos, ni los sube. LLP dice dónde están.

  6. Sebastián dice:

    Tante grazie por el link. Ahora me voy a ver el sitio del colega español ese. En un rato vuelvo y comparto alguna opinión con el resto de los lectores. Prometo contar los signitos de interrogación y/o exclamación de aquí en adelante. No volverá a suceder.

  7. Sebastián dice:

    Maldición. Entro al sitio del abogado Bravo, parece que está buenísimo, voy al vínculo que me parece de antemano más interesante (el texto íntegro de una sentencia de absolución a favor de “spanishare.com”, que me imagino será un sitio similar a rapidshare) y me tira mensaje de error tras reiterados intentos. Me cago en internet. Voy a seguir intentando y después vuelvo.

  8. Twain dice:

    Galois: no sé trata de que seamos “criminales peligrosísimos”, sino de respetar la lay. No sé en España, pero en Argentina la piratería es un delito. Y de entender que una discográfica no es una sociedad filantrópica. Los discos se sacan, los libros se editan, las películas se filman porque alguien pone dinero, las produce. O sea, son mecancías. Que dejan, o no, una ganancia, que, en un porcentaje ínfimo, le corresponde al artista.

  9. Galois dice:

    Twain: no digas tonterías (el concepto de piratería tal cual lo usás, lo es de pleno “derecho”) y leé el enlace que dejé para Sebastián. Si querés también te puedo mandar una copia del libro de David Bravo.
    Y sobre estas cuestiones se puede discutir largo y tendido: es un tema que me apasiona y tengo mucho material, como los abundantes escritos de Richard Stallman o de gente como el citado Bravo, pero estamos haciendo un off-topic como una casa en el post de Jota.

    P.S.: en lugar de poner falsos enlaces con tu nombre/nickname podrías poner algo que lleve a un sitio al menos (interesante o no, da igual). O no poner nada.

  10. Twain dice:

    Galois, te digo la verdad, no ando con tiempo para leer “enlaces”. no leo a Proust, mirá si voy a andar leyendo la prosa redactada con el ano de un leguleyo español. yo me referí concretamente a tu comentario irónico sobre la publicidad de las discográficas sobre la publicidad de las discográficas, y a tu comentario irónico sobre el tema. colgar de un blog o de una soga material discográfico sin permiso expreso del autor piratería, y bajarse ese material es un robo, me importan 2 belines los libracos eruditos sobre el tema. Y , en todo caso, si te querés poner riguroso el comentario de Sebastián es muchísimo más sólido que el tuyo.

  11. “El disco es cultura” :S . ¡No me lo cobres!

  12. Galois dice:

    Twain si no te importan 2 belines los libros eruditos sobre el tema, imaginate lo que me importan a mí, los comentarios vulgares y completamente iletrados que vos hacés.
    Sobre el mismo tema.

    Volvé cuando te desasnes un poco, aunque te cueste trabajo.

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