El Bafici 2009 (13)

Respuesta a Mariano Llinás (a raíz de este comentario)

por Quintín

Adolfo Aristarain solía decir que para él los críticos se dividían en dos categorías: los que hablaban bien de sus películas y los enemigos, es decir, todos los restantes. Al parecer, Mariano Llinás está interesado en actualizar esa clasificación y no contento con dirigir, escribir, producir y enseñar, cree ahora que ha llegado el momento de enmendarle la plana a los críticos, de explicarles su trabajo y de acusarlos de ignorantes y perezosos. La idea se integra perfectamente en una tradición del cine argentino, la de los directores y productores que se irritan cuando la crítica no dice exactamente lo que ellos suponen que deben decir. Por ejemplo, que Castro es un película moderna, emocionante y poética.

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Esas cuestiones son opinables, dignas de análisis y de debate. Y los críticos pueden, por supuesto, estar equivocados. Pero para desmentirlos no parece lo mejor empezar mintiendo. Llinás afirma que “Mi participación en este Bafici se limita a la producción de la película Castro”. Sin embargo, su nombre figura en la pantalla como uno de los responsables de Tekton en el mismo plano que el de su director, Mariano Donoso. El mismo Llinás me contó, luego de la función de prensa de Tekton, que él había trabajado en el rodaje de esta película encargada por la constructora Peterson, Thiele y Cruz.

Por lo demás, nadie identificó a Llinás como “mandamás” de nada y menos como jefe de una confabulación, pero tanto su incesante actividad como su afán de polemista han llevado a destacar su ubicuidad en el mundo del cine independiente, sin que necesariamente se le atribuya responsabilidad por films ajenos. No hay duda de que Llinás es el representante mas visible de un grupo de directores egresados de la Universidad del Cine que comparten cátedras, recursos técnicos y debates internos sobre el cine que resultan en comuniones productivas, metodológicas y estéticas.

No digo aquí nada distinto del propio Llinás. En su comentario, afirma que Castro es “un film que considera propio” y que con Todos mienten lo une “una profunda afinidad y (como ya se ha repetido acaso con demasiada insistencia) hermandad”, para agregar que “ambas películas fueron pensadas por sus directores como parte de un mismo gesto y de un mismo universo, y lo cierto es que fueron filmadas al mismo tiempo, con una estrategia de rodaje conjunta, y con la coincidencia de varios actores e integrantes del equipo técnico.” Ese “mismo universo”, ese “mismo gesto” es lo que por claridad expositiva algunos críticos han llamado la “factoría Llinás” o, en mi caso, el “taller Llinás” tratando de que la metáfora (hay que ser muy necio para pensar que debe ser tomada como una expresión literal) refleje el carácter más bien artesanal del grupo y su oposición a la llamada industria del cine argentino.

Nadie duda de que Alejo Moguillansky y Matías Piñeiro tengan capacidad para producir obras autónomas. Incluso contra las palabras del propio Llinás, que parece dispuesto a negarlo cuando describe como “propia” la obra de otro director. Si se consideran, además, alguna de sus producciones anteriores, como El amor (primera parte), parece lícito suponer que la idea del director como autor no está en el corazón del sistema de trabajo de Llinás ni de su concepción del cine.

Esta no deja de ser una polémica interesante. Todos acordamos, empezando por el propio productor, en que hay un aire de familia entre los films de Piñeiro, Moguillansy y el suyo propio. Eso no tiene nada de malo, ni tampoco que exista un grupo que se proponga dar “un fuerte golpe en la mesa del cine argentino”, como la Nouvelle Vague lo dio alguna vez en el cine francés. Como se sabe, el espíritu faccioso ha ayudado muchas veces al cine, aunque también es lógico que las personas ajenas a esos grupos se nieguen a veces a interpretar el papel de comparsas y festejantes incondicionales.

En mi caso personal, cierta decepción ante la película de Alejo Moguillansky —a la que no he dejado de reconocerle méritos ni de celebrar como muy merecida su premiación en el Bafici—, ciertas dudas frente a la de Matías Piñeiro en relación a su película anterior y ciertas sospechas retrospectivas acerca de Historias extraordinarias no son afirmaciones definitivas sino hipótesis ante una nueva realidad en el cine argentino y la emergencia de un grupo que ha acaparado la atención en el XI Bafici (un grupo del que Llinás asume ostensiblemente la condición de vocero, sin que eso deba ser motivo de censura). Lo que he intentado en mis últimas intervenciones en LLP es esbozar bajo distintas formas una idea (de esas que uno suele tener en medio del vertiginoso ajetreo festivalero) que puede resumirse diciendo que el modo en que estas películas se refugian en el artificio y en la utilización de mecanismos de otras disciplinas las hace retroceder de una concepción libre e incierta del cine y caer, en mayor o menor medida, en un nuevo academicismo. Así, las referencias literarias, históricas, teatrales o musicales —y muy especialmente las cinematográficas— eliminan esa tensión con el mundo que es propia del cine moderno y apuntan a producir films reconciliados con el ambiente cultural de su época, con el conservadurismo que eso implica aunque se pretendan la actualización de rebeldías estéticas de otros tiempos. Me parece que el aire de familia que notamos tiene que ver con que esas películas tienden, por una parte, a ilustrar un guión y, por la otra, a poner en práctica con tono vigoroso y mecánico una teoría o un método ya establecido, sistema un poco platónico que le resta belleza, frescura y riesgo al resultado final.

Creo que estas películas merecen ser revistas, vueltas a discutir y a analizar. Creo también que puedo equivocarme, especialmente en el caso de Matías Piñeiro, cuyo cine tiene una cuota de excentricidad que hace menos nítidas las objeciones anteriores. Pero es muy penoso discutir con un productor vociferante que se coloca en un lugar de víctima cuando el éxito comienza a sonreírle.

Foto: Flavia de la Fuente

156 Responses to “El Bafici 2009 (13)”

  1. victor fernandes dice:

    El Sr. Llinas tiene cola de paja y un ombligo gigante.

  2. Sebs dice:

    No hay nada más gracioso ( y penoso) que ver como una banda de pequeñoburgueses discuten sobre estética. O lo que ellos toman como estética.

    Es gracioso ver cómo piensan que hablan de “arte”.

    Llinás y su banda, Quintín, etc, son todos parte de lo mismo. Y ninguno es capaz de decir algo mínimamente relevante sobre nada.

    Eso sí, les encanta discutir. Aún no sabemos sobre qué…

    Ser burgués es pensar bajamente…. qué buen ejemplo tenemos aquí.

  3. janfiloso dice:

    Che Sebs, lo bueno es lo que pensás vos ¿qué carajo pensás vos?

  4. Sebs dice:

    Que todo esto es una gran boludez, producto de pequeñoburgueses.
    Y no hay mucho más por decir. Fijese usted, sobran imágenes, películas y palabras, pero nada significa, nada simboliza, nada revela nada.

  5. Sebs dice:

    Incluso eso es lo que diecem orgullosos, algunos de ellos. El resto da vueltas y vueltas para no llegar nunca a ningún lado….

  6. Santi dice:

    Sebas, sos injusto con Q.: en este blog -el suyo y el de F.- se ha planteado una discusión necesaria y apasionada sobre el Cine Argentino que no ha encontrado lugar en otros espacios. Y además, es de los últimos blogs importantes que quedan que no tiene moderación de comentarios.

  7. janfiloso dice:

    Sebs, seguimos con el mismo problema; ya habríamos observado que “Ser burgués es pensar bajamente”, supongamos que es correcto, pero qué es ser “sebs”, porque si es “nada” entonces “bajamente” sería al menos mejor que nada.

  8. djdjd dice:

    Por favor se los pido: dejen de subirle el ego a Llinás que después nadie lo aguanta.

  9. gabriel roel dice:

    Una jòven estudiante de arte que conocì en este festival al preguntarle còmo habìa estado la fiesta de clausura, me respondiò: “y …festejo hermètico del cìrculo fuck” volvì a experimentar, aquello de quedarme fuera. Como con los filmes mencionados; afuera del filme sin ser extranjero. Y aclaro que no creo ni el discurso del saber-poder; ni en que el arte “deba ser hecho por todos”. Luego de ver “Todos mienten” volvì a ver Chinoise de Godart -alguien me subrayò en otro sitio y con razòn- que el filme de Piñeiro era “su inversiòn”. Piñeiro me gusta màs que Llinàs de quien me retirè del malba por su puesta en escena de la presentaciòn que no diferìa de las secuencias del filme. Esto tambièn me pasò con “Excursiones” de Acuña diez años pasados no sirvieron de nada: volvì a ver a los actores “actuando” sus personajes al final de la proyecciòn del filme. ¿Y la direcciòn de actores? ¿Y el vuelo encausado que no use la historia o la lectura para deslizar significantes por mero esteticismo?

    Creo que Llinàs no distingue la “comunidad imaginaria” que por identificaciòn hace consistir a los grupos en la psicologìa de masas a partir de su ideal por cohesiòn; allì el sesgo del gesto obra de manera exponencial, se muestra.

    Vì Castro para reordenar mis apreciaciones y no caer en una generalizaciòn abstracta: ausencia de direcciòn de actores y nuevamente la insistencia y reiteraciòn de la infatuaciòn o impostura volviò a dejarme afuera. Afuera nuevamente sin invitarme al diàlogo como espactador con el cine y con -lo quiera o no, con lo que su director vìo y pensò sobre lo que hace-.

    Un cine que excluye sin ir por la màxima singularidad y que muestra incluso con poco cuidado su polìtica. Es decir: su gestiòn. Por eso cuidado, que a la versiòn neoliberal de decimo primero puede continurle la gestiòn factorìa.

  10. gabriel roel dice:

    Fe de errata

    No es màl tìtulo: SUGESTION.

    Un cine que excluye sin ir por la màxima singularidad y que muestra incluso con poco cuidado su polìtica. Es decir: su gestiòn. Por eso cuidado, que a la versiòn neoliberal de decimo primero puede sucederle màs temprano que tarde, la “gestiòn factorìa”.

  11. gabriel roel dice:

    Fe de errata

    No es mal tìtulo: SUGESTION.

    Un cine que excluye sin ir por la màxima singularidad y que muestra incluso, con poco cuidado, su polìtica. Es decir: su gestiòn. Por eso cuidado, que a la versiòn neoliberal de decimo primero puede sucederle màs temprano que tarde, la “gestiòn factorìa”.

  12. gabriel roel dice:

    REPITO SUGESTION CON UNA DIFERENCIA:

    Un cine que excluye sin ir por la màxima singularidad y que muestra incluso, con poco cuidado, su polìtica. Es decir: su gestiòn. Por eso cuidado, que a la versiòn neoliberal del decimo primero puede sucederle màs temprano que tarde, la “gestiòn factorìa”.

  13. Joaquín dice:

    Es interesantísimo el acto fallido que acaba de presentarse en las palabras de Gabriel.

  14. NCA dice:

    Después de la renovación que significaron Trapero, Caetano, Martel, Alonso y otros, el cine nacional no se está volviendo un poco autista con películas como las de Acuña, Loza o Rotter? Digo, no tienen nada para decir sobre el país que se limitan a historias de tipos bien con problemas para relacionarse? No pido a Luppi bajando línea tipo El arreglo, pero…

    Me gustaría una intervención en esta discusión de Prividera, que suele tener buen ojo para analizar el cine argentino.

    Saludos!

  15. alfred chicho dice:

    para mí tiene que volver el proletariado al poder, con quintín a la cabeza

  16. dinovo dice:

    No es de extrañar que las películas del “taller Llinás” compartan ciertas particularidades estéticas; eso no obedece necesariamente a un rol tutelar por parte suya sino más bien a la formación compartida por toda esa generación de estudiantes de cine.

    Generación que, en respuesta al entorno académico mediocre que los rodea en la FUC, sabe distinguir una lectura particular del cine en las cátedras de Llinás y Filipelli. Propuestas disímiles pero en todo caso pendientes de una misma batería teórica, vigente en alguna medida dentro del escenario internacional de la crítica y el ejercicio del cine (y ya no tanto dentro del circuito de fondos y festivales).

    No me parece que referir esta situación implique minimizar ni igualar a los realizadores de ningún modo, ya todos han demostrado un talento propio y cada película resalta por detalles distintos, algunas mejores, otras peores. Con sus particularidades, representan una propuesta alternativa que no debería molestar a nadie.

    Dicho esto, el eventual ‘conservadurismo’ o ‘falta de libertad’ que se acuse a los filmes debería recaer no en la figura de Llinás (mal que le pese, no es Selznick) sino más bien en sus propios artífices, los directores, que como tales deben asumir la responsabilidad de sus elecciones -al margen del sitio de dónde provengan.

    Resta decir que la dureza con que se abordan me parece un tanto excesiva, considerando que se trata de primeras películas y recordando la indulgencia que han recibido otras, lo que creo es la mayor crítica a la que es susceptible este blog.

  17. gabriel roel dice:

    La alusiones silvestres de “pàjara” y “cola” y, valgan las redundancias y sus visceversas, me dejaron pensando en aquella vieja paradoja del pavo real en el zoo: ave singular que en el momento del despliegue de su cola, suele suceder muchas veces, tambièn su acto de cagar.

    Algo similar ocurre con actores y actrices que por actuar -histrionìa e histerias mediante- en la vida, carecen de arte en su trabajo sobre las tablas.

    Algo de esta zoologìa fantàstica me recordò tambièn a cierta tradicciòn de juegos de transformaciòn en lo contrario: a propòsito del funeral de nuestro ex presidente Raùl Alfonsìn: algunos utilizaron un brazalete de luto; lo vì en el Bafici, lleguè a pellizcarme -yo que tanto huì de los mitines peronistas y no se si lo he logrado, intentar en estos dìas no ser gorila- pero no, asistì a ese semblanteo mientras me preparaba para otra posta fìlmica en el maratòn de estos dìas cinè…

  18. Rodolfo dice:

    Gabriel Roel escribe con las tildes al revès.

  19. Con Tolueno dice:

    Vengo de ver Castro… no entendí que tiene de “hermética” la película… o que tiene de “reaccionaria. Sí me pareció una gran película; incluso una gran película política. No son demasiadas las películas nacionales donde todo sea un círculo que gire en torno al dinero; y no justamente el circulo FUC. Desde relaciones que están siempre mediatizadas y jerarquizadas por el dinero: las humillaciones en las entrevistas laborales, empleados que cobran si se acuestan con el jefe; gente que ya no sabe cual es exáctamente su trabajo, pero el dinero manda… e incluso el extraño derecho a la violencia física que parece otorgar el dinero. Pero principalmente el constante gesto de correr (a falta de dinero, corren; se les paga por correr… a mi también me pagan por correr, supongo que a la mayoría se les paga por correr).

    Ah… no vi TODAS las películas del Bafici, pero Castro me pareció justamente una de las más politizadas (de las que vi, claro).

    Pero ya que todo giraba en torno a lo hermético:
    Hay muchos Savonarolas dando vueltas… puristas y reaccionarios, más Papistas que el Papa, asustados de la contaminación del Credo con ideas foraneas y auto-declarados voceros del pueblo.

    También vi a un par de Ficinos, gustosos de haber contaminado el Credo con todo aquello que estaba prohibido y que debía quedar afuera.

    Ni a Ficino ni a Savonarola les fue bien con la Iglesia… pero cada uno dejó su legado… y no hace falta mucho ojo para ver que legado dejó cada uno.
    Después todo es cuestión de gustos, a mi Ficino me gusta… a Savonarola mucho no me lo banco.

  20. Juana Dorrego dice:

    “Taller Llinás” o “Universo FUC” continúan escapando al análisis puro de la obra cinematográfica.
    Acaso alguien del Cievyc no podría hacer una película como “Todos Mienten”? Yo creo que sí. Alguien de la ENERC podría hacer una igual, o bien alguien que no estudie cine. Tanto importa dónde fueron alumnos o dónde dan clase? Si lo que vemos son entre 60 y 120 minutos de personajes en movimiento, hablando, filmados de tal o cual manera, con tal o cual fotografía, montado así o asá. El cine no es lo que está fuera de la obra cinematográfica.
    Me parece una banalidad constante esta discusión. Pero al mismo tiempo, sé que es inevitable porque nadie está preparado para dos genialidades como “Todos mienten” o “Castro”, que como bien se cree, ponen en jaque a la escena. Utilizan recursos del teatro, sí, de la literatura, sí, de la danza, también, pero siguen siendo resultados de haber agarrado una cámara, haberla colocado en un trípode, con una cinta dentro, haber filmado, y luego revelar, transferir y montar, acompañada de un sonido grabado y masterizado. Las películas utilizan plenamente los recursos cinematográficos, y se relación, como cualquier arte se relaciona de la otra, con el teatro, la literatura y la danza.
    Yo creo que esta búsqueda de relaciones estrechas es un lugar común para escapar a la crítica verdadera: donde una persona analiza firmemente la forma de un film, su imagen, su sonido, su integridad como pieza cinematográfica.
    Parece que nadie está preparado, todavía, y necesita agarrarse de falsas etiquetas hablando de la FUC o de Llinás, sin saber cómo hablar de estas dos películas, que plantean otra narración, otra imagen, y por sobre todas las cosas, no subestiman al espectador y no se plantean como obras que tienen que ser absolutamente claras y “cortitas y al pie”. Son obras complejas, claramente, que intentan desde esta complejidad generar un replanteo. Nada en el cine fue fácil, nunca. Si no, vayan a ver las películas de Adam Sandler o algunas sobre Irak o Viet Nam.
    El “Taller Llinás” no existe. Lo que existe es un impulso de un grupo de personas, al cual pertenece Mariano Llinás, así como muchos otros que participaron de ambas películas. Parece que a la gente le hace ruido eso de las “películas hermanas”. Algo así como que nadie concibe el hecho de que entre dos cineastas o productores no se saquen los ojos y compartan el método y la porción de tiempo.
    Y basta con tildar a Llinás de “polémico” en este caso. ¿No son mayores voces las obras de Piñeiro y Moguillansky? Hicieron dos obras magníficas y nadie habla de ellas particularmente. Nadie se anima a repensar el cine, sólo se encargan de ponerle etiqueta a los grupos y a los individuos.Es aburrido dejar de hablar de cine, es aburrido dejar de intentar comprender estas obras. Es aburrido y patético continuar debatiendo pelotudeces, cuando nadie se propone, por ejemplo, ir un poco más al teatro.
    El fundamentalismo absurdo e ignorante de este blog comienza a dar verguenza e irritar.
    Es un cliché eso de decir que “el crítico es un cineasta frustrado”, pero claramente acá se deja a entrever que el crítico no podría ser cineasta porque NO SABE HABLAR DE CINE Y NO SABE VER CINE. Y para colmo, no sabe apreciar otras artes y las relaciones entre estas. Demasiado Q, demasiado F, mucho comentario de desayuno, y poco análisis.

  21. leit dice:

    Mmm, miren el apellido de Juana. Es otro personaje de la pelicula de piñeiro, por eso está tan enojada.
    Todo bien juani, los criticos en 15 años van a reivindicar la obra de tu amigo, que es autor de una “genialidad ” que pone ” en jaque a la escena”. Un vanguardista, un adelantado a su época, un incomprendido, etc. Un nuevo Godard, casi.

    y yo que pensé que sólo había visto una película ombliguista que no es ni cine, ni literatura, ni NADA, nada más que masturbación intelectual… Voy a tener que verla de nuevo……….

  22. sin-apellido-de-prócer dice:

    Todo bien con Piñeiro y Moguillansky, pero… ¿”nadie está preparado para dos genialidades como “Todos mienten” o “Castro”, que como bien se cree, ponen en jaque a la escena.”? ¿No será mucho? Estaría bueno que mucha gente que anda por ahí, como dice la expresión popular, subida al caballo (cual personaje de Todos mienten) le de un respiro a su pequeño pony, porque de tanto agrandarse lo van a aplastar. Y ahí sí que van a estar jodidos.

  23. cosita linda dice:

    “belleza, frescura y riesgo”, tres palabras que definen perfectamente al “resultado final” de Historia Extraordinarias

  24. cosita linda dice:

    mal que le pese, retrospectivamente, a Q

  25. Nick Name dice:

    Me parece bueno que Q. empiece a cuestionar sus propios presupuestos (”retroactivamente”), pero hay que empezar por darle alguna coherencia a la autocrítica. Porque le pega (con toda razón) a Llinás diciendole a los críticos lo que tienen que discutir, pero vos mismo propones (en tu commnet a la nota 12 sobre el bafici) que hay que armar los jurados de un festival para premiar a la película que “objetivamente” (?) es superior a las demás. Si hicieran eso en Mar del Plata diría que fue cooptado por el kirchnerismo…

    “Los jurados sirven para ayudar a las películas que lo merecen, lo mismo que los festivales.”, decís. Y eso es exactamente lo que piensa Llinás, que por eso te reta cuando no hacés con él y sus productos lo que decís… Lo “coherente” sería (si creees que sus productos son buenos) que el bafici esté repleto de ellos (y tres en competencia no es mal numero) y que un jurado “esclarecido” los premie (como efectivamente pasó!).

    El problema (y en esto coinciddo) no es que “exista un grupo que se proponga dar ‘un fuerte golpe en la mesa del cine argentino’, como la Nouvelle Vague lo dio alguna vez en el cine francés”, sino que el taller Llinás (y su utopia pre-industrial y señorial) no es precisamente “revolucionario”.

    Lo que produce es un arte para el museo (un formalismo vacío), que no casualmente termina en el Malba (el museo de Barrio Parque), que tampoco casualmente fue erigido por un millonario aburrido.

    Y vos (para terminar con una metáfora política tampoco inocente), que crees ser un Dantón que detesta a los Robespierre y se dice republicano, termina siendo funcional a esa restauración monárquica de un “joven viejo” cine argentino. El devenir de este debate mostrará hacia donde te inclinás, aunque lamentablemente no reo que nada (ni siquiera tu tardío reclamo) cambie el rumbo de las cosas…

    Si alguna vez hay otra verdadera renovación generacional, tiene que venir por otro lado, si es que logramos que haya un lugar en el cine argentino para los que no tienen “amigos” en el INCAA o los festivales, y que losrealizadores se impongan por la sola fuerza de su obra… fuerza que solo puede venir de una profunda relación con su tiempo y no del circuito cerrado de un taller, un grupo o una clase.

  26. Nicolás dice:

    Vi ayer Todos mienten. La comunidad de creencias estéticas, intereses artísticos, ideología, y otros productos de consumo cultural, entre Llinás, Piñeiro y Moguillansky es inrrefutable, cosa que reconocen hasta los defensores de sus películas. Que dentro de ese marco de valores estéticos compartidos las obras particulares posean cualidades diferentes es una verdad de perogrullo, son directores talentosos y ambiciosos que cuando hacen una película su principal motivación es la diferenciación (tanto frente al cine externo como ante sus pares dentro de la comunidad FUC), actitud que nada tiene de novedosa, desde luego. Son jóvenes con un ego artístico inmenso, cosa que comparte con su principal referencia de la historia del cine, la nouvelle vague.

    Llinás creo que no entiende la postura de Q, quien solamente se empeña en señalar los elementos comunes que definen una actitud y un conjunto de valores estéticos similares que definen las afinidades entre estos directores. Cualquiera con cierta experiencia cinéfila se da cuenta de las coincidencia de este grupo, no entiendo francamente el por qué de las reacciones colmadas de enojo de sus integrantes y defensores. Que compartan una postura ante el cine no implica que las películas no sean en algunos puntos diferentes entre sí, y que la responsabilidad del resultado final no sea adjudicable a su director.

    En cuanto a mi parecer acerca del defecto fundamental que atraviesa a todas estas películas, o al menos el elemento que me genera cierta desconfianza y decepción ante films de tanto brillo formal y colmados de referencias de otras artes, es la manifiesta hostilidad a la Historia (paradójicamente en Todos mientes y en el Hombre robado se habla de historia todo el tiempo), la incapacidad de estos directores de enfrentar el cine con lo real, de elaborar algún tipo de tensión entre la cámara, la puesta en escena y la realidad. Llinás y Piñeiro eligen (y es válido que lo hagan) construir universos cerrados donde lo que circulan son únicamente citas y referencias artísticas e históricas, sin otra finalidad que el brillo y la satisfacción intelectual, lo que se dice pajearse citando a Borges y a Sarmiento.

    El problema está en que ellos se definen a sí mismo como modernos cuando justifican sus películas. Y da risa. Si algo en el arte es anacrónico y reaccionario hoy en día es un producto artístico que se nutre únicamente de otros productos del arte, situándose al costado de la Historia, de una manera hiperconciente. El cine contemporáneao más interesante justamente es aquel que se enfrenta a lo real y construye tensiones como dice Q entre la cámara y la realidad. En este Bafici la película ganadora Aquel querido mes de agosto es un ejemplo.

  27. Nick Name dice:

    Quería pedir disculpas por todo lo que dije en el número 5 de esta edición. y por los ataques y eso. perdón a todos aquellos que hicieron sus películas. de verdad, me siento mal. prometo portarme bien de ahora en más.

  28. Santi dice:

    Juana Dorrego: yo te puedo casi asegurar que alguien del CIEVYC no podría hacer una película como “Todos mienten” o “Castro”, porque no cuenta con el respaldo institucional que sí cuentan los alumnos y egresados de la FUC. Y fuera de eso, te diría que tampoco, porque es un cine clasista y elitista que se mama en Pasaje Giufra y no en Constitución. Parece mentira, pero es bien real. En el CIEVYC, las mejores clases de Dirección las dicta Gustavo Fontán, autor de un Cine muy personal, que transita por los márgenes del ambiente cinematográfico que a vos tanto de debe fascinar, Juani. En la FUC, los profes son Giralt (sí, el de “Upa!”, la hermana rubia y tonta de la hermandad), Llinás, Fillipelli…
    Hay muchas diferencias, por tal vez sean tan evidentes que se te escapan, Juana.

  29. Santi dice:

    “Si lo que vemos son entre 60 y 120 minutos de personajes en movimiento, hablando, filmados de tal o cual manera, con tal o cual fotografía, montado así o asá. El cine no es lo que está fuera de la obra cinematográfica”.

    Si te tomás el trabajo (o le pedís a tus profes que te lo exijan) de leer algunos textos autobiográficos de tipos como Bresson, o Bergman o Tarkovski (que se murió de cancer, casi que lo mató el Cine) te darías cuenta que lo que dijiste fue una reverenda pelotudez.

  30. BobbyFischer dice:

    A ver esto viene de lejos: ya Balnearios, El amor primera parte o A proposito de Buenos Aires, eran obras colectivas que desde un principio sacrificaban la visión de un director/autor en pos de la figura de un productor/promotor que utilizaba las peliculas como meros artefactos dentro de su propia escala de promoción de un ideal estetico, de una idea politica de cine previamente codificada, como una especie de revival estetico de la fricción que existió 90 años antes entre el formalismo estetico ruso y la propaganda sovietica, y donde la realidad resulta aplastada por la dependencia del director a una etica, un lenguaje, una mirada politica sobre la realidad y sobre el cine mismo, y una norma de producción previamente estipuladas y donde el trabajo del propio director queda reducido al de articulador de la puesta en escena (labor que en Castro paradójicamente se comparte con el coreografo), es decir al mero trabajo sobre la “forma” de ese discurso inmutable (con corsets (ideologicos) muy precisos): elemento en común que el cine norteamericano clasico toma del realismo socialista sovietico, cuando se empieza a revelar su carácter institucional y seriado. Como reacción al INCAA esta muy bien, ahora dentro de contextos como el Bafici en donde el INCAA no tiene incidencia alguna, estos productos carecen de razón de ser y no dejan de resultar contradictorios a los preceptos fundadores del propio festival. Como el institucional de la constructora, la unica finalidad es de servir de mecanismo publicitario a la Universidad del cine, en su busqueda por atraer los numerosos y atractivos estudiantes extranjeros, deslumbrados ante la “vidriera” del Bafici y de todo el circuito cultural alrededor de él (el teatro del Abasto). Curiosamente en la epoca de la convertibilidad, antes del fracaso comercial de la pelicula Mercano el Marciano y cuando la FUC tenia un arancel mas accesible y democratico, no se bajaba tanta linea ni existia la necesidad de esta suerte de purismo estetico. Si algo tiene el cine de valioso es la mirada (individual) por contraste y es lo que este tipo de peliculas terminan negando, dedicadas exclusivamente a la repetición de una norma estetica (mas allá de las diferentes visiones de cada “eventual” director) como marca de fabrica y a la pericia con que estén ejecutadas, condicionando cualquier proposito artisitico y revelando el carácter accesorio de aquellas personas que forman parte de un proyecto cinematografico. Y que muchas veces (si no siempre) esa influencia se quiere hacer sentir por declaraciones explicitas cartas, cartas y mas cartas, declaraciones publicas, entrevistas tanto de Filipelli como de Llinás, en lugar del peso de las propias películas (notas en el Amante, libros patrocinados por el Bafici, documentales institucionales: “El cine (Bafici) según Filipelli”, escrito y dirigido por si mismo. ¿Cual es la institución del cine Llinás/Filipelli? El propio Bafici con sus directores adictos (Wolff en este caso).

  31. Pablo Wachtel dice:

    Perdón, acá va el mensaje un poco mejor, porque se me mandó sin querer y estaba el mensjae de Santi pegado al final y el mío sin terminar:

    Santi,

    Tu consideración, un tanto reduccionista, de la FUC también podría ir para el ENERC (escuela que depende del INCAA). Que la FUC respalde institucionalmente a los alumnos que quieren hacer películas, ¿no es lo que una institución tendría que hacer? Que el Cievyc no pueda hacerlo por no tener los fondos sufiencientes es otra cosa (y sí, también injusta, por eso la FUC sale esa cantidad de plata, pero esa cantidad de plata)

    ¿La FUC hace un cine “clasista” y “elitista”?, la FUC en este festival tuvo películas como “Todos mienten”, “Castro” y “Plan B”, ¿las viste las tres?, ¿comparaste las dos primeras con la tercera?, te puedo asegurar que tu teoría del elitismo se caería automáticamente. Es más, agregale que el año pasado la FUC también presentó una película como “Lavalloll”, ¿a viste?, ¿qué te parece?

    Con respecto a los profesores, no voy a discutir (ahora) el hecho de que consideres que Gustavo Fontán es un buen profesor, “autor de cine muy personal”, porque también te podría decir que en la FUC hay muy buenos profesores de los cuales nadie habla, dado que todo se reduce a Llinás y a Filippelli. Esto es como reducir el ENERC a que depende del INCAA.

    ¿Quién dijo que Giralt es un buen profesor?, ¿quién dijo que haciendo buenas películas no se puede ser buen profesor o viceversa?. En la FUC daban (y dan) clases profesores que se oponen (tanto estética como ideológicamente) a Fillippelli y Llinás y nadie dice nada, porque es justamente la gracia (pensá en Claudio España, Cristian Ferrer). La gracia del choque, del encuentro.

    Me acuerdo de una frase que estaba pintada en la pared en frente de la FUC, decía algo así como “Chetos de mierda, aprendan a hacer cine sin plata- Roger Corman”. Es una frase que cada vez que pasaba me causaba gracia y hasta pensaba que algo de razón tenían, con el tiempo y las películas me di cuenta que sigue estando en lo cierto, pero sin embargo me di cuenta que el cine no se reduce solamente a eso, porque sino las “posturas” están de los dos lados, lados que en algún momento se unen, dado que finalmente están haciendo películas y si todo esto que estamos criticando no se ve en las películas, no tiene sentido.

  32. Santi dice:

    Pablo, yo te agradezco que te hayas tomado la molestia de contestar mi comentario, que se generó a partir de uno de Juana Dorrego bastante irritante, pero de veras creo que películas como “Todos mienten” o “Castro” no podrían emerger de una escuela como el CIEVYC. Es probable que mi consideración sea algo reduccionista: suele pasar en este tipo de debates. No veo en absoluto mal que la FUC apoye institucionalmente a sus egresados y alumnos, al contrario, me parece muy lógico y justo; sólo creo que el CIEVYC no tiene ni por puta los medios necesarios para competir con la FUC en ese sentido.
    Lo de los ignotos buenos profesores de la FUC te lo concedo: ahi generalicé. Pero lo que me parece innegable es que entre Fillipelli y Llinás han trazado un perfil académico que luego se traduce a un cuerpo de películas que comparten una misma filiación y algunos (bastantes) rasgos estéticos, en general.

  33. Santi dice:

    ¿Vos decís que no existe un ‘estilo Fuc’ o algo asi?

  34. jorge dìaz dice:

    LLINÁS ES LO MÁS.

  35. Pablo Wachtel dice:

    No precisamente. Lo que digo es que en la FUC hay gente (no digo “directores”) que filman y tiene ciertas inquietudes (me refiero a los que estrenan sus películas). Inquietudes repetitivas, pretenciosas, interesantes, lo que sea, como en toda facultad. Estoy de acuerdo con vos en que tienen más posibilidad de filmar por el apoyo que brinda la institución (además de que algunos tienen bastante plata), pero te puedo asegurar que no necesariamente la gente que tiene mucha plata hace buenas películas (de hecho Flor Macri no filmó un solo plano en su vida). De hecho compará lo que salieron (económicamente hablando) películas como “Todos mienten”, “Castro”, “Plan B” o “Llavallol” y te vas a llevar una sorpresa. Para hacer un buen plano no es necesaria mucha plata, eso lo sabemos todos.

    Además por otro lado, no le encuentro problema a que exista un estilo FUC. De hecho, ojalá existiese un “estilo”, más bien diría que hay gente que está buscando un “estilo” que en algunos se nota más que en otros. Después podemos criticar cinematográficamente todo esto, sí, obvio. Pero creo que esto también se da en otras facultades o escuelas de cine. Que existan películas “hermanas” me parece algo positivo, es decir, son dos personas que tienen las mismas inquietudes (con ciertas variaciones). De ahí que las inquietudes de estas personas sean criticables, o se considere que las mismas fallan, es otro tema (el más interesante a mi criterio), pero por lo menos tienen inquietudes, plantean ciertos problemas, cosa que no veo mucho en el cine nacional, donde abunda el conformismo y la tranquilidad formal.

  36. Pablo Wachtel dice:

    Y agregando una cuestión a lo del “estilo” que vos decís que trazan Fillippelli y Llinás, tampoco me parece mal. Hay gente en la FUC que está de acuerdo con ellos y gente que no, los dos tipos de gente hacen películas o cortos y no creo que haya problema ahí. Es como criticar a la escuela de Subiela porque todos los alumnos después terminan haciendo cortos “alla” Subiela… Ese no es el problema, en todo caso, critiquemos a Subiela y a los cortos y películas que salen de la escuela de Subiela, y no el hecho de que él forme alumnos de esa manera. Digo, ¿dónde entraría por ejemplo Dolly Pussy?

  37. Nicolás Prividera dice:

    Sigo con mucho interés este mini-debate que se da desde hace días en LLP, y no quiero que mi leve nombre (mencionado al pasar por un comentarista) sea invocado en vano: agradezco que alguien crea que puedo aportar algo al debate, pero si pongo mi firma prefiero hacerlo fuera de la andanada de comments, porque aquí (como siempre en Internet) muchas veces se mezclan las ideas interesantes con meras chicanas lanzadas al calor de la discusión (y así como en este debate estoy de acuerdo con quien suelo estar en desacuerdo, también estoy en desacuerdo con quien suelo estar de acuerdo, incluidos amigos que comparten este mismo teclado). Así que prefiero, a la hora de (a)firmar algo, colaborar (en el blog de Roger Koza, aquí mismo, o en algún otro sitio) con algo escrito luego, con mas tranquilidad (aunque con igual ánimo polémico).
    De todos modos, no quiero dejar de decir algo en general: El problema (mayor para quien, además de intentar lateralmente la crítica, pretende -en algún momento- seguir haciendo cine) es que nuestro medio cinematográfico es reacio a los debates (y eso solo ya nos diferencia de la archicitada nouvelle vague, construida a partir de constantes polémicas entre sus realizadores-críticos). En el mundillo del cine argentino (como en la política argentina en general) no parece haber lugar para la discusión abierta de ideas, sino para el mero partidismo: o se está con A o con B (y uno se convierte automáticamente en “enemigo” de A o B). No se discuten las ideas de fondo (porque muchas veces no las hay): las defensas corporativas se imponen a la discusión ideológica. Y prima el pragmatismo de la realpolitik (quedar bien con todos) o la lógica del aguante (a la que solo le faltan los barrabravas de tal o cual escuela o festival de cine).
    Tal vez por eso los realizadores no suelen entrar en polémicas, y los críticos son demasiado amigables… Pero eso le quita a cualquier espacio creativo su conflictiva vitalidad, y además no evita que esas disputas se den de modo subterráneo, con una lógica de camarillas que giran alrededor de la defensa de sus módicos espacios de poder. Así que bienvenidas las polémicas como esta (que solo Quintín o Batlle parecen animarse a promover y sostener).
    Ojalá que la discusión se abra mas allá de estos sitios o blogs, porque creo que por primera vez en mucho tiempo se está cuestionando con precisión el NCA (no causalmente en un período de crisis), con una enjundia antes solo dirigida contra el viejo cine argentino o el INCAA. Pero tengo la impresión de que la polémica no dejará de ser minoritaria (achacada a un desborde de personalidades “vociferantes”). Tanto por la renuencia de los realizadores y productores a discutir sus procedimientos (políticos, aun cuando los nieguen), como por la complacencia de buena parte de la crítica con los últimos productos del NCA (tal vez porque piense que ciertos nombres deben ser defendidos a toda costa, sin darse cuenta de que a esta altura solo se está defendiendo un nuevo statu-quo, que amenaza con convertirse –si no lo ha hecho ya- en un nuevo “viejo cine argentino”).
    Y esto sucede porque no logra aparecer un “nuevo paradigma” que ponga en cuestión el anterior (como sucedió en los albores del NCA, allá lejos y hace tiempo). Para algunos esa renovación viene de la mano de la factoría o taller Llinás (como quieran llamarlo), para otros (entre los que me incluyo) esa renovación aun no aparece de modo claro. Lo que hay que clarificar, en todo caso, es si no aparece porque no hay cineastas que puedan darle base de sustentación a esa ruptura con lo establecido, o simplemente porque este nuevo statu-quo los ahoga o invisibiliza.

  38. el lord dice:

    ¿Puede opinar un espectador común y corriente (yo) o en el debate sólo hay lugar para expertos? Antes de que se me responda (si es que alguien lo hace), tomo la palabra y digo:

    hasta el momento, ninguno de los participantes en la discusión nos ha incluido en sus argumentaciones. ¿Para quiénes filman los cineastas? ¿Para quiénes critican los críticos? ¿O será que unos filman y otros critican sólo que sus amigos los quieran más (como dice García Márquez cuando se le pregunta para qué escribe)?

    Muchachos, los espectadores garpamos la entrada a cines y festivales, y compramos dvd (cuando los hay) y revistas y diarios para ver sus pelis y leer sus críticas. No se hagan los distraídos.

  39. Pablo Wachtel dice:

    ¿Y que querés decir con eso?

  40. el lord dice:

    ¿Me estás hablando a mí, Pablo Wachtel?

    En tal caso, te respondo:

    quiero decir que terminen de mirarse el ombligo e incorporen al espectador a sus argumentaciones.

    Si no estabas hablándome a mí, disculpame.

  41. Pablo Wachtel dice:

    Sí, te estaba preguntando a vos. Yo creo que el espectador está incluido en las argumentaciones, bah, en bastantes de las que se hacen acá, pero hay discusiones en las que el espectador no tiene nada que ver y algunas que sí, no sé… De hecho muchos de los que opinan acá (como yo) son espectadores, así que es una manera de incluirlos(se), de hecho se incluyen solos, como vos. Lo que no entiendo es si estás planteando como tema la relación entre el cine y el espectador o si querés que aparezca la palabra en medio de todo eso. En fin, simplemente se opina (a veces, muchas, de más) así que bueno…

  42. lalectoraprovisoria dice:

    Nicolás P: Estás invitado a participar con un post cuando quieras.

    Abrazo
    Q

  43. BobbyFischer dice:

    A ver de ultima el espectador comun siempre va a tener el cine comercial como reflejo de su mirada. No se puede pretender que todo tenga una mirada que apunte a una mediania. En todo caso habria que preguntarle ahora si al INCAA porque esa industria que dice defender no produce un cine “industrial” mas vigoroso y sugestivo. La discusión estetica en torno al Bafici en cambio esta muy bien, lo que si, es un espacio perdido si esta cooptado por determinadas logias, y no hay una recepción critica que salga de la actitud condescendiente.

  44. el lord dice:

    Mirá, P.W., leo y releo la disputa y no encuentro a los espectadores por ningún lado. Sin embargo, a mi juicio, deberían (o deberíamos) estar incluidos no como menciones al voleo, sino como miembros activos del cine en tanto fenómeno cultural.

    Mucho hablar del NCA, pero nadie ha dicho en qué se supone que consiste ese NCA. ¿Qué tiene de nuevo? ¿Es necesario? ¿Es indispensable? ¿Qué lo diferencia del VCA? ¿No debería ser NNCA, para diferenciarlo del NCA de los 60? ¿Qué función cumplen estos rótulos?

    Quizá los expertos conozcan las respuestas, suponiendo que legitimen las preguntas, pero el común de la gente (entre ella, yo) no. Entonces, leo el debate y siento que no están pensando en el espectador. Después, tarde o temprano, cuando sus películas terminan siendo fracasos comerciales, putean al público y también al país.

    ¿Se habrá planteado Favio si su cine era nuevo o viejo? La nouvelle vague, que tanto parece servir de referencia, el neorrealismo, del que poco se dice, y la escuela de cine documental inglesa fueron, en efecto, nuevo cine, porque transformaron la forma de hacerlo, de entenderlo y de verlo. Curiosamente, en su labor teórica los tres incluyeron al espectador.

    La EDI, el NI y la NV fueron movimientos culturales con sólidas argumentaciones políticos para explicar su existencia. Aquí, por el contrario, hay, o eso creo, apenas una verborrea que oculta la fragilidad argumentativa y un cúmulo de agresiones inter pares.

  45. el lord dice:

    “A ver de ultima el espectador comun siempre va a tener el cine comercial como reflejo de su mirada. No se puede pretender que todo tenga una mirada que apunte a una mediania.”

    Bobby Fisher, no estoy diciendo eso y menos lo estoy pidiendo. Claro que si vamos a ejercer una especie de discriminación: este cine es para los que saben, los cultos, los inquietos, y este para el montón, los grasas, los conformistas, entonces no hay nada que discutir, salvo continuar haciéndolo como en este post.

  46. Pablo Wachtel dice:

    Estimado Lord,

    Creo que todas esas preguntas que hacés no necesariamente tienen como eje al “espectador” (algo tan ambiguo…), en principio si definimos al “espectador” como “persona que va al cine”, todas esas preguntas que hacés incluyen al mismo, de manera relativa, de manera tan relativa como la definición de “espectador”.

    Además ¿por qué no te metés en la conversación (o discusión o lo que sea) con tu argumento? porque sino terminamos hablando de análisis sintáctico en vez de hablar de los temas complicados.

  47. el lord dice:

    Pablo Wachtel, agradezco tu gentileza, pero no tengo forma de meterme en la discusión porque desconozco los temas que discuten. Nada sé de la Fuc ni de otras escuela u organizaciones por el estilo. Tampoco no sé quiën es quién entre los nombres referidos en la discusión.

    Pienso que lo mismo podrán decir otros espectadores comunes y corrientes que lean el debate. Quizá mi razonamiento peque de lineal, chato y harto sabido: una novela cumple su destino cuando alguien la lee, etc; desde luego, una peli es tal cuando alguien la ve. Así, millones de personas integran el mercado del cine: según yo, son los espectadores. Me parece que cualquier discusión en serio acerca del cine tiene que incluirlos, porque si no cojea tanto como si no incluyera a, digamos, los mecanismos de producción.

    En fin. De nuevo, muchas gracias a vos por este breve diálogo (gracias también a BobbyFisher por haber contestado a mi primer mensaje).

  48. el lord dice:

    Perdón:

    “tampoco sé quién es…”

  49. BobbyFischer dice:

    Muchisimas peliculas de la Nouvelle Vague fueron un fracaso de publico, algo que limito muchisimo las carreras de por lo menos los Godard, Demy, Rozier, o Eustache entre la generación que les siguió, no hablo de aquellos como Chabrol o Rohmer que siempre se repitieron y apostaron a un publico en concreto o de aquellos como Truffaut que terminaron haciendo un cine contra el que despotricaban en sus inicios siendo sus peliculas mas experimentales y elaboradas (Disparen sobre el pianista) autenticos fracasos de un publico que les dió la espalda. No tiene que ver la cantidad de espectadores, con el enfoque (hacer productos en teoria mayoritarios) o la calidad.

  50. Pablo Wachtel dice:

    Creo que la única vez donde los espectadores de cine fueron importantes fue cuando salieron corriendo del café donde se proyectaba la Llegada del tren a la estación de la Ciotat.

  51. el lord dice:

    Es difícil que todas las películas de un realizador sean exitazos. Hasta John Ford y Clint Eastwood han tenido fracasos.

    A mi juicio, lo que importa de la nouvelle vague es que transformó la manera de hacer cine y la forma de verlo. Más allá de la carrera de sus creadores, el impacto cultural de la NV es, creo, indiscutible y tiene alcance mundial.

    No sé si Rohmer se repitió o dio vueltas a una misma idea, expuesta en forma distinta cada vez. Chabrol, quizá. En todo caso, también dudo que hayan apostado a un público en concreto. Pienso que más bien se hicieron un público.

    Son tantas las fluctuaciones de Godard que su carrera ha sido eso, una especie de revolución permanente. Creo que Demy se vino abajo porque no tenía mucho más, en cambio Rozier desarrolló un cine consistente, al menos eso me parece aunque no popular.

    Y lo de Truffaut lo veo más como la evolución natural de una estética que como un agotamiento del impulso inicial. Coincido, eso sí, respecto a Disparen sobre el pianista.

    Desde luego que el número de espectadores no tiene que ver con la calidad de un producto, en este caso cinematográfico. Pero el auto excluirse del mercado o el buscar un mercado chico para no correr peligro de contaminarse con el mercado mayoritario me parece un error. Kurosawa (Akira) podría haber dicho mucho al respecto.

  52. alfred chicho dice:

    propongo que este blog se llame la lectora proletaria!

  53. Mariano dice:

    Me enteré de la controversia y acá esta mi aporte con un pequeño texto sobre Castro, película que me gustó.

    http://elasadodesatan.blogspot.com/2009/04/castro-2009.html

  54. Anónimo dice:

    “no tengo forma de meterme en la discusión porque desconozco los temas que discuten”
    Y eso lo dice metiéndose en la discusión! Lo que solo logra desviarla hacia la nada… Eso si es el perfecto ejemplo del “espectador” puro y duro.
    A este tipo de comentadores mas les valdría seguir de largo, o leer en silencio y abstenerse de querer ejercer su módico hobby de hablar al dope.

  55. Abadonadlo todo dice:

    Abandonadlo todo

    Abandonad Dadá

    Abandonad a vuestra mujer,
    abandonad a vuestra amante.

    Abandonad vuestras esperanzas y vuestros temores.

    Abandonad vuestros hijos en medio del bosque.

    Soltad al pájaro en mano por aquellos que están volando

    Abandonad si hace falta una vida cómoda,
    aquello que os presentan como una situación con porvenir

    Lanzaos a los caminos.

    ANDRÉ BRETON / 1922

  56. el lord dice:

    jeje, Anonymous 10:16 pm. Seguí mirándote el ombligo: total, si los espectadores puros y duros no entienden a genios como vos, la culpa es de aquellos ignorantes. Hay quienes además tienen la osadía de irrumpir en una discusión erudita. Qué público de merda, che, y qué país de cuarta. ¿Para semejantes grasas hacemos cine de calidad, exquisito, refinado, moderno, inteligente, nuevo, audaz, imaginativo, exploratorio y todo eso? Esto en Europa no sucede.

    Tal como pedís, voy a leerte en silencio.

  57. cosita linda dice:

    “Abandonad Dadá”!!!??? Jamás!

  58. Santi dice:

    Hoy, ciertas películas de la nouvelle vague me causan la misma impresión que “Rayuela”: me parecen obras muy ancladas en un momento específico de la Historia o en un momento muy particular de la vida de cada espectador. Salvo los más radicales experimentos godardianos, creo que la mayoría de aquellas obras funcionaron sólo por oposición a un régimen anterior y luego envejecieron.

  59. Santi dice:

    Ese Breton, ufff…

  60. Jorge dice:

    Más allá de algunos “pases de facturas” personales, estos cruces son saludables porque permiten abrir el juego y habilitan a que se piensen estos temas en espacios más amplios. Descalificar por “pequeño burguesa” la preocupación estética es un viejo prejuicio ideológico que ya atrasaba algunos años en los setenta… Me parece que resulta más estimulante, en cambio, preguntarse con qué otras manifestaciones culturales dialogan estas películas y estas formas de hacer ficción. Cuánto del cine que se está produciendo actualmente (sea en talleres, factorías o industrias) nos interpela como habitantes de estas tierras o nos sensibiliza como habitantes del mundo global que cruje con intensidad inédita. En qué formas de contar nos sentimos incluidos y a cuáles vemos con distancia, no para fijar unanimidades (siempre sospechosas) sino para reconocer los nuevos relatos que incipientemente tratan de decirnos cosas sobre el presente, el pasado y el futuro. Me pregunto: ¿por qué Llinás y Q “tienen” que coincidir acerca de lo que debe considerarse un “autor”? Acaso, ¿no está actualmente la figura de la “autoría” en una revisión incesante que, afortunadamente, la ha sacado del confortable entumecimiento que traía desde hace décadas? ¿Y si pensamos espacios de circulación más amplios y que no se restrinjan a los “circuitos cerrados” del “entre nosotros”? ¿Qué hay más allá sino incertidumbres? Nada mejor que tomar nuevos riesgos y asumir esas incertidumbres. Los espectadores (y los polemistas) seguro lo terminarán agradeciendo.

  61. el lord dice:

    Che, Anonymous de ayer a las 10:16 pm, rompo el silencio que me sugeriste porque, creo, algo raro está ocurriendo.

    Aquí, arriba, Jorge también menciona a esa especie tan odiada por vos: ¡los espectadores, puaj!, y en Bafici 14, el Fantasma de Natasha Richardson ha escrito lo siguiente:

    en algún punto de los 90, la línea se cortó y la crítica dejó de pensar en su destinatario natural: el lector. al contrario, en ésa época (que no duró tanto, porque se inició también en los 90), los críticos empezaron a hablarse entre sí y a los directores y actores amigos/enemigos, repartiéndose palos. el lector quedó como rehén involuntario: algunas veces se lo usó para demostrar la valía de una película; otras para lo contrario. pero el explicar porqué una película puede ser buena o mala (siempre en los medios masivos) quedó supeditada a si los diegos (battle y lerer) tenían afinidad con los directores/actores/(y, nueva categoría fruto de la fuc y el nca)productores. los diegos escriben bien. los diegos son buenos en el fondo. y disfrutan del cine en sus más variadas acepciones (aunque b [ se refiere a Battle] no tanto como l [Lerer]). sin embargo, tiene que expandir sus horizontes de llegada. recuerden muchachos que escriben para todos. y su desafío más grande es lograr que ese “para todos” no sea el “todos” al que apela sirven para hablar bien de brigada explosiva, sino el “todos” que, en un futuro, pueda sentirse inclinado a visitar el bafici. ¿me explico?

    .

    Claro, siempre puede afirmarse que Jorge y El fantasma de NR ejercen, como yo, el módico hobby de hablar al dope. ¿No te parece, Anonymous de ayer a las 10:16 pm?

  62. Mariángeles dice:

    Espero con ansiedad el artículo de Prividera.
    Me parece que se está abriendo un cuestionamiento parecido al del «nuevo cine argentino» en el «nuevo jazz argentino».
    Si pusiéramos los dos casos en paralelo surgen coincidencias: negación de todo lo anterior, supuesta sofisticación y superioridad intelectual, acceso a canales antes impensados, endogamia, ombligocentria, coro de aduladores, desprecio por el público, etc. etc. Creo que hay un discurso y una actitud parecida (¿será generacional?). No es casual que ahora ambos están bajo la lupa. ¿Serán tan lujosos los trajes nuevos del emperador, o en realidad está desnudo?

  63. cuervo dice:

    Las discusiones de esta semana no son debates estéticos sobre el Nuevo Cine Argentino, sino peleas ególatras entre Llinás, Quintín, Peña, por motivos más personales que estéticos o políticos. Yo no veo que se pueda debatir acerca del Nuevo cine argentino en general, recurriendo a las muletillas carnevalianas acerca del ombliguismo, desprecio por el público, actitud generacional, etc. No se pude ajustar cuentas gruesamente con un conjunto en el que se incluye a Lucrecia Martel, Lisandro Alonso, Llinás, Ezequiel Acuña, Matías Piñeiro, Moguilansky, Trapero, Santiago Loza, Iván Fund, Marco Berger… y hasta Raúl Filipelli! como si todos fueran lo mismo. No hay un colectivo “Nuevo Cine Argentino” al que se pueda despachar en bloque. Hay que hablar de cada uno. Y no confundir ese debate con estas rencillas entre dos o tres tipos con un ego demasiado inflado.

  64. Nick Name dice:

    Perdòn Cuervo, vos sos el mismo que escribiste en tu blog este buen comentario que transcribo a continuaciòn (y que contradice tu comment de aquì al señalar que si hay un colectivo…)?:

    Finalmente el Bafici 11 parece haber arrojado dos “ganadoras”: Todos Mienten y Castro, películas que sendos autores presentan como hermanas y de las que Llinás hace todo lo posible para ser considerado una especie de padre, tutor o encargado. No es del todo cierto que ambas hayan ganado el festival, pero en la prensa chica (la que lee el “ambiente”) se las trata como”las” ganadoras. La necesidad de titular, de vender tapas, de descubrir nuevas tendencias, de señalar revelaciones y caídas en desgracia les otorga protagonismo y poder a los editores de estos medios. Y esa necesidad parece dictar ahora que hay una revolución en curso en el cine nacional -o quizás universal- cuyo epicentro pasa por la FUC.
    Las películas Todos mienten y Castro distan de ser capaces de iniciar revolución alguna. La visión de estos films tiende a producir una excitación epidérmica, pura hiperkinesia en el caso de Castro, cierto aire excéntrico en Todos mienten. Un rato después de terminada la proyección, ese histerismo tiende a disolverse en la atmósfera. ¿Qué pasó? Nada. Se trata de dos ejercicios de estilo construidos a partir de un programa estético político insistente e irrisorio. Es tan autoconsciente esta operación que hasta prentenden inscribirse en una línea de la historia argentina. Ambas películas cultivan una especie de extravagante sarmientismo que no se desprende de nada que no sea la sobreactuación del gorilismo de sus propietarios. Da la impresión de que sus autores no tienen demasiada idea de lo que hablan pero ansían ser identificados como hijos orgullosos de una burguesía ilustre.

    Revolución y conservadurismo son etiquetas problemáticas, pero en el ambiente cultural del tardocapitalismo ser gorila, reivindicarse de una clase ilustrada, pertenecer a una elite y despreciar a los que no pertenecen puede verse como “transgresor”. Llinás lo hizo: Balnearios es el manifiesto político del desprecio a las ciudades balenarias sindicales, desde la óptica de un Borges/Bioy venido a menos: digamos el Borges/Bioy de los diarios de Bioy, más que el de Ficciones. Los hermanos menores de Llinás, sus discípulos o protegidos, quieren imitar el gesto pseudoaristocrático del numen, incorporan a Sarmiento, llaman a Rosas “el tirano del siglo diecinueve”, o le tiran piedritas a un busto de Jauretche.
    Hay un film que funciona como referencia secreta en estas “películas hermanas”: aquella Invasión con argumento de Borges/Bioy de la cual estas (sobre todo Castro) se postulan como relecturas juveniles y quizá cómicas. No hay que sobrevalorar esta inscripción política que ostentan, pero tampoco hay que omitirla: porque sus realizadores (Llinás, Moguilansky, Piñeiro) las han puesto para que se diga algo sobre ellas. Escandalizarse es hacer el juego a esa voluntad de provocación algo pueril; reconocer que ellos desean que se los reconozca como burguesitos arrogantes ayuda a pensarlos en su deseo y en su resultado.
    Mucho se habla de la puesta en escena de estas películas. Los que destacan este aspecto probablemente no se hayan detenido a pensar qué significa esa fórmula cuando se habla de cine, pero les basta suponer que se trata de algo “importante”, quizá porque este concepto remite a la tradición crítica cahierista al que este grupo también desearía adscribirse. La puesta en escena en este caso significa un funcionamiento de las variables técnicas que sostienen un film: se refieren los movimientos de cámara, el desplamiento de los actores, las entradas y salidas de cuadro, un ritmo de montaje, un tono monocorde de los parlamentos, un hieratismo amanerado de las actuaciones… todo eso conjugado en una dimensión formal presuntamente autónoma de cualquier sentido que los films produzcan. Una arrogancia de la forma, proveniente de lecturas mal asimiladas de Godard y Daney.
    Una especie de movimiento falso en el caso de Castro, cierta vertiginosidad física que a los diez minutos de empezada la película se agota, porque no conduce a ninguna parte más que a sí misma. En el caso de Todos mienten (un film más tedioso, porque en lugar de corridas callejeras vemos a un grupo de personas encerradas en una casa de fin de semana jugando juegos sin gracia), este formalismo se cristaliza en viñetas estáticas donde los personajes disparan frases con voluntad de sugestión y finalmente insignificantes. El tono monocorde de los actores (que en gran parte son los mismos en ambas películas) tiende a anestesiar toda progresión dramática, de modo que ambas, la más movediza y la más estática, pueden graficarse con un encefalograma plano.
    Estas películas proceden de la sobrevalorada A propósito de Buenos Aires, film colectivo de hace un par de años en el que participaron los realizadores de ambas, junto a otros, todos coordinados por Raúl Filipelli. Era muy notable en ella esa sensación de querer ser Godard y no poder. Al poco tiempo Filipelli hizo Música nocturna (que no es Nuestra música), en la cual el elenco desafinaba de un modo lastimoso para los oídos. Los alumnos dilectos de Filipelli han sabido resolver esta falencia acudiendo a un grupo de actores del teatro independiente porteño cuya entonación afectada les da una tonalidad homogénea. Lo que en las dos se destaca es su programa estético cerrado, la frialdad del cálculo del funcionamiento técnico y la falta de alma. Yo sé que en una crítica de cine no queda muy bien decir que estas películas carecen de alma, pero esto no es una crítica de cine y además es verdad: son películas desalmadas.

  65. Nick Name dice:

    “No se pude ajustar cuentas gruesamente con un conjunto”, pero si se puede enjuiciar crìticamente a la FUC?
    Yo creo que tenès razòn en tu nota y no en tu comentario: el NCA existiò como generaciòn, mas allà de las diferencias de cada uno de los directores. Hay un espìritu en comùn, y eso es lo que està en discusiòn. Sobre todo en este caso, donde por primera vez un “grupo” se reivindica como tal, aunque para algunos no sea un “novìsimo cine argentino” sino la demostraciòn de que el NCA ya es historia…

  66. elsita dice:

    el NCA fue una necesidad política de la Alianza, despues del menemismo y los muertos que manejaban el incaa (marbiz,etc) se abrió una puerta a los jóvenes.por eso ver mundo grúa hecha con película vieja otras con mal sonido y pésima imagen, otras aburridisimas para el gran público de todas maneras eran vistas con interés porque nos mostraba un universo nuevo , fresco, interesante.
    algunos/as llegaron al cine “industrial” y conservaron la frescura y la capacidad de sorprender, la mayoría no.muchos siguieron en lo mismo 10 años despues , y su cine se ve craquelè.
    ahora aparece algo nuevo , no para espectadores sino para entendidos y no está mal, pero claro es sólo para unos pocos.que lástima!

  67. Nick Name dice:

    En algo tenès razòn, Cuervo: hay que evitar que la crìtica sea carnavalesca y de beneplàcito de las Elsitas (ahì tenès tu espectadora modelo, Lord!)

  68. Rodrigo dice:

    Cuervo,

    Lo tuyo, que aparece citado en este blog, está tan bien escrito que me hace acordar a mi crítico favorito fallecido que nadie menciona y hay que comenzar a reinvindicar: Anibal Vinelli.

    Buenísimo!

  69. cuervo dice:

    Nick:
    pero yo no estoy hablando del nuevo cine argentino en su conjunto, ni siquiera de los cineastas formados en la FUC. ¿Cómo emitir un juicio que englobe a Lisandro Alosno, a Llinás, a Moguilansky y a Marco Berger? La discusión NCA/anti NCA es un falso eje; también lo es el eje “Chicos de la FUC/resto del mundo”. En el post que vos citás me refiero exclusivamente a Todos Mienten y Castro y más específicamente a la recepción que esta dupla ha tenido en el mainstream crítico argentino. Son estos críticos los que están hablando del triunfo de los chicos de la Fuc (categoría que yo no hago mía). Es una lectura ciertamente mezquina y oportunista de un Bafici que fue mucho más variado e interesante que esas dos películas.

  70. el lord dice:

    No entiendo qué te molesta, Nick. Elsita ha dado una opinión suya, y entre otras cosas ha dicho algo innegable:

    ahora aparece algo nuevo , no para espectadores sino para entendidos y no está mal, pero claro es sólo para unos pocos.que lástima!

    ¿Por qué tu ninguneo? Desconozco si Elsita es experta en cine, pero aquí ha expresado su opinión como espectadora. Si no estás de acuerdo con sus dichos, argumentá y rebatila. Imagino que varios legos podríamos aprender de lo que tengas para decirle.

    En cambio, pienso que reaccionar con desprecio ante lo dicho por un espectador le hace daño a este debate y, por elevación, también al cine.

  71. Samurai Jack dice:

    Esperando la carroza 2 que ni siquiera es cine llevó 100.000 espectadores, ahí tienen al espectador medio.

  72. Doctor dice:

    ¡Por favor echen a Nick Name de esta discusión!

  73. ManuelPandolfini dice:

    Se llama Rafael, ese Filippelli al que tanto remiten. Y Todos mienten es una maravilla.
    Ciao!

  74. Manuel Salto dice:

    CALLENSE!… Y SI QUIEREN HACER UNA PELICULA.
    SALGAN Y FILMEN.

    DEJENSE DE JODER CON TANTA MIERDA BLOGERA… PODES FILMAR EN EL FORMATO QUE QUIERAS (MIREN A FUND QUE FILMO EN DVCAM)
    MIREN A PERRONE… QUE FILMA DIGITAL Y HASTA CON CELULARES.

    DEJEN DE LAMENTARSE POR NO PODER PAGAR LA CUOTA DE LA FUC Y SI LA DEL CYEVIC (QUE TAMBIEN ES CARA, SEAMOS FRANCOS… NO SON POBRES USTEDES TAMPOCO Y LES SOBRA EL TIEMPO PARA ESCRIBIR EN BLOGS Y CONECTARSE A INTERNET).

    LO BUENO DE PIÑEIRO; LLINÁS Y MOGUILLANSKY ES QUE FILMARON!.

    ADEMAS SE ESTAN METIENDO CON UN CIRCULO DE LA FUC MUY ACOTADO, QUE PASA CON MARCO BERGER? QUE TAMBIEN ES DE LA FUC.
    A EL NO LE DAN CON UN PALO PORQUE SU PELICULA NO COMPARTE ESA ESTETICA.

    SEAMOS SINCEROS, CUAL ES EL PROBLEMA QUE TODOS TIENEN?… CREO QUE LA DISCUSION ECONOMICA; SOPORTE; APOYO, PODER…. ESAS BOLUDECES PSEUDO-MARXISTAS QUE SE LEEN POR ACA DAN LASTIMA.

    SI QUIEREN FILMAR; VAYAN Y FILMEN.
    FILMAR NO ES SOLO PLATA…

    OTRO DATO MAS QUE IMPORTANTE… ALGUNOS ACA SOLO PIENSAN EN ESO.

    PREOCUPANTE.

  75. lalectoraprovisoria dice:

    Manuel Salto: Entiendo que tengas cosas importantes que comunicar. ¿Pero no podrías usar también las minúsculas, como todo el mundo?

    Q

  76. x dice:

    Ese Nick Name dice:
    “sus autores no tienen demasiada idea de lo que hablan pero ansían ser identificados como hijos orgullosos de una burguesía ilustre”…

    ¿Qué demonios es eso? ¿Conocés a las familias de Piñeiro, Llinás y Moguillansky?
    Para mi que debieras tener tu propia columna de cine en el programa de Jorge Rial.

  77. Rosselli dice:

    A que te referis Mariangeles con lo del Nuevo jazz argentino? Algunos exponentes mas importantes de la vanguardia en el jazz (Jodos, Arredondo, Brandan, Carpossi) tienen una banda de Rock, muy pero muy recomendable. NINA Y EL LOBO
    La musica argentina, en su totalidad, goza de muy buena salud

  78. el fantasma de natasha richardson dice:

    che, a todo esto, ¿es verdad que filippelli plagió a otro autor? ¿habrá ocurrido lo mismo con “esas cuatro notas”, ese bodrio en el que nos quiso convencer que su mujer era un sex simbol y que el back de un concierto clásico podía ser interesante? y sí, está claro que no entendí. se lo deberé achacar a richard curtis. ¿o será a mi pésimo criterio? hay liam, salvame…
    y volvamos a ser tibios. a considerar que la polémica no es ni muy muy, ni tan tan… es decir, que no todos los chicos fuc son niños ricos con inquietudes artísticas, ni los cyevic son niños clasemedieros con inquietudes artísticas, ni todos los críticos son frustrados con inquietudes artísticas. digo, a esta altura del partido, el cine encarado como forma de arte tiene sus buenos y sus malos exponentes. el problema es que cuando en la argentina se quiere decir que alguien, por más esfuerzo, por más inventiva, por más lo que sea, igual hace una mala película, no se tiene que culpar al mensajero de “no entender” una visión del mundo (sesgada o no), sino que simplemente, como artista, el muchacho no colmó la expectativas. gracias y a seguir participando. agulla y baccetti (por separado, ahora) tienen un puesto para vos para hacer comerciales de impulse.
    niños de la fuc y del cyevic: por estudiar cine no son el non plus ultra de la intelectualidad cinematográfica. son meros exponentes de un oficio de director de cine. lo que no es poco, aunque tampoco mucho.
    eso sí, permitan que los demás discrepen con ustedes. sean frustrados o no. a veces, un frustrado tiene igual una opinión interesante.
    los quiero y los saludo del limbo.

  79. Nick Name dice:

    X, el que dice eso es Cuervo, en la nota citada. Deberías leer mejor. Y Rial no tiene nada que hacer acá, en todo caso hablemos de Marx (aunque a ese no creo que lo conozcas): si, hay una burguesía. Incluso una parte de ella es ilustrada (la mejor parte, claro). Y tiene hijos orgullosos. Pero en algo están de acuerdo vos y Cuervo: la culpa es de los “críticos que están hablando del triunfo de los chicos de la Fuc.” Ellos no tienen nada que ver, claro: solo hacen cine, y no se meten en política y esas “pelotudeces”. Si no es para vos, no es para vos: el cine es para gente como uno. Eso es lo que Elista supuestamente critica, pero con lo que en el fondo acuerda (ya que debe pensar que está bien: hay un cine para pocos y un cine para muchos, así es la vida!). Ese es el discreto encanto de la burguesía (la grande y la pequeña): ellos definen como es el mundo y lo que se puede pensar. Si te dejan. Porque hay otros comno el “doctor”, que directamente piden que te echen, o que al menos te pongan un muro…
    Pero ojo, no insistamos mucho con “ESAS BOLUDECES PSEUDO-MARXISTAS” (así, con mayusculas), que a ver si de la “preocupación” pasan a la acción… Y ahí la ilustración se les pierde, y su horizonte mental es el de un polícía fuera de servicio.

  80. cuervo dice:

    Bueno, Nick Name, tratá de defender tu posición sin apelar a distorsiones sobre los dichos de los otros. Bastaría que expongas tu pensamiento con claridad sin mentir sobre lo que sostienen tus interlocutores: ¿de dónde sacás que yo dije algo acerca de que “la culpa” la tienen los críticos y que los chicos de la FUC no tienen nada que ver porque no se meten en política?

    Yo no estoy hablando de ninguna culpa, ni tampoco dije nada parecido a esa tontería sobre los chicos que no se meten en política. ¿Qué necesidad tenés de atribuirme a mí esas pavadas?

  81. Nick Name dice:

    “En el post que vos citás me refiero exclusivamente a Todos Mienten y Castro y más específicamente a la recepción que esta dupla ha tenido en el mainstream crítico argentino. Son estos críticos los que están hablando del triunfo de los chicos de la Fuc.” Eso decías en tu comment, Cuervo.

    Tenés razón, la palabra “culpa” esta de mas. “Responsabilidad” te gusta mas?

    Igual no mqueda claro cuales son “ese tipo de pavadas”. Imagino que no te referirás a las “boludeces pseudo-marxistas”, no? Porque eras vos el que hablaba de esos chicos como representantes de la burguesía ilustrada…

  82. Nick Name dice:

    Lee bien lo que escribo, Cuervo. Y de paso relee lo que escribís, así sos mas consecuente. Por ejemplo, cuando decís:

    “Da la impresión de que sus autores no tienen demasiada idea de lo que hablan pero ansían ser identificados como hijos orgullosos de una burguesía ilustre. Revolución y conservadurismo son etiquetas problemáticas, pero en el ambiente cultural del tardocapitalismo ser gorila, reivindicarse de una clase ilustrada, pertenecer a una elite y despreciar a los que no pertenecen puede verse como ‘transgresor’”

    Vos crees que eso solo puede predicarse de dos películas? Si fuera solo un caso aislado, no habría problema. Pero son muchos mas. Y además esa “burguesía ilustre” hace mas que mandar a sus hijos a una exclusiva escuela de cine: tiene otros medios para imponerse como “ambiente cultural del tardocapitalismo”…
    Así que se coherente con tu visión clasista, por lo menos.

    Santi: Respondiste en el post equivocado. Látima, porque estaba bien decir que “cuando alguien escribe “ESAS BOLUDECES PSEUDO-MARXISTAS” en medio de un debate sobre políticas culturales además de cinematográficas, está demostrando su reverenda inconsistencia y deshonestidad intelectual.” Así que me permito devolver ese comentario a su lugar.

  83. elsita dice:

    pobre Nick no puede vivir sin mí.a ver querido mandate algún panegírico sobre el lumpen-proletariado.

  84. Nick Name dice:

    Te equivocaste de post. Este es el “intelectual”. Deberías estar en el otro, explicando por qué no hay minas copadas en LLP y en cambio están las Lita de Lazari como vos… Igual acá te va el panegírico:

    http://www.bonk.com.ar/tp/daily/1338/marcelo-fishbein-abran-las-carceles

  85. elsita dice:

    ¿quién es lita de lazari?

  86. cuervo dice:

    Nick Name:
    te repito: argumentá con tus propias ideas y no uses mis palabras para demostrar lo que a vos se te ocurre. Yo estoy hablando de esas películas y de ninguna más. Si a vos te parece que se aplica a otras, demostralo vos y no me distorsiones.

  87. Ethan Edwards dice:

    Cito: “Algo muy criticable de la FUC es que sucede algo parecido a lo que les pasa a los norteamericanos, para quien el mundo se circunscribe a ellos y todo lo demás, si bien saben que está, es una especie de conjunto foráneo y homogéneo. Desde que llegué hasta ahora para un FUQUENSE las otras escuelas de cine no existen” (LLinás, Revista El Amante, nro. 157 de junio de 2005, páginas 42/43; ya no la dirigía Q).
    Cito: “Yo no sé si esto es FUC o escuela de cine en general, porque siempre he enseñado en la FUC, pero veo una especie de adhesión malsana por el dibujo y las plantas y todo lo que supone una especie de cosa previa que luego en los decorados no sé si funciona de la misma manera. En cuanto a los largos, yo ahí estaria más de acuerdo con que personas vírgenes en su producción lleven todo muy preparado. Yo creo que las pelicúlas de la FUC te pueden gustar mas algunas que otras, pero todas en general son peliculas en las que llama la atención su capacidad técnica; no estoy hablando de estéticas compartibles, quiero decir que objetivamente los movimientos de cámara son buenos, la fotografía es buena, el sonido es bueno, de bueno para arriba. Yo no se si la FUC ha dado grandes directores, ha dado buenos técnicos en principio…..La FUC ha avanzado más en su sistema de producción -con más optimizacion en los recursos, más rigor, mejor equipamiento- que (y sería más simpático para mí que fuera al revés dado el rol que me toca cumplir) en su nivel académico” (Rafael Filippelli, mismo revista, msmo número, mismas páginas).
    Cito parte de la nota, la cual se intercala no solo con afirmaciones como las anteriores, sino con variadas opiniones de los alumnos: “Si se trata de aprender el “oficio del cine”, la mayoría de los alumnos entrevistados le reconoce mérito a su Universidad, pero en cuanto al plus necesario para ser un cineasta se encuentran mas contrariados, ya que sin dejar de ser criticos señalan a la FUC como el lugar de gestación del nuevo cine argentino”.
    Con lo expuesto no pretendo evadir mis propia argumentación, solo vi dos peliculas del ” taller LLinás” y coincidí totalmente con las respectivas criticas de Q, pero me pareció interesante la exploración que se hizo en ese artículo hace casi cuatro años en el lugar de los hechos. Me da la sensación, al repasar la nota y comparar las posición de las partes en esta polémica -y con lo poco que vi como dije antes- que efectivamente existíría una visión positivista del cine por parte de este taller, algo así como un fenómeno autónomo que excluiría cualquier idea vinculada a lo que a mi me apasiona del cine. Igual no estoy muy convencido, es también una primera exploración personal a lo acontecido en estos ultimos comentarios. Saludos a todos

  88. Mariángeles dice:

    Roselli: No contesté antes porque estoy muy triste por el fallecimiento del Nano Herrera. Por suerte, un rusito llamado Dmitry me está haciendo el regalo del año y me levantó el ánimo.
    Algunos exponentes de esa supuesta vanguardia hacen música que ya se escuchaba hasta en los Mardel Jazz de principios de los ochenta o copian mal discos de vanguardistas del siglo pasado. Otros proclaman la novedad de incorporar elementos del tango y el folklore, algo que sólo se puede tragar alguien que nunca escuchó al Gato Barbieri de los 70, a Horacio Larumbe o a Eduardo Lagos.
    Unos tienen un gran dominio del instrumento, otros no, pero casi ninguno tiene swing. Casi todos son aburridísimos, les falta la experiencia de tocar con los maestros y ligarse (o no) un platillazo por la cabeza (no hablo de tocar un día en una jam, sino de igual a igual en una banda, como lo hicieron Dalto, Franzetti, Bergalli, Navarro, Fats, Urcola, en otro estilo Jota Morelli, Mario Parmisano, etc.). Solamente tocan sus propios temas y con sus amigos, pero graban discos y editan a lo loco. Eso no es muy saludable. Si alguien me ayuda hacemos un paralelismo con el NCA.

  89. janfiloso dice:

    Bueno Mariangeles, lamento lo de Herrera, pero no sé si hay una sola manera de madurar musicalmente (o artísticamente ya que invitás a las analogías); algunos tienen suerte y pueden “tocar con los maestros”, otros tienen que hacer algunas etapas intermedias antes que algún maestro se fije en ellos para invitarlo a tocar.

  90. Mariángeles dice:

    Gracias, Janfi, se lo va a extrañar al Nano. En el jazz, tocar con los maestros es la mejor manera, la pregunta siempre es «¿con quién tocaste?». Te di el ejemplo de Jota: después de hacer carrera acá, estudiar con Carlos Riganti, ir a Jazz&Pop a zapar (donde lo gastaban porque le gustaba más el pop que el jazz) no paró, se fue a vivir a Los Angeles, tocó en grupos de top 40, tocó en casamientos con tríos de jazz, audicionó con todo el mundo (tocó con Phil Perry, Scott Henderson, Engelbert Humperdinck, Renato Neto) hasta llegar a ser integrante de la banda de Al Jarreau por cinco años. No es suerte, es estar dispuesto a tocar con otros, a trabajar y a dar examen para conseguirlo. Todos los grandes músicos de jazz lo hicieron, desde Louis Armstrong hasta Wynton Marsalis.

  91. janfiloso dice:

    Sí, ahora está mas claro, lo que yo quería decir es que el camino para tocar con maestros está sembrado de tocar en “muchos casamientos”.

  92. Mariángeles dice:

    ¡Claro! Si hasta Charlie Parker tocó en casamientos.
    Je, je, no sé si es por el espíritu de Nano, te cuento una anécdota: la última vez que estuvo en Buenos Aires Andrés Boiarsky (saxofonista argentino, tocó con Dizzy Gillespie, James Moody, director musical de la orquesta de Lionel Hampton y mil etcéteras) se encontró con uno de los genioles del NJA. Le dijo «che, escuché tu disco, está muy bueno, por qué no nos juntamos y tocamos algo». ¿Qué contestó el geniol? (no voy a dar nombres). Lo miró con penita a Andrés como si fuera un pichi y le dijo «noooo… yo solamente toco mi música con mi grupo». ¡Plop!

  93. Rosselli dice:

    Mariangeles: la invocacion al swing siempre despierta en mi las peores sospechas, que se tome al jazz como genero musical y no como lo que en realidad es: Un lenguaje. Incurris en el mismo error cuando decis que se cruza jazz con tango. No se “cruza” se revisa desde la improvisacion y el dialogo. Primero le toco al blues, pero la lista sigue…

  94. Rosselli dice:

    Ah y antes de tocar con Al DiMeola como Parmisano, prefiero tocar en casamientos. ¿Para vos Thelonius Monk tiene swing? porque ese es el tipico reproche que le hacian… No es swing, es “whit feeling, from the heart” como diria Cassavettes

  95. janfiloso dice:

    … interesante …
    (me quedo a escuchar, soy un voyeur)

  96. Nick Name dice:

    Cuervo: te cito porque interveniste en la discusión contradiciendo tu propio análisis, que no es “de esas películas y de ninguna más”. Sos vos el que te “distorisionas” haciendo lo que le criticás a otros: que hablen de cine por un lado y de política por el otro (como en este blog), y no intenten ver la relación entre esos campos. El problema de hacer foco solo en lo micro, o en cada quintita por separado, lo ejemplifica la discusión sobre jazz que hay acá arriba: al principio se tiró como hipótesis que había alguna relación “macro” entre ambos ámbitos (y el campo cultural es uno solo, como sabemos), pero nadie la desarrolló y se pusieron a hablar de jazz… Y esa imposibilidad de pensar la política es política. El problema es que incluso los que entienden eso perfectamente (como vos o Q.) entran en contradicción porque pretenden salvar de la crítica a ciertas obras que consideran intocables (por motivos personales).

  97. Mariángeles dice:

    El swing es un elemento fundamental del jazz.
    No escribí «cruza», leé bien antes de decir que cometo un error. También, para empezar, podrías leer a Alain Locke y a Amiri Baraka que te van a aclarar unas cuantas cosas más.
    Lo de incorporar elementos del tango y folklore es cita de un panegírico del NJA firmado por Berenice Corti.
    ¿Qué le tocó primero al blues? ¿Qué estás diciendo?

    Si querés saber qué es el swing, andá el 7 de mayo al Gran Rex a escuchar a Ornette Coleman. No te vas a aburrir ni un minuto.

    Es muy fácil descalificar, a ver, ¿quién de todos los genioles pasó alguna vez una audición con un artista de otro estilo del mismo nivel de DiMeola y permaneció en gira durante los años que lleva Parmi?
    En jazz hay que contar cuatro y salir a tocar.
    ¿Qué dijo Hancock a los músicos argentinos cuando dio su master class?
    Reconozco las condiciones de algunos, pero les falta tomar mucha sopita…

  98. Galois dice:

    Odio a Wynton Marsalis. Prefiero a su hermano Brandford, que es bastante menos reaccionario (en el jazz también se cuela la política, como en todo).
    He dicho.

    P.S.: a Boiarsky lo vi en Bs.As. cuando era cuasi adolescente (yo, no Boiarsky) y me voló la cabeza.

  99. cuervo dice:

    Pero Nick Name, no seas chanta, si vos podés desarrollar tus ideas no me rompas las pelotas forzándome a decir lo que tenés que decir vos. Yo no quiero separa la política del cine, pero cuando hablo de sólo dos películas no tenés por qué atribuirme una generalización que yo no sostengo. Te lo digo por última vez, a ver si te queda claro: yo no quiero decir nada de el conjunto de los cineastas formados en la FUC; Lisandro Alonso o Marco Berger no tienen nada que ver con lo que yo digo de las películas de Piñeiro y Moguilansky. Yo pienso que no tienen nada que ver. Ahora si vos pensás otra cosa, seguila desarrollando solo, no me invoques más.

  100. Rosselli dice:

    No se quienes son esos autores y no me parece pertinente citar nombres porque si. En todo caso, aclara porque tendria que leerlos.
    Me refiero a que el blues de Mali fue el primer folklore popular -junto con cierta cancion popular europea y marching band- en ser revisada por el lenguaje del jazz: la improvisacion, que no es patrimonio del jazz, pero si tiene una dinamica muy particular.
    Me acabas de dar una gran alegria no sabia que Coleman venia a la argentina.
    Con respecto a “Parmi”, no me parece que los meritos profesionales tengan que ver con lo artistico, no confundamos. Si reconosco la intensidad de la experiencia como positiva.
    En cuanto a la cita de Hancock, me parece muy apropiada y lo de “tomar la sopita” es casi un eufemismo para decir tomar merquita, y no, no es un chiste. Acá agarrense que viene la gran hipotesis: Los grandes musicos del jazz tienen TODOS un origen marginal, algunos, quizas los mas importante lograron importantes estudios academicos- Parker, Mingus-. Ahora, este origen marginal vuelve al jazz- ademas de una musica con una intensidad casi sin precedentes- muy democratico como forma de arte, por lo menos antes de su profesionalizacion Berkley. Tendria que desarrolar esta idea con mas paciencia pero ¿El cine no se esta volviendo menos democratico? Digo, a pesar de los costos mucho mas baratos para producir en video, la gente que hace cine es gente de clase media hacia arriba. Gente acostumbrada a trabajar en publicidad- yo soy montajista y tengo que lidiar con ellos todo el tiempo- gente que come sano, hace terapia, se reune en familia, tiene un Ipod de 60 gb y una Mac blanquita. A que voy, que al cine le falta la intensidad de la desobediencia civil, nombres de la talla de Eustache, citado en otro post por Q, o de Fassbinder. El nuevo nuevisimo cine argentino es apolitico para no ser hipocrita, porque no se puede cuestionar la sociedad y ser un buen ciudadano, consumidor y padre. Por ejemplo, el cine argentino no representa la discucion politica entre intelectuales K y opositores tan comun en este blog, escapa a los temas politicos por otros mas “universales” y de peso “existencial” como decia alguien mas arriba. La politica no es reduccionista, hay que perder el miedo…
    En fin, me salio un elogio al artista maldito, que es casi un producto seriado, pero es algo que creo fervientemente.

  101. Mariángeles dice:

    Si te ponés a hablar sobre jazz y no conocés a Alain Locke y Amiri Baraka es como si te pusieras a hablar de cine y dijeras que no sabés quiénes son y no te parece pertinente citar a Béla Balázs y André Bazin.
    No sé entonces de dónde sacás lo que decís, ¿del pequeño pradines ilustrado? ¿Qué estudios académicos logró Parker? (Mingus obtuvo un título honoris causa de Brandeis y Yale como reconocimiento a su carrera).

    Repito la pregunta: ¿qué músico extranjero de nivel tiene en su banda a un geniol del NJA? La contesto yo porque vos no querés contestar: NINGUNO los considera un igual.
    La universidad a la que te referís se escribe Berklee. En un tiempo tenían una sucursal en Buenos Aires, que era como la FUC del jazz. No veo a ningún marginal argentino pagando la cuota en Boston (tampoco hay becarios como antes Oscar Feldman o Paul Dourge), ningún músico del NJA salió de la villa, son todos clase media/media alta.

    Hancock se refería a que se puede aprender algunas cosas en una universidad o solo en casa con los discos, pero es necesario pasar por la experiencia de tocar con alguien para pasar la posta del jazz. Él lo hizo con sus mayores (Byrd, Woods, Miles), y lo hace con las generaciones siguientes (Osby, Hargrove, Loueke). Lo demás es puro bla bla.

    La última vez que estuvo acá la orquesta del Lincoln Center le pregunté a Wynton para qué ir a escuchar ese arreglo para big band de A Love Supreme, si en casa tengo el disco original. Me dijo: para que más gente se compre el disco original. Wynton es profesor y defensor del canon, Branford es un niño explorador (también lo prefiero, y acaba de enviar un mensaje de pésame por Nano).

  102. Rosselli dice:

    No me leiste bien. Ya se que Berklee (Ahora si) es la FUC del jazz, por eso hable contra la profesionalizacion del jazz. No me parecia pertinente citar a Locke y Baraka sin decir el porque, asi como una simple chicana. Si te deja contenta tampoco se quien es Pradines. Todo lo que sé lo aprendi tocando y hablando con musicos y escuchando musica.
    Creo tener entendido que Parker tuvo estudios de musica academica, al igual que Mingus. No muchos musicos de jazz en esa epoca escuchaban musica europea academica. Bueno y el Duke, claro. No me referia a un titulo. Si tenes razon en lo que decis del nuevo jazz argentino, generalmente son gente de clase media o alta que la pego con alguna beca. Pero de la nueva generacion de musicos de jazz que nombras, el unico que vale la pena es Loueke. Lionel Loueke es un artista, no un profesional Hargroove. Como maneja la tension entre la vanguardia y la tradicion, esa es la intensidad de la que hablo. Escuchalo, no se nada sobre su vida, puede ser hijo de una zar, no interesa, pero escuchalo, parece demente, enloquece. Eso no es swing, eso es, no se… compases de fractales. Lionel es MUSICO, Lionel hace musica con total libertad, Lo demas es puro bla bla.
    Winton es un reaccionario, Branford un mediocre y Delfiayo, Delfiayo tenia un disco que estaba bueno y no me acuerdo como se llama…

  103. Rosselli dice:

    Ah y para mi Tim Berne es un musico de “nivel”, si nivel es un termino que se pueda aplicar al arte. Puta estoy echo un romantico!
    Y todo esto leelo dicho con mucha empatia, son impresiones nomas…

  104. maiakovski dice:

    Perdón, Mariángeles, pero ¿ es el Amiri Baraka poeta, el que antes firmaba como Leroi Jones? No lo tenía como crítico de jazz.

  105. Galois dice:

    para mi Tim Berne es un musico de “nivel”

    Cualquiera que haya grabado con Bill Frisell, John Zorn, Maneri, Joey Baron o D.Torn debe ser al menos interesante.

    Habrá que escucharlo al frente de su trío. Ya lo hice en Prezens, disco que pongo al menos una vez a la semana…

  106. maiakovski dice:

    En realidad, Roselli, no es que el cine se esté volviedno “menos democrático”: todas las artes lo están haciendo. En realidad, habría que decir, que, después de un esfuerzo que tuvo mucho de voluntarista, la producción y consumo de obras artísiticas son, salvbo golondrinas que no hacen verano, lo que siempre fueron: privilegio de las clases pudientes con suficiente tiempo libre para esos menesteres. El mayor o menor contenido político de un autor, escuela o período no depende de este corte social estructural, sino de que la presencia de otros sectores sociales opuestos a la burguesía tengan la suficiente presencia en la sociedad como para plantearle a los burgueses que se dedican al arte ciertos desafíos en cuanto a su visión del mundo. Estos desafíos pueden concretarse, a nivel de las opciones estéticas e ideológicas de los individuos, de diversas maneras: desde la afiliación a un partido socialista hasta el pesimismo histórico de carácter apocalíptico o el misticismo. Hay ejemplos sobrados de esto en el arte del siglo XX. eso, desde la historia social del arte, una historia que no puede ser sino molar, atenta a las grandes segmentaciones. Desde un enfoque molecular, podríamos decir otras cosas.

  107. alejo dice:

    Imanu Amiri Baraka ( AKA Leroi Jones ) en su “funcion” de critico de jazz
    escribio ” Black Music ” & ” Blues People ” ; fue el principal difusor de lo denomida ” New Thing” de los años 60 ; Coltrane , Ornette Coleman . Cecil Taylor y otros . Tambien participo recitando poemas en una disco de Sunny Murray ( tambien en los 60 ) y en otro New York Art 4tet hace unos 10 años atras.

  108. Mariángeles dice:

    Roselli, tu arrogancia me supera. Seguí hablando con tus amigos y mírense el ombligo.
    Los libros no muerden.
    Loueke no salió de la nada, hizo la escuelita de compartir escenario con Terence Blanchard, Hancock y Shorter, más allá de mis gustos personales y los tuyos, ahora bien…
    Art Blakey, Clark Terry, Miles Davis, Dizzy Gillespie, Herbie Hancock, Bobby Hutcherson, Mercer Ellington, Gil Evans, Sonny Rollins, Charlie Haden, Shirley Horn, David Murray, The Modern Jazz Quartet, Horace Silver, Stevie Wonder, Benny Golson, Jimmy Cobb o Alvin Batiste –entre otros– lo llamaron a Branford para integrar sus grupos o para grabar.
    A vos no te llamó ninguno de ellos, y Tim Berne tampoco, ¿quién es el mediocre?

  109. maiakovski dice:

    habría que exceptuar de este circuito aburguesado a la cultura pop, además de a lo que uqeda de auténtica cultura popular. El problema es que, ideológicamente, en la actualidad, el cariz crítico de ésta es dudoso.

  110. Mariángeles dice:

    Sí, maia, es el poeta. Su fundamental libro Blues people incluso está traducido al español (no es una traducción brillante, pero es algo).

  111. Rosselli dice:

    Mariangeles, yo en ningun momento dije que era musico, dije que aprendi de jazz tocando y hablando con musicos. Musico es una palabra muy grande y lo mio es una forma de terapia o reificacion. Tampoco soy amigo de ninguno de los integrante del nuevo jazz argentino ¿Pero vos entendes la diferencia entre Art Blakey y Terence Blanchard o entre Cecyl Taylor y los Marsalis? No es una cuestion de gustos, no es tan inocente ¿Marsalis ya edito el manual de jazz del Tio Tom? Bill Frissell hace mas por la cultura negra, continuando la sensibilidad de Monk- la tension entre tradicion y vanguardia a la que me referia antes- que Marsalis o Blanchard que aparte musicaliza las fabulas romanticas del negro insertado en la sociedad que filma Spike Lee. Me interesa Blues People ¿Estara editado en argentina?

  112. Rosselli dice:

    Correccion: Blanchard que aparte musicaliza las fabulas romanticas del negro insertado en la sociedad (Liberal) que filma Spike Lee

  113. Mariángeles dice:

    Roselli, no aclares que oscurece. No sos músico, no leíste ni un libro de historia del jazz, pero con total liviandad hacés juicios de valor y menospreciás a gente que ha sido enormemente apreciada por los más grandes del género (Oscar Peterson, Ray Brown, T.S. Monk, Dave Brubeck, Roy Haynes, Abbey Lincoln, Chucho Valdés, Frank Morgan, Sonny Rollins, Jackie McLean, Clifford Jordan, Slide Hampton, Jimmy Smith, y Don Sickler tocaron y grabaron con Roy Hargrove, por ejemplo, pero vos sabés más, ¿no?).
    El que salió a defender a la pseudovanguardia argentina fuiste vos, con nombres y apellidos, en tu primer comentario.
    Las diferencias entre los historiadores-docentes y los exploradores existen, pero esas diferencias no necesariamente indican que unos sean superiores a otros: ambos son necesarios y valiosos, más allá de las lógicas preferencias de cada uno por la tradición o por la vanguardia.
    Sin embargo, los falsos profesores y los falsos exploradores, aprovechando el desconocimiento, siembran discordia y confusión.

    Hablando de falsos profesores y el «blues de Mali», preguntale a tus amigos qué etnomusicólogo pudo determinar la existencia del blues en Africa antes de la esclavitud. Yo le pregunté a alguien que sabe más que yo, y me recalcó que el blues tiene elementos de origen africano pero se desarrolló en América al unirse con elementos europeos (al igual que sus primos la habanera, la guajira, el choro y el tango). Incluso me dijo que los estudiosos no han podido determinar un origen único y preciso de esos antecedentes del blues en Africa (Gerhard Kubik, Africa and the blues; Samuel Charters, The Roots of the Blues).

    Acusar a Wynton de tomming es más que temerario: todo lo contrario, no es bufón de ningún poder blanco, se toma en serio (tal vez demasiado en serio) su herencia cultural. Negar su trabajo como trompetista, músico, docente y su rol en la historia ya es tonto e inútil. No creo que ni Wynton ni Frisell estén en una competencia por ver quién hace más por perpetuar la herencia de Monk ni quién lo hace mejor, cada uno lo hace a su manera, y esa diversidad sólo beneficia al jazz y a quienes lo disfrutamos.
    El típico camiseterismo argentino sólo demuestra ignorancia, siempre bien acompañada por soberbia. Antes de hablar, como decía Spinetta: «lea libros, cuidado con el bobero». Blues People siempre aparece en las librerías de usados, también Stompin’ the Blues, de Albert Murray y los clásicos libros de iniciación de Gunther Schuller y Leonard Feather.

  114. Rosselli dice:

    Mariangeles: Si soy musico soy arrogante, si te digo que ser musico es una palabra a la que le tengo demasiado respeto soy un boludo. Asi es muy dificil…
    Si, en cuanto al origen del blues tambien tengo entendido que es dudoso, yo tambien creo que en realidad es americano, el resultado de la opresion. Un sonido nuevo para el oido occidental. (Eso si queres te lo puedo explicar mejor despues)
    Juzgo con liviandad a los maestros porque vos hablaste con desprecio de los “genioles” de nuevo jazz argentino y yo no veo que Jodos se haga millonario tocando jazz, lo podes ver por 20 pesos en cualquier bar. Tampoco venden muchos discos, vos misma lo dijiste: solo tienen el favor de la prensa nacional. Ahora ¿Esa es razon suficiente para denostarlo? Tampoco es un grupo endogamico, Carto Brandan fue exalumno de Marcelo Gutfraind -ex profesor mio, junto con Kabusacki porque soy eclectico esaaa-un pibe de barrio, un laburante, aparte de un baterista muy creativo. Merlo siempre toca con musicos casi adolecentes y te puedo asegurar que el resultado es reconfortante. Yo entiendo y sufro que la vanguardia se preste para el chantaje, es como el video arte, pero tambien podes apoyar el culo sobre un nicho cultural bien comodo y quedarte ahi tranquilito haciendo lo que da buenos resultados, y entonces no vamos para ningun lado ¿Entendes Mariangeles? Eso creo que hace Frissell y que no hace Winton, no es una cuestion de camisetas, es una actitud diferente. Y pensar que el pasado es mejor es una actitud conservadora y no queremos eso ¿no?

  115. Mariángeles dice:

    Tu arrogancia no tiene límites.
    El 10 de abril a las 12:46 dijiste «el blues de Mali fue revisado por el jazz», ¿ahora que te señalo el error y lo fundamento con bibliografía decís que vos también creés lo mismo y que me lo vas a explicar mejor?
    No tenés autoridad para juzgar con liviandad a los maestros. Tenés derecho a tus opiniones y preferencias personales, pero son sólo eso, personales, y por añadidura, no están basadas en conocimiento, ya quedó demostrado.

    Das vueltas con adjetivos y detalles irrelevantes: «toca por 20 pesos, pibe de barrio, laburante, no es millonario, creativo, toca con adolescentes, reconfortante».
    Yo señalo hechos: ningún músico del NJA tocó ni grabó con ningún maestro ni hizo nada que no haya sido hecho antes, es más, lo hacen peor. En realidad, son más conservadores que Wynton y te venden una camiseta de falsa vanguardia de iluminados-mártires incomprendidos.

    Frisell construye una casa rara, pero con cimientos, Wynton construye una casa que parece vieja y te muestra cómo se hace para construir esos cimientos. Las dos son nuevas. Vos creés que no hace falta saber nada sobre cimientos. Por más que tus amigos te digan que es muy moderna se va a derrumbar en cualquier momento, porque lo tuyo no es una casa, es un rancho.

    No debí haberte sugerido esos libros, no leas nada, no estudies, no te hace falta: lo tuyo es hablar sin fundamento, seguí haciéndolo tan bien como hasta ahora.

  116. elsita dice:

    que interesante este debate. Aprendo.

  117. Mariángeles dice:

    Cuidado, Elsita, acá se han escrito muchas inexactitudes y pavadas, si querés aprender algo mejor consultá los libros que mencioné.

    Pensándolo mejor, Roselli tendría que escribir EL libro definitivo sobre el jazz porque cree que sabe más que nadie.

    La vanguardia en el jazz goza de buena salud [porque Roselli lo dice].
    El jazz no es un género musical, es un lenguaje que revisa desde la improvisación y el diálogo. Primero le tocó al blues. [Roselli fija la definición de jazz que ningún musicólogo pudo formular]
    La improvisación en el jazz tiene una dinámica muy particular. [sentencia pero no explica cuál es]
    Primero espeta que el blues vino de Mali [porque Roselli lo dice, aunque los etnomusicólogos digan lo contrario], después cambia, que en realidad es americano, un sonido nuevo para el oído occidental, resultado de la opresión [sin reconocer su error anterior ni fundamentar su nueva sentencia, obviamente]
    El jazz revisa el blues de Mali, cierta canción popular europea y marching band. [Para Roselli el jazz sólo es una revisión o revisación de otra cosa] [Las seis fuentes que menciona Leonard Feather: ritmos africanos, estructura armónica de la música académica europea, cualidades melódicas y armónicas de la música folklórica norteamericana del siglo XIX, música religiosa, work songs y ministrel shows que se sintetizan en el jazz, para Roselli no existen]

    Roselli aprendió todo hablando. [nunca leyó un libro de historia del jazz]

    • Loueke es un artista. [porque lo dice Roselli]
    • Roy Hargrove es un profesional [ídem]
    • Branford Marsalis es un mediocre. [ídem]
    • Delfiayo [sic] tenía un disco que estaba bueno. [ídem]
    • Tim Berne es un músico de nivel. [ídem]
    • Winton [sic] Marsalis es un reaccionario, un Tío Tom, lo que hace es apoyar el culo sobre un nicho cultural bien cómodo y se queda ahí tranquilito haciendo lo que da buenos resultados. [ídem] [Roselli recomienda no molestarse en transcribir los solos de Live at Blues Alley, estudiarlos y tocarlos, o estudiar y volver a tocar las suites de Ellington, porque es una actitud muy fácil y cómoda y no queremos eso]

    La gran hipótesis de Roselli:
    Los grandes músicos de jazz tienen TODOS un origen marginal, aunque los más importante [sic] lograron importantes estudios académicos [Parker siempre amagó con estudiar con Boulanger y Marcel Mule, o encargar obras a Varèse pero nunca lo hizo].
    El origen marginal vuelve al jazz.
    [el tema $$ parece fundamental, no me explico cómo pudo salir un Miles Davis de una familia con plata].

    Según Roselli, para ser un gran músico de jazz hay que:
    • manejar la tensión entre la vanguardia y la tradición. [pero estudiar la tradición es reaccionario, tío Tom, fácil y cómodo]
    • parecer demente y enloquecer aunque seas hijo de una [sic] zar.
    • hacer compases de fractales (?), no hace falta swing. [?]
    • hacer música con total libertad. [si no sabés los cambios tocás cualquier acorde y decís que sos libre]
    • tocar en casamientos, antes que tocar con un músico de jazz reconocido que te puede enseñar algo.
    • evitar hacerse millonario. [otra vez $$]
    • tocar por 20 pesos. [seguimos con $$]
    • evitar vender muchos discos. [obsesión $$]
    • tener apoyo de cierta prensa local.
    • ser un pibe de barrio.
    • ser laburante.
    • ser muy creativo.
    • tocar con adolescentes porque es muy reconfortante. [Se infiere que no hay que tocar con los mayores, no sea cuestión de que la gente se dé cuenta de que saben más y tienen swing]

    ¡Y eso no es todo, amigos! Para los cinéfilos de LLP Roselli también va a escribir EL libro sobre cine con conceptos como éste: «Spike Lee (negro insertado en la sociedad liberal) hace fábulas románticas musicalizadas por Terence Blanchard».

    Hacía tiempo que no leía tantas barbaridades juntas. Intenté explicarle que está equivocado, que hay que estudiar y leer antes de hablar, pero no hay caso. Me doy por vencida. Voy a comprar EL libro y se lo voy a pasar a todos los historiadores del jazz para que se rían tanto como yo.
    :-D

  118. janfiloso dice:

    Mas allá de la “fiereza” con que debate Mariangeles, acuerdo con Elsita en que el debate es muy interesante. No puedo terciar por mis escasos conocimientos, pero hace unos comments atrás intenté acordar con Mariangeles en que no existe un sólo camino en la música. Para marcar el punto, me permito una “boutade”, hay grandes músicos ciegos que jamás leyeron un libro; Ray Charles, Willie Johnson, Blind Lemon Jefferson y Blind Willie McTell, por citar los que recuerdo y encontré mas rapidamente. Tampoco podemos decir mucho acerca de la preparación académica o experiencia con maestros de los músicos africanos o cubanos cuya música tanto aporto a tantos géneros, pero insisto es que es una boutade.

  119. Mariángeles dice:

    Precisamente, Janfi, no es una boutade, hay una tradición oral que se transmite al tocar. Ray Charles aprendió a tocar el piano de su vecino, pero también fue a la escuela, tocó hasta con un grupo de hillbilly, hizo toda la carrera con su amigo Quincy Jones… en su banda alguna vez incluyó al trompetista argentino Roberto Fats Fernández. La tradición pasa de unos a otros al compartir escenario. Hoy los «modernos del jazz» se burlan del Gordo, dicen que no tienen nada que aprender de él y lo menosprecian: la cadena se corta.
    La anécdota de Boiarsky es totalmente cierta, yo estaba presente: actúan como si nadie les pudiera enseñar nada.

    Para ser músico tenés que aprender de otros siempre: en el escenario, la escuela, la universidad o la calle. Los cubanos y los africanos aprendieron con los tambores de sus mayores.

    Para ser un académico tenés que ir a una universidad.
    Pero vemos cómo estos «modernos», además de despreciar la tradición oral, también desprecian a los estudiosos, las universidades y los libros. Sin ninguna información -ya no formación académica- se meten a dar definiciones y dictar sentencias sin fundamentos.

  120. Rosselli dice:

    Mariangeles: Ahora no tengo tiempo de responderte, por lo menos con la dedicacion que vos lo hiciste, aunque sea para la chicana. Te pido perdon, no quise indignarte con mi falta de rigor, participe de esta discucion a las apuradas. Tambien te concedo que el adjetivo reconfortante fue una irresponsabilidad de mi parte, en serio. Pero trata de no subestimar las ideas generales, politicas y esteticas, que son pensamientos muy personales. Te aclaro un par de cosas: yo no me retracte, dije que el blues de Mali, por remarcar con enfasis el origen, pero el blues, como forma y contenido, es americano. Es, como siempre se dice, el gran aporte de Estados Unidos, junto con el jazz, a la cultura universal. En cuanto a lo que quizas te podia explicar mejor me referia a cuestiones de armonica, sobre la que todavia no se hizo mencion y que es la peculiaridad del Blues. ¿Vos sabes de armonia? Porque de eso si lei. Y tambien lei libros sobre historia del jazz y critica. Sin embargo, tengo sentimientos encontrados con la critica en general. Tu linea de pensamiento me hace acordar a Philip Larkin ¿leiste lo que dice Larkin sobre Coltrane?
    En cuanto al jazz como lenguaje, no se de donde salio esa idea, seguramente no se me ocurrio a mi, pero para mi es algo natural, la doy por sentada, no se, es una forma de encarar la musica. Supongo que es lo que tiene que pasar para que un aporte sea definitivamente universal. No se que consecuencias politicas tiene eso. En cuanto a la musica de Marsalis, ya la forma en que esta grabada me parece equivocada. Es como las grabaciones de world Music del Real World. Estan todas comprimidas, no tienen armonicos, reverberancias naturales, es folklore domesticado. Respetar la tradicion es hacer musica como Tom Waits. Los discos de Marsalis en los 80 suenan viejos, viejisimos. Pone Rain Dogs o Frank wild years y decime si no pudo haberse grabado ayer o en el 30.
    Ah y el comentario sobre el cine de Lee es politico, no cinefilo, y no le diste ni pelota. De todas formas, y aca me permito toda lo soberbia del mundo: de cine, si se muchisssssssssimo, lei mucho, estudie mucho: guion, direccion, trabajo como montajista, me cogi maquilladoras etc. Bueno, al final me colgue. Despues seguimos…

  121. Mariángeles dice:

    No chicaneo. Tu falta de conocimiento y de rigor es evidente. Me permito dudar de tus lecturas, porque si conocieras lo básico, no habrías dicho las barbaridades que dijiste. Te repito, tenés derecho a tus opiniones, pero no a declamarlas como un absoluto universal si no tenés con qué sustentarlas (y sin embargo seguís haciéndolo: como con la historia te fue mal, ahora hablás de técnicas de grabación, y cuestionás a la crítica como si vos supieras más que los críticos).
    Te equivocás de nuevo. Larkin rechazaba las novedades que presentaba Coltrane –le decía policacofonía–, se resistía al cambio. Lo que hacía Coltrane era nuevo en serio, con una sólida base en lo anterior. Yo no me resisto a lo nuevo, me resisto a que me vendan carne podrida por fresca.
    Lo que estoy tratando de decir desde el principio es que hay que conocer bien a fondo lo viejo para poder intentar hacer algo nuevo.
    Acá hay muchos músicos con condiciones, pero tienen mucho que aprender, tienen que estudiar y tienen que tocar con otros que saben más. No es cierto que no tengan nada que aprender de Fletcher Henderson, Count Basie, Tommy Flanagan o Steve Coleman, también tienen mucho que aprender de Armani y su Jazz, Santa Paula Serenaders, Jorge Dalto o Diego Urcola. Aunque no lo crean, tienen mucho que aprender tanto del solo de Knozz-Moe-King de Marsalis en Live at Blues Alley hasta de la versión de I’ll Be Around de Chaka Khan, aunque con su soberbia característica digan que uno es un reaccionario y la otra una grasa comercial.
    Con esa actitud de sabelotodo inventor de todo sólo construyen ranchos precarios. Es como salir a anunciar la invención de la pólvora cuando eso ya lo hicieron los chinos antes y mejor, haciendo el ridículo (salvo para la claque que se tragó el cuento, en el país de los ciegos el tuerto es rey).

  122. Rosselli dice:

    Dale Mariangeles, no vamos a convertir esto en una pelea de titulos, obviamente me falta mucho que aprender, soy jovencisimo- no mentira, no tanto. Pero pensa que en estos dias seria mucho mas facil para mi llenarte un texto de citas y autores (con wikipedia me tomaria unos minutos) que intentar elaborar un pensamiento original, que no tiene que ser tomado como absolutista, pero si respetado, porque aca no hay intereses de ningun tipo, simplemente amor por la musica (amateur y casi autodidacta, no esta motivada por ningun mandato social). Sigamos con la discucion sobre tradicion y vanguardia que es mucho mas interesante. El tema de la sensibilidades es muy dificil de explicar, salvo que seas Sontag y puedas escribir con la facilidad que ella lo hace. El virtuosismo tecnico de Marsalis y su enorme talento esta fuera de discusión, pero a mi no me emociona, no me habla. A mi me gusta mucho el blues, por ejemplo, no soy un erudito del genero – de ningun genero – pero yo escucho Skip James y me vuela la cabeza. Si vos escuchas musicos de blues modernos, sentis que algo se perdio, que se quedaron con las estructuras, que falta algo. Se quedaron con los rudimentos de Robert Johnson, mucho mas limitado, tecnica y poeticamente. En parte, es responsabilidad de musicos conservadores como BB king. Tengo que escuchar a Marc Ribot, un tipo de la vaguardia en NY, para volver a encontrar ese gesto primal del blues, aunque sea como pose postpunk. Lo mismo pasa en el folklore argentino, podes escuchar a los conservadores de siempre (se me ocurren nombres muy obvios) o podes escuchar a Yupanqui, Leguizamon (tradicion + Eric Satie) y Ramon Ayala, topdos musicos de una sensibilidad casi cosmica. Todo depende con que prisma revises el pasado, te quedas con el producto o te quedas con la idea, con la emocion. Conozco una persona que escucha a Liliana Herrero versionando a Leguizamon y dice que desafina, una apreciacion musical muy poco feliz, pobre y atinada.
    Ojo, y dentro del nuevo jazz argentino tengo mis predilecciones, escucha con atencion a Miguel Tarzia, no es ningun chanta.
    Gracias Janfiloso por el aporte, no hay que ser erudito para apreciar ningun tipo de musica, y Elsita por el interes.

  123. Mariángeles dice:

    No me interesa empezar una discusión sobre tradición y vanguardia, ambas son necesarias y valiosas (ya lo dije antes). Unos prefieren la tradición, otros la vanguardia, otros prefieren las dos, y ahí termina la cosa. Ponete la camiseta para ir a la cancha, porque Tony Bennett, Mose Alison, Bill Frisell, Wynton Marsalis, John Patitucci y Paul Motian no tienen problemas en compartir un escenario (5/3/08 en NY).
    No voy a hacerte una lista de lo que me gusta o deja de gustar, no viene al caso, tampoco me interesa demasiado saber qué te gusta o deja de gustar a vos. ¿Por qué?

    Porque acá la discusión era otra: vos hacés afirmaciones erróneas y juicios de valor sin ningún asidero, solamente basados en tu gusto subjetivo y en unas teorías también subjetivas, fantasiosas, totalmente inventadas por vos. Te creés superior a los críticos, aunque hace dos días no sabías quiénes son dos de los teóricos más importantes del jazz.
    ¿Ahora el virtuosismo y el talento de Wynton no están en discusión? ¿El mismo tipo que antes llamaste tío Tom, reaccionario, fácil y cómodo?
    Mirá, no me digas lo que yo siento cuando escucho blues, a duras penas podés comunicar lo que vos sentís, ¿o también sabés qué se produce dentro de mí cuando escucho algo, sos omnisciente?
    Ah, ahora entiendo, lo que sentís vos es lo que deberíamos sentir todos… y si vos opinás que Johnson es limitado (!) y B.B. King es conservador (!!) todo el mundo debería pensar lo mismo… ¡porque tu opinión es la ley! y las opiniones de otros son poco felices, pobres y ¿atinadas? ¿o desatinadas? ¡Fallido! :-P

    La música de Branford Marsalis puede no gustarte, sin embargo eso no te autoriza a decir que es un mediocre. De la misma manera, que a vos te guste lo que hace Miguel Tarzia no lo convierte en un genio.
    No me interesan tus predilecciones, escuchá lo que te haga feliz, pero no vengas a dar discursos sobre la superioridad de tu gusto, mezclándolo con conceptos teóricos de dudoso origen y validez.

    Me reservo mi opinión sobre Liliana Herrero, pero también conozco a una persona que dice que es un horror, y anda muy cerca de acá…

  124. Mariángeles dice:

    Tu soberbia –en serio– no tiene límites.
    ¿Tengo que felicitarte porque se te ocurrió inventar un «pensamiento original» equivocado como el «blues de Mali» en vez de buscar en Wikipedia o buscar una cita en un libro la información correcta? ¿Tengo que declarar mi admiración por las barbaridades que decís porque sos amateur y autodidacta? ¿Además sos omnisciente, y todo el mundo debería seguir tu consejo y compartir tus preferencias?
    ¡Ay, qué genio creativo que sos! ¡Ave, César! ¡Heil, Roselli!
    No hay que ser erudito para apreciar la música.
    Para escribir textos críticos sobre música sí.

  125. Rosselli dice:

    Mira lo mio es un post, una opinion simplemente y para eso existe este espacio. Ya se que para escribir textos criticos hay que ser erudito y mas importante, ser buen escritor, por eso hable de Sontag. Tampoco es mi intencion ser objetivo. No conozco a esos dos papus que nombraste (los voy a leer) pero no tuve ningun problema en identificar a veces con mucha exactitud a la larga e innecesaria lista de musicos que posteaste (el comentario de mediocre para Branford es un exceso, eso si) En la lista de musicos argentinos te falto nombrar a Oscar Aleman y al Mono Villegas, no son omisiones inocentes, dicen mucho de vos. Te cuento que se puede ser virtuoso y comodo o talentoso y reaccionario al mismo tiempo. Si fueras musico, o intentaras hacer musica, lo sabrias; pero es claro que tu relacion con la musica es muy intelectual, basada en la nomenclatura. Podes coleccionar estampillas tambien…
    No queria hacer de esto una critica personal, pero no pudiste con tu genio.
    No juego mas.

  126. Mariángeles dice:

    Por primera vez recurrí al reductio ad hitlerum para terminar esta delirante discusión. Al final siempre volvemos sobre el mismo tema: la diferencia entre fama (exposición pública), gusto (emocional, subjetivo) y valor (análisis por especialistas). ¿Es tan difícil aceptar que no se puede asignar valor sin ser especialista, y que las cualidades objetivas son independientes de los gustos de cada uno?

    Pedí ayuda para hacer un paralelismo entre la situación del NJA y el NCA, nadie vino a ayudarme pero se dio espontáneamente en diferentes entradas: ayer casi al mismo tiempo Maxi y yo usamos la expresión «inventar la pólvora», hay coincidencias entre las discusiones sobre literatura, cine y música.
    Una es la percepción de que las vanguardias, hasta el siglo pasado, se rebelaban contra una tradición que conocían bien, y al hacerlo perdían contacto con el espectador medio. Ahora presenciamos un nuevo tipo de vanguardia autista, que se jacta de desconocer la historia y también se jacta de no necesitar del espectador, y termina siendo más conservadora, cerrada y hermética que la tradición. Ver cómo se suceden estos grandes globos de aire nos deja perplejos, las grandes novedades enseguida se convierten en vacío. No sé si es una cuestión generacional, si la búsqueda del conocimiento, la belleza y la comunicación entre los seres humanos tal vez sean cosas del pasado. Me resisto a creerlo.

  127. lalectoraprovisoria dice:

    Mariángeles. No soy un especialista y no conozco a la gente sobre la que están discutiendo. Pero si como dice Rosselli no incluiste al Mono Villegas en la lista de músicos de jazz argentinos, hay algo raro en tu sistema.

    Q

  128. Mariángeles dice:

    Volvamos al comentario:

    No es cierto que no tengan nada que aprender de Fletcher Henderson, Count Basie, Tommy Flanagan o Steve Coleman, también tienen mucho que aprender de Armani y su Jazz, Santa Paula Serenaders, Jorge Dalto o Diego Urcola.

    Con eso no estoy fijando un Parnaso, ni un canon, no soy quién para hacerlo y me parece inútil porque hay muchísimos más de cuatro, y cada uno tiene sus preferidos.
    Sólo di cuatro ejemplos de músicos extranjeros y cuatro de argentinos (tal vez no tan conocidos, nunca vi en vivo a la Santa Paula, no soy tan vieja, pero sé quiénes y cuán importantes fueron) de los cuales el NJA tiene mucho que aprender. En realidad son muchísimos más, puse los primeros cuatro que me vinieron a la cabeza, de cuatro estilos y épocas diferentes.

  129. Galois dice:

    A Armani lo debo haber visto en vivo unas veinte veces (es de MdP) y tengo varios de sus CDs.
    Al Mono Villegas nunca lo vi en vivo, no soy tan viejo, aunque sé quién y cuan importante fue.

    Fin de la intervención janfiloseana para “distender”.

  130. Mariángeles dice:

    No, Galois. El de MdP es Jorge Armani, guitarrista de cuarentiiii que hizo la escuelita de tocar con el Fats varios veranos.
    Yo me refería a Eduardo Armani, el que tenía una orquesta con René Cóspito. A mi papá le encantaba, tengo guardado un disco de él.

  131. Pepe Palermo dice:

    ¿A qué le temen?

    Mariángeles says:
    April 13, 2009 at 2:34 pm
    nunca vi en vivo a la Santa Paula, no soy tan vieja

    Galois says:
    April 13, 2009 at 2:43 pm
    Al Mono Villegas nunca lo vi en vivo, no soy tan viejo

  132. lalectoraprovisoria dice:

    Yo sí vi en vivo a la Santa Paula. Bueno, en sentido figurado, porque mi viejo tocó el piano ahí. Después se dedicó a la medicina. Pero admiraba mucho más al Mono Vilegas que a la propia orquesta, una jazz de salón, si no me equivoco. Sigo sin entender por qué Mariángeles no lo nombra al mono y, en cambio, enumera apellidos que figuran en los libros pero que nadie oyó tocar.

    Q

  133. Pepe Palermo dice:

    Al fin un valiente

  134. Mariángeles dice:

    :) No temo parecer vieja, lo aclaré para que no piensen que soy una retrógrada que se quedó en el tiempo, y por eso también puse cuatro nombres de distintas épocas al voleo. Puedo decir con orgullo que tuve la suerte de poder escuchar al Mono Villegas en vivo, en sus últimas actuaciones, era un gran músico y un personaje tremendo… ¡las anécdotas que contaba!

  135. Mariángeles dice:

    Puse esos nombres porque no sólo tienen que aprender de los grandes, los más obvios, también tienen bastante de aprender de los otros, los considerados «menores», «de salón», no tan conocidos.

  136. Felipe dice:

    “La música de Branford Marsalis puede no gustarte, sin embargo eso no te autoriza a decir que es un mediocre.”
    Che, y donde te autorizan a decir que algo que no te gusta es mediocre? Hay que pedir permiso en algún lado, alguna oficina tipo estatal? O hay que rendir examen frente a vos Mariángeles? O se te ocurre que hay que saber tocar el saxo como Branford Marsalis para decir que es un mediocre, o poder jugar al fútbol como Buonanotte para decir que es un mediocre? Qué pavada, por favor. Eso significaría directamente anular las posibilidades de cualquier crítica en cualquier disciplina, a la altura de salames que cuando alguien – Quintín, por ejemplo- habla mal de una película que les gusta, aparecen diciendo: “Y vos que filmaste??”.
    Por otro lado, si lo que hacen falta son opiniones “autorizadas”, leí la autobiografía de Miles Davis y Wynotn Marsalis no queda nada bien parado, Miles directamente lo masacra. Es curioso, porque lo que Davis critica de Wynton no es tanto su modo de tocar la trompeta, sino justamente su desapego por la mejor tradición del aprendizaje del jazz (”he showed me he didn´t have no respect for his elders”, dice mientras cuenta cómo en pleno show echó a Marsalis de su escenario, al que WM se subió sin permiso) y su dócil entrega a las discográficas, felices ellas de vender a un negro con trompeta y prestigio tocando músca clásica.
    O sea: al revés de lo que dice Mariángeles.

  137. Pepe Palermo dice:

    Adultez: Está edad comienza a los 21 años y termina a los 55 años aproximadamente, en está edad las personas llegan a su mayor y último crecimiento o desarrollo corporal humano, en esta etapa ya son lo suficientemente maduros para tomar alguna decisión, como el matrimonio, los hijos, negocios, etc.

    Vejez: Esta etapa empieza a los 55 años y termina a los 70 años aproximadamente, en esta edad se ven cambios físicos, parecido por ejemplo al de la adolescencia donde sufren de acné; en esta edad empiezan las arrugas más notorias, y las conocidas “patas de gallo”, son arrugas que están en la parte lateral de la cara, al lado del ojo.

    En está edad también hay algunos cambios sicológicos, que es la depresión o también llamada crisis de los 50, donde a las personas les da una depresión cuando empiezan la década de sus 50 años.

    Ancianidad: Esta etapa empieza a los 70 años aproximadamente, es el último periodo de vida del ser humano, aquí son las arrugas más notorias, cambia la forma de hablar, y algunos (la gran mayoría) problemas de salud, que hacen que a veces no lleguen a esta edad porque los ataca incluso en medio de la vejez. Las enfermedades más comunes son las de perdida de vista, problemas para caminar por lo que muchos ancianos usan bastón, etc.

  138. Rosselli dice:

    Oscar Aleman tambien es muy conocido pero es admirado con distancia, casi despectivamente, tambien como “musico de salon”, y que salones! El repertorio de Aleman es inabarcable y, no quiero caer en el lugar comun, pero la facilidad con que armonizaba, sin saber leer musica y siendo totalmente autodidacta, es admirable.

  139. mauro dice:

    Me parece que este debate se fue a la mierda. Me lo imagino a Quintín leyendo esta sarta interminable de boludeces, producto de mentes descarriadas, mezcla de resentidos, oficinistas con internet al pedo, estudiantes de cine (el cine no se estudia, lo dice un egresado de cine), mientras come pochoclos, chocho de la vida, y en un ratito, nomás, sale a dar una vuelta por la playa, no sin antes chequear por internet si ya cobró la renta.
    Te envidio pelado, la verdad que te envidio.

  140. janfiloso dice:

    PP … l. p…. q.. t.e p…´. :)

  141. Galois dice:

    Me lo imagino a Quintín leyendo esta sarta interminable de boludeces, producto de mentes descarriadas, mezcla de resentidos, oficinistas con internet al pedo, estudiantes de cine [...]

    Pregunta obligada: ¿Mauro, se incluye a sí mismo en su valoración?

  142. Mariángeles dice:

    Un par de días después, insisto:

    fama ≠ gusto ≠ valor

    Me llama mucho la atención que Felipe critique la falta de respeto de Marsalis a Davis (error que lamenta, rectificó y sigue expiando hasta el día de hoy), y con gran resentimiento, se empeñe en sostener la idea de un enfrentamiento que no existe: Wynton Marsalis y Dave Douglas festejaron el abandono que ambos sufrieron por parte de sus respectivas discográficas con un concierto juntos en el Lincoln Center. Las discográficas no quieren vender música compleja, no importa si la trompeta la toca un negro o un blanco.
    El NJA se niega a compartir un escenario con los mayores (se burlan de ellos), o con quienes cultivan otros estilos (los menosprecian), ¿por qué será? Dave Douglas no tiene miedo de compartir escenario con Marsalis y Dianne Reeves… porque él puede.

  143. el lord dice:

    ¡Mariángeles!, aquí le dejo un link que tal vez le interese (si es que no lo vio ya):

    http://www.letraslibres.com

    Hay algunos textos acerca de Músicas del siglo XXI, según las denomina el editor.

    Señora…

  144. Mariángeles dice:

    Gracias, lord. Gracias por el enlace, le retribuyo con otro, uno de mis blogs preferidos, el de Alex Ross.

  145. Galois dice:

    Gracias Lord. Acabo de leer el artículo de D Fischerman sobre la Música (aún) contemporánea.

    De fondo, escucho a Jon Hassell y su Maarifa Street. :)

  146. el lord dice:

    ¡Mariángeles!, es un placer. Espero quiera usted hacernos conocer su opinión sobre lo leído.

    Lo mismo, don Galois.

  147. Mariángeles:
    Decís más arriba: “Lo de incorporar elementos del tango y folklore es cita de un panegírico del NJA firmado por Berenice Corti”. Si vas a citar hacelo textual: en ningún momento (en ninguno y en ningún lugar) yo hablo de un Nuevo Jazz Argentino. Digo que así se lo llama, y ése es mi punto de partida. En cuanto a lo de panegírico… ¿Qué opinás de lo que escribí sobre el Bop Club y el jazz argentino de los sesenta? ¿O estudiar o escribir sobre algo te convierte en su adulador?
    http://jazzclub.wordpress.com/2008/09/08/hacia-un-jazz-argentino-identidad-relocalizacion-y-discurso/

  148. Mariángeles dice:

    Berenice, ya te dije en privado cuando lo publicaste que partís de una base falsa. Copio del abstract:

    comenzó a circular la categoría “jazz argentino” como modo de referirse a una cierta nueva música, producida por la generación más joven de jazzistas, que incorpora elementos de otras músicas –sobre todo aquellas del acervo popular local como el tango, el folklore y el rock nacional- tanto en la composición como en la performance.

    Entre otros muchos, el Gato Barbieri lo hizo primero (desde 1968: Third World, Fenix, Pampero, Under Fire) y lo hizo mejor: usó temas de Yupanqui y Gardel como standards, incorporó elementos del tango y el folklore mano a mano con Abdullah Ibrahim, Don Cherry, Charlie Hden, Lonnie Liston Smith, John Abercrombie y Stanley Clarke (cuando era joven y tocaba el contrabajo).
    Si no te gusta la palabra panegírico, lo siento, pero significa «elogio de alguien, hecho por escrito», la connotación negativa se la estás dando vos. Estás alabando y presentando como novedad a algo que no tiene nada de nuevo. Otros trabajos tuyos son más rigurosos, este no.

  149. Va de vuelta: decir que “comenzó a circular la categoría ‘jazz argentino’ (entre comillas) como modo de referirse a una cierta nueva música…” no implica que yo afirme o acuerde con esa categoría en los términos que los plantea la prensa. ¿No se entiende? Es la prensa la que decía que existe un jazz argentino porque se incorporan elementos de la música popular argentina, no yo, y eso es lo que discuto no solamente desde el abstract, sino también en la ponencia y en la tesis.
    Particularmente no me ocupo de quién lo hizo primero, sino de qué es lo que hacen los músicos argentinos actuales de jazz. Ese es mi recorte de investigación. Lo que tan bien hizo el Gato Barbieri lo hizo fuera de la Argentina, ubicado en un campo cultural que no era el de acá. Igualmente, Quinteplus hizo una versión en 1972 de “Los ejes de mi carreta” de Yupanqui que se les adelantó en tres décadas a Divididos, por ejemplo. Pero de todas formas lo que se hace hoy día es muy distinto de lo que se hacía entonces. Yo no lo valoro como mejor o peor, me gusta, sí, pero también me gusta lo de Quinteplus, o Mono Villegas, o los Barbieri.
    Lo que sostengo que es distinto es la forma en que se incorporan esos elementos, antes se hacía de forma más literal, ahora no tanto. Y que eso tiene que ver también con cambios culturales producidos socialmente y en el campo estético. Discutámoslo. Poneme ejemplos, comparemos recursos, analizemos en qué estado estaba (y podía estar) el jazz de cada época, en fin.
    Si vas a calificar mi trabajo (”panegírico”, “no riguroso”, “base falsa”) fundamentalo. O hacé lo que quieras. No importa. Se puede decir lo que sea.

  150. Mariángeles dice:

    Acordás con esa categoría desde el momento en que escribís «una cierta nueva música» (cursivas tuyas), sin cuestionar su novedad en ningún momento, y la fijás en los tres casos que elegiste para analizar. Repito: eso que llaman «nuevo» ya fue hecho por otros antes y mejor. Tenemos posiciones encontradas en cuanto a la forma (yo creo que los músicos de jazz de ahora incorporan el tango y el folklore de manera más intencional y literal que los de antes, precisamente como si hiciera falta ponerle un sello argentino), y me parece que no vamos a llegar a un acuerdo en ese punto. No hace falta que te pongas tan a la defensiva, el año pasado te dije en privado y también puse en tu blog que valoro mucho que te dediques a investigar y escribir sobre este tema, aunque en algunos puntos no concordemos nunca.
    De todas maneras, la discusión aquí era otra: yo pedí ayuda para hacer un paralelismo entre el NCA y el NJA (por eso las siglas) y tu intervención puede ser un gran aporte. Habrá que jugar al juego de encontrar las similitudes en las discusiones sobre cine de otras entradas.

    ¡Me había olvidado de contestarle al Lord! Por lo general, suelo estar de acuerdo y aprendo bastante con Diego Fischerman. Había leído el artículo de Grammophone sobre «los nombres de compositores que hay que decir para estar en la pomada», y me hice preguntas parecidas a las que plantea DF.

  151. lord dice:

    Gracias por la respuesta, ¡Mairángeles!

    Con Fischerman a mí me pasa lo mismo que a usted (ja, éstas son citas), aunque a veces, como el texto de referencia, su estilo me agobia un poco. Digo esto al margen de la información que DF maneja y de su perspectiva en el análisis. Sea como fuere, pienso que Fischerman siempre suma.

    En cuanto al tema planteado por usted, fui a buscar su intervención del 7 de abril a las 2:23 pm. Encontré lo siguiente:

    Me parece que se está abriendo un cuestionamiento parecido al del «nuevo cine argentino» en el «nuevo jazz argentino».
    Si pusiéramos los dos casos en paralelo surgen coincidencias: negación de todo lo anterior, supuesta sofisticación y superioridad intelectual, acceso a canales antes impensados, endogamia, ombligocentria, coro de aduladores, desprecio por el público, etc. etc. Creo que hay un discurso y una actitud parecida (¿será generacional?). No es casual que ahora ambos están bajo la lupa. ¿Serán tan lujosos los trajes nuevos del emperador, o en realidad está desnudo?

    Dado lo que sobrevino en el debate sobre el NCA, en lo que puede leerse aquí sobre el NJA y la entrada de Quintín acerca de la NNA, creo que su texto, ¡Mairángeles!, expresa una lucidez a la cual valdría la pena intentar acercarse. No seré yo quien lo haga, pero sí haré algunos comentarios.

    En primer término, esta proliferación de siglas con el adjetivo nuevo como mascarón resulta más que sospechosa. Si realmente hubiese algo nuevo, cuál es la necesidad de proclamarlo autoimponiéndose un marbete. En rigor, da la impresión de que se requiere una sigla para simular una identidad que las obras no expresan.

    En segundo término, y tal como dice usted, el ahora llamado NJA poco tiene de nuevo, a juzgar por las referencias que aquí se han lanzado. Los Barbieri experimentaron con estas fusiones hace siglos (después Leandro fue mucho más allá, pero lo hizo a fuerza de talento). También abrió caminos Rodolfo Alchurrón, a quien parece que pocos recordamos, y en forma lateral, hasta Cacho Tirao hizo aportes nada desdeñables. Lo de Villegas fue muy, pero muy triste, porque comenzó siendo un adelantado, músico para músicos, y terminó venerado cuando ya de nada le servía. (Qué ganas de oír Villeguita.)

    En tercer término, sorprende que todavía se ponga en duda la importancia del swing. En Argentina se lo entendió muy bien siempre, de allí la sorpresa. Entre las orquestas olvidadas pero cuyo influjo sigue corriendo subterráneo, hay que destacar a la Jazz Casino. Tenía un clarinetista italiano, Pietro
    D´Angelo, notable por su técnica, pero especialmente por su soberbia comprensión del swing.

    Pasados varios días de discusiones, creo que sus preguntas, Señora, ya obtuvieron respuesta.

  152. Ok, Mariángeles, gracias. Ahora el tono de la discusión es más interesante. Igualmente sostengo que hay más que una sutil diferencia entre decir que el jazz actual presenta algunas cosas novedosas (sobre lo que podemos acordar o no) a afirmar que estamos ante un Nuevo Jazz Argentino, cosa que yo no afirmo. Eso es todo lo que te discuto. Normalmente la operación de sindicar o etiquetar un movimiento como “nuevo” puede tener que ver con luchas internas del campo (artístico, intelectual) entre sectores emergentes y consagrados (los primeros queriendo imponerse sobre los segundos, éstos resistiendo a los primeros), o una mera operación de marketing y/o prensa. Analizar estos movimientos culturales (en la música, en el cine, o en donde sea) implica también prestar atención a las cuestiones de poder que se plantean. Y me voy con la música a otra parte, ya que la discusión era otra. Saludos!

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