Los fabulosos cuatro: un recuerdo

Publicado en Perfil el 20/9/09

por Quintín

Se acaba de lanzar la versión remasterizada de los LP originales de los Beatles. Obviamente, cada vez cantan mejor y los entendidos afirman que el sonido es excelente, aunque los primeros vinilos del cuarteto se grabaron con un sistema subestándar para la época. Pero nadie se daba cuenta, ya que se los reproducía en aparatos tan precarios como el Wincofón, un tocadiscos automático, popular, manuable y destinado evidentemente a los sordos. Para no hablar de las presentaciones en vivo. La famosa actuación de 1965 en el Shea Stadium de Nueva York (la primera vez que una banda de rock tocó en un estadio) combinó la histeria colectiva que las imágenes han inmortalizado con la imposibilidad de escuchar absolutamente nada. A diferencia de otros ídolos posteriores, la fama de los Beatles le debió muy poco a la tecnología. Aun sus primeras apariciones en el cine —los dos felices largometrajes dirigidos por Richard Lester— tuvieron mucho menos de producto al servicio de la discográfica (como fueron, por ejemplo, las películas de Elvis) que de celebración de esa alegría explosiva tan característica el grupo en sus primeros años.

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La carrera de los Beatles fue muy corta. Transcurrieron apenas seis años desde el primer simple (Love me do, 1962) hasta el Album Blanco (1968), cuando ya había quedado atrás el período en el que Lennon y McCartney trabajaban juntos. Pero bastaron ocho LPs y unos cuantos simples para cambiarle la vida a mucha gente. Es poco probable que el sonido de un par de canciones pop cantadas en otro idioma vuelvan a producir un efecto semejante, a volarle la cabeza a buena parte de los adolescentes del planeta que no sabíamos de dónde venía lo que oíamos y aún nos sentimos arrasados por una emoción semejante. En esos tiempo, la vida musical de los argentinos estaba (aun más que ahora) condicionada por las empresas discográficas. Se escuchaba solamente lo que el señor RCA, el señor Columbia o el señor Odeón (un sello alemán apropiado por los nazis, que EMI conservó sólo en territorios marginales como Argentina o España) y sus filiales locales querían que se escuchara. Y los señores RCA, Columbia y Odeón querían que los adolescentes porteños escucharan el imitativo rock&pop en castellano de El Club del Clan o —para los progresistas o nacionalistas— las abrumadoras zambas de Los Fronterizos o Los Chalchaleros. Por afuera, para un público más adulto, también quedaba poco: los últimos años del tango, el lavado pop americano de la época, el jazz de salón y las canciones de San Remo. En ese desierto musical irrumpieron como un huracán Los Beatles con su rockabilly, sus baladas, su ingenuidad y sus gloriosas armonías vocales.

Aunque esa música nos conquistó, no sabíamos lo que era. Nuestra experiencia con el rock’n roll de los cincuenta había sido marginal y éramos completamente ajenos a las tradiciones del rythm’n blues, del country, del soul, del ska y del music hall británico que Los Beatles fusionaron por primera vez en sus canciones. Como los periodistas a los que Lennon interrogó a su desembarco en Estados Unidos, nosotros tampoco sabíamos quién diablos era Chuck Berry ni habíamos escuchado a Buddy Holly ni a Cliff Richard. Pero más aun nos sorprendió que esos años de vertiginosa creatividad desembocaran en letras más melancólicas y en experiencias musicales más complejas. Tanto que sus incondicionales no supimos bien qué pensar cuando escuchamos por primera vez el sonido electrónico de Revólver o las versiones con orquesta de El sargento Pepper. Todo había pasado muy rápido y la mayoría seguíamos en el limbo musical. En 1968, cuando Los Beatles estaban a punto de separarse y todavía no los habíamos terminado de entender, los Rolling Stones no habían entrado en su mejor período, el rock nacional recién despuntaba y ningún disco de Bob Dylan se había editado localmente. Pero el mundo era en colores.

19 Responses to “Los fabulosos cuatro: un recuerdo”

  1. Yupi dice:

    “Los Beatles inventaron la juventud”, dijo García. Difícil resumirlo mejor. Más difícil fue la traducción simultánea que hicieron los músicos argentinos de ese legado, básicamente Nebbia, Manal, Spinetta y García. En 1968 cantar en castellano era el colmo de la grasada, y siguió siéndolo durante muchos años, no menos de quince. Ahora nos parece que el rock nacional fue siempre sólido y masivo. No: era rarísimo. Una secta de chiflados mezclando sustancias en el laboratorio y otra secta pasándose los discos en secreto. El punto de cohesión interna llegó probablemente con Pescado Rabioso.
    Vaya pues un homenaje: Black Amaya en batería, Carlos Cutaia en Hammond, Spinetta en guitarra y el ruso Lebón en bajo y voz. En el sobre de algún disco el Flaco escribió: “Te amo Beatles”.
    http://www.youtube.com/watch?v=8qzMrW-K4-I

  2. Ana dice:

    pasan los años, pasan los gobiernos… quedan los beatles. genial la frase de charly. qué lindo el flaco tan flaquito.

  3. janfiloso dice:

    En homenaje a Santiago que me puso un comment que no pude contestar por mis dificultades con la internet, formulo por el presente un expreso desagravio al Club del Clan. Si alguien no recuerda “El Cardenal” de Violeta Ribas, “La media medalla” de Lalo Fransen, “Culpa de la Bossa Nova” de Jolly Land o “El pullover mágico” de Johny Tedesco entre otros “grandes éxitos” es que no tuvo juventud.
    Ah, y tengo todos los vinilos de los beatles y muchos de los Rollings, pero al final, los chalchas son los chalchas, ¡ahijuna con la lobuna!

  4. gabrielo dice:

    y en ese esfuerzo de traduccion, lo bueno es que habia un bagaje fuerte previo, local, y mundial, y por eso la mezcla era tan sabrosa
    (spinetta, garcia, gente que leia y se interesaba por todo, aun en el 84, epoca de cliks, garcia aparecia en sus reportajes trayendo libros de tom wolfe)

    soy musico, hago lo que puedo dentro de esa tradicion
    siento que cambio el paradigma, la musica no creo que vuelva a importar tanto en si misma
    (hasta los smiths en inglaterra, los redondos aca, rem en eeuu, gente inspirada y lucida, todos interesados en muchas cosas mas, arte de tapas, literatura, cine)
    probablemente es un tema generacional
    pero seria una lastima terminar asi una charla!

  5. Li PoPo Tamo dice:

    Bueno, esta bien. Ahora Señor Q le tocaria escribir algo halagando la musica de AHORA. No existe nada mas anti rock que la melancolia aunque las musicas del Flaco y sus secuases demuestren lo contrario… como sacarse de encima tantos años de tanguitos?

    El logro de los que inventaron el rock es haber echo eso: cocinar el rock porteño con la musica que llegaba de afuera y metiendole los ingredientes de la ciudad puerto calles grises melancolia y tristesas nacionales. Manal es lo mas grande en eso y Spinetta ni hablar. Ninguno tiene nada que envidiarle a los beatles o los stones mas que toda la maquinaria de produccion que tenian atras.
    Los beatles hicieron lo mismo. El rock es un invento Estado Unidense. Lo agarraron, lo moldearon y lo vendieron a quienes lo inventaron. Globalizacion a full eh. Elvis estaba volviendo de la guerra, Chuk Berry era negro y necesitaban a chicos de Rock Light. Barderos pero bien vestidos. Reveldes pero hasta ahi. Simpaticos. Que hacian sus propias canciones!

    Son la banda mas rara que existio. La banda mas grande no toco en vivo gran parte de sus temasos. Son rarisimos.

  6. Yupi dice:

    Un tema interesante, Gabrielo. ¿Será una cuestión generacional? A veces me da la impresión de que Spinetta, García y demás próceres son una presencia paralizante para los más jóvenes. Tiene razón Li PoPo: sería terrible que así fuese, el malentendido total. Hay una anécdota de cuando los Vox Dei estaban empezando y cantaban en inglés, como era de uso en aquel tiempo. Un día se les acercó Spinetta y les dijo que gustaba de su música, pero que no entendía por qué no usaban el idioma castellano para hacer algo nuevo. El resultado fue “La Biblia”.
    Ya que trajimos a Luisito, traigamos a Carlitos para aclarar un poco el asunto. “¿Te acuerdas del Club del Clan y la sonrisa de Jolly Land?”
    http://www.youtube.com/watch?v=iEl8VN6RBNk

  7. janfiloso dice:

    Yupi, yo apelé mas arriba en defensa del Club del Clan, pero tu link ha sido demasiado para mi, me subió la presión y tuve que llamar un servicio de ambulancias; ahora estoy internado con suero a la espera que me baje un poco.
    Por favor, tené cuidado con lo que mandás, hay gente muy sensible en el ciberespacio.

  8. Yupi dice:

    Es que el tema me interesa, Janfi. Noto que va pasando el tiempo y nadie toma claramente la posta, algo bastante raro. Hablando de lo cual, recomiendo en youtube los videos del Boxitracio; tiene un archivo impresionante, y de muy buena calidad. De ahí copio este enlace. Si no es la primera vez que se presentó Páez en la tele le pega en el poste.
    http://www.youtube.com/watch?v=HMf7Jmgm-cU

  9. gabrielo dice:

    Yupi:
    gracias por continuar.
    Alguien dijo (y es una lastima que no recuerde quien) que los movimientos populares duran aprox. 40 años, despues entran en decadencia y museos.
    es una sentencia demasiado pesimista, espero que no sea asi.
    Es claro que hay un cambio de expectativas por como se escucha la musica, que se va a buscar en ella
    nosotros (al menos algunos que conozco y yo )
    la escuchabamos de rodillas, en éxtasis
    agradecidos,
    exprimiendolo todo lo que se pueda (incluso fotocopiando sobres internos de discos importados para buscar las palabras en el diccionario de las letras en ingles)
    quizas la escasez sea necesaria?

    y si hubiera 1000 novelitas de Aira por mes?
    (comentario innecesario pero agradeciendo su aporte en esas charlas)

  10. [...] Los fabulosos cuatro: un recuerdo, Por Quintín Estás leyendo Rwasn.com Llevátelo: [...]

  11. santiago dice:

    Muy lindo post! (aunque derivó al ¡rock nacional!-del que también soy fan, con García-Spinetta a la cabeza-)… Préstenle un oido a Ariel Minimal, Gabo Ferro, y a los pibes que cantan en los shows de poesía del ‘viejo’ Pipo Lernoud (Flopa, etc.)… eemmmhhh… tengo 48 y amo el rock (de acá y de allá) de “fines del 60′, principios del 70′”, pero buscando (en el hoy) también se encuentran ‘valores’…

  12. santiago dice:

    Ah, Janfi… gracias por leerme!…

  13. santiago dice:

    Otrosí: Tedesco tenía lo suyo (dentro de ese conglomerado híper-comercial-horrible que fué ‘El Club…’)… Obviamente, muy lejos de lo que luego sería el ‘rock nacional’ (nombre choto pero, creo, definitivo)…

    …en fin, me dejo de hablar pavadas…

  14. Samurai Jack dice:

    Pez el grupo de Minimal es lo mas cercano a Pescado rabioso que se puede escuchar. Nadie nombró a Los natas y hay que escucharlos.
    El problema del rock nacional es el rock barrial que lo inundó todo.

  15. Mishíguene kop dice:

    Tal vez sea una obviedad, tal vez porque le estén dando demasiada manija, pero Lisandro Aristimuño es bastante potable. No se compara con el Spinetta de Pescado e Invisible, pero bueh…, tiene lo suyo.

  16. santiago dice:

    Ya que estamos, estoy escuchando (despué de mil años) cosas de Rory Gallagher… ¡oigan ‘Philby’, ‘A Million Miles Away’, etc, locos! ¡siguen estando buenas!…

  17. santiago dice:

    ‘Despué’, léase como :’después’. Despué hagan lo que quieran.

  18. Yupi dice:

    Rory Gallagher! Bien ahí Santiago. Nótese que la base de Philby es casi la misma de All Along the Watchtower de Dylan (que empieza con esta línea memorable “There must be some kind of way out of here”, said the joker to the thief). La historia de Philby es curiosa. Parece que fue un agente soviético, o sea un doble agente, pero sospechado de ser triple. Era amigo de Graham Greene, y se dice que El tercer hombre de Carol Reed está basada en su vida.

    Siguiendo en la línea nacional va un recuerdo de Alejandro Schanzenbach, integrante de Autobus, bajista de Moris y del primer Calamaro, entre otras cosas. “Me comí una pierna de Gardel y ahora canto como él”, le canta en este video al también inolvidable Silvio Soldán en Feliz Domingo.
    http://www.youtube.com/watch?v=-W8qYfULMtY

  19. saint-jacob dice:

    Si, y el tema ‘En Una Hora’, del nuevo cd de Lebón (que volvió al nivel de sus 1eros 4 discos, quien lo diría) también tiene ‘esa onda’, creo… Schanzembach también tuvo su propio grupo (llamado así, con su apellido), sus discos (o EP’s, no recuerdo) se encuentran ‘revolviendo’ un poco por la web… Che, recuperé el viejo Winco de mi flia., aunque no anda (con todo, vale más como ‘adorno’ que como ‘equipo’)…

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